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viernes, 27 de diciembre de 2013

ASSASSIN'S CREED IV: BLACK FLAG - BRIAN TYLER

TÍTULO: Assassin's Creed IV: Black Flag
AUTOR: Brian Tyler
AÑO: 2013
ESTILO: Banda Sonora Original
SELLO: Ubisoft






No soy un gran aficionado a las consolas y nunca he sido amante de los juegos de ordenador, así que debo admitir que todo lo que sé de la exitosa saga "Assassin's Creed" se lo debo a los anuncios de televisión; nunca he jugado a ninguna de las entregas aventureras del Assassini más famoso del mundo de los videojuegos. Así que, teniendo en cuenta además que el blog está enfocado a la literatura y la música, mi intención es la de analizar la bso de la última entrega: "Assassin's Creed IV: Black Flag".

Lo primero que me llamó la atención fue el compositor, Brian Tyler, del que ya había reseñado su composición para "Iron Man 3" (puedes leerla pinchando en el título) y que también ha sido el encargado de poner música al último film del Dios del Trueno: "Thor: El Mundo Oscuro". Así que investigué un poco más sobre las bandas sonoras de los diferentes juegos de "Assassin's Creed" y vi que, hasta la fecha, han pasado por la saga cuatro compositores diferentes: Jesper Kyd, Lorne Balfe, Winifred Phillips y el citado Brian Tyler.

Hasta hace muy poco nunca antes me había interesado por las bso de videojuegos, pero la verdad es que ha sido una sorpresa muy agradable y más aún cuando me he dedicado a escuchar toda la música desarrollada para "Assassin's Creed"; bandas sonoras sólidas, bien ambientadas, buena base rítmica y excelente conjunción de épica, dramatismo y acción. Evidentemente son bandas sonoras de corte más moderno, en el que abundan percusiones y sintetizadores, pero se nota que detrás de ellas hay trabajo y dedicación porque los resultados resultan convincentes.


Me he decantado por la de Brian Tyler porque es la última de la saga y me ha parecido más que eficiente, aunque no es la más espectacular (creo que la de Jesper Kyd en el segundo episodio de la saga se lleva la palma), ni tampoco la más completa (la de Lorne Balfe tiene un equilibrio casi perfecto entre épica y dramatismo). Es una bso que supera la hora y media de duración y, la verdad, es que resulta dinámica y entretenida, combinando los momentos más melódicos con otros de mayor carga épica en los que se enfatiza la acción. Recordar que "Assassin's Creed IV: Black Flag" está ambientado en un período histórico en el que la piratería vivía su época de mayor esplendor y que, por lo tanto, el compositor ha tratado de recoger en su música ese sabor añejo a ron pirata.

Creo que Brian Tyler se ha convertido en un digno sucesor y, aportando su toque a la saga, presenta una obra más que interesante en el universo de "Assassin's Creed". Como curiosidad destaco el hecho de que la base rítmica sean cuerdas, sin más, acompañadas por percusiones en algunos pasajes, pero sin la presencia de vientos. Así nos encontramos con guitarras, violines, mandolinas, cellos y otros instrumentos de la familia, acompañados por la poderosa percusión y con sintetizadores perfectamente integrados, lo que le da un toque muy homogéneo al conjunto de la banda sonora.

En definitiva, una banda sonora que hará las delicias de los seguidores de la saga y que, además, resulta recomendable para los aficionados a las bso en general... una buena manera de entrar en el mundillo de las composiciones para videojuegos, cada vez más elaboradas.

Os dejo con el tema principal que abre "Assassin's Creed IV: Black Flag" en una versión sinfónica; que lo disfrutéis:


VALORACIÓN: 7'5/10

lunes, 16 de diciembre de 2013

LOS NOMBRES MUERTOS - JESÚS CAÑADAS


TÍTULO: Los nombres muertos
AUTOR: Jesús Cañadas
EDITORIAL: Fantascy
AÑO: 2013
GÉNERO: Terror fantástico

"H.P. Lovecraft ha recibido una propuesta imposible: buscar el Necronomicón. Un libro maligno que no existe, a pesar de que todo el mundo crea que sí. Y Lovecraft lo sabe por una razón: porque es su más célebre creación literaria. Doce años después de haber escrito "El Sabueso", donde se mencionaba por primera vez al Necronomicón, la viuda de un multimillonario neoyorquino convence a Lovecraft de que lidere una expedición para encontrar el supuesto libro maldito. Acompañado de los escritores Frank Bellknap Long y Robert E. Howard, se embarcarán en una búsqueda desde Providence hasta Londres o Berlín, pasando por los mortíferos acantilados portugueses o ruinas enterradas bajo la ciudad de Damasco. En la telaraña de secretos que rodea el Necronomicón, Lovecraft y sus compañeros se enfrentarán a peligros mortales, cultos olvidados y sociedades secretas dispuestas a matar por averiguar la verdad sobre el libro".

Desde que me enteré de su lanzamiento, su título fue marcado a fuego en la lista de pendientes y el viernes, con algo de pena, lo terminé. Y digo con algo de pena porque me lo he pasado cojonudamente bien, disfrutado como un crío con un juguete nuevo y paladeado cada una de sus páginas como un lector enfermizo y rayano a la locura que tuviera ante sí el temido y ansiado Necronomicón. Eso sí, creo, aún conservo la cordura intacta.

"Los nombres muertos", un título ya de por sí sugerente al que si añades lo guapa que es la portada... resultaba difícil resistirse a su poder e influjo. No había leído nada antes de Jesús Cañadas, pero debo reconocer que ha sido un placer conocerlo y acompañar a Lovecraft en su peligrosa aventura.


Para todos aquellos fans y seguidores de la obra de H.P. Lovecraft, "Los nombres muertos" es una cita ineludible y, teniendo en cuenta que se acercan fechas navideñas, no debería faltar entre la lista de peticiones, ya sea a Papá Noël, a los Reyes Magos o al mismísimo Azathoth. Cómo pasar por alto un libro relacionado con los mitos de Cthulhu y que tiene al escritor de Providence como protagonista?

Pero también es un libro muy recomendable para los aficionados al género fantástico y, en general, creo que es una novela interesante para cualquier lector.

Por si eso fuera poco, personajes tan llamativos como Frank Bellknap Long (autor de "Los Perros de Tíndalos"), Robert E. Howard (padre de "Conan") y Sonia Greene Lovecraft serán sus compañeros de fatigas y en el transcurso de la historia, con mayor o menos protagonismo, tropezaremos con personas tan variopintas como Aleister Crowley, Arthur Machen, J.R.R. Tolkien o Charles Chaplin e incluso se producirá un surrealista cameo de Salvador Dalí.

Si, además, resulta que la trama está tejida alrededor del Necronomicón y su búsqueda, es evidente que "Los nombres muertos" tiene ingredientes de sobra para atraparnos en su telaraña y es que Cañadas demuestra ser un escritor solvente y convincente a la hora de desarrollar un argumento inicialmente inocente que, poco a poco, pero sin descanso, deriva en una historia de atmósfera misteriosa e inquietante. Y es que lo que empiezas leyendo con una sonrisa dibujada en el rostro, termina por convertirse en una pesadilla en la que salvar el pellejo supondrá una ardua empresa.

Cuesta imaginar a Lovecraft protagonizando una historia que requiere arrojo y decisión, pero lo cierto es que su brillante oratoria y audaz ingenio serán armas igual de válidas a la hora de avanzar en la búsqueda del Necronomicón. Además, las carencias físicas y heroicas del escritor de Providence serán complementadas por sus compañeros de fatigas.

El ritmo de la novela es intenso y no da muchas oportunidades para coger aire, sobre todo cuando los protagonistas abandonan la seguridad de Providence para iniciar un viaje que jamás olvidarán. De todos los lugares que se verán obligados a visitar siguiendo la pista del infame Necronomicón, me quedo con el Berlín de entreguerras, quizá porque es la parte más escalofriante y siniestra y porque Cañadas es capaz de transmitir un ambiente enrarecido y opresivo que calará hasta los huesos del lector. Aunque, ahora que lo pienso, ni Londres, ni Portugal, ni tampoco Damasco se presentan como lugares recomendables en los que hacer turismo.


Otro punto a favor más es la excelente caracterización de los personajes, dotándolos del suficiente carisma y gancho como para que ninguno de ellos termine siendo una mera comparsa. Sin duda, brilla la figura de Lovecraft, pero su brillo sería mucho menor de no contar con el contrapunto de Frank Long, la fortaleza y personalidad de Sonia Greene y el rudo e indómito comportamiento de Robert Howard, todos y cada uno de ellos están construidos y cuidados por Cañadas de modo magistral. Y es que queda patente el cariño que desprende el autor a la hora tratar la figura de Howard Phillips Lovecraft.

Y bueno, sí, puede que la prosa de Cañadas peque un poco de barroca y sobrecargada, pero si alguna vez habéis leído una novela de Lovecraft... ¿esperabais algo distinto?

No cuento casi nada de la trama más que lo necesitáis conocer: la búsqueda del Necronomicón estará a la altura de la terrorífica aura que envuelve a un libro maldito.

"Que no está muerto lo que yace eternamente y, con el paso de los eones, incluso la Muerte puede morir"

VALORACIÓN: 8/10

lunes, 9 de diciembre de 2013

BATMAN ALL STAR - FRANK MILLER & JIM LEE


TÍTULO: Batman All Star
AUTOR: Frank Miller & Jim Lee
EDITORIAL: DC Comics
AÑO: 2012
GÉNERO: Cómic






El nombre de Frank Miller está íntimamente asociado a Batman. Es cierto que Miller ha sido autor de otros grandes cómics como "300", "Ronin", "Give me Liberty", la saga de Sin City y algunas grandes historias sobre Daredevil o Elektra, entre otras muchas publicaciones, pero para mí es sinónimo de Batman por su colosal e imprescindible "El regreso del Señor de la Noche" (puedes leer la reseña pinchando en el título).

Algo similar ocurre con Jim Lee. El coreano ha trabajado en más de una ocasión con el personaje Batman y debo reconocer que es uno de mis dibujantes favoritos cuando se trata de dar vida al hombre murciélago porque la estampa y presencia de ese personaje icónico en sus manos es imponente, tan imponente como intimidadora.

Con esos antecedentes, el "Batman All Star" parecía estar llamado a ser una de aquellas obras que pasara a la posteridad y solamente esperas que el guión esté a la altura de un personaje tan mítico, pero lo cierto es que en el caso de Frank Miller podría aplicarse aquel tópico de cualquier tiempo pasado fue mejor. Ojo, con eso no quiero decir que estemos ante un cómic infumable de aquellos que hacen que te arrepientas de haber desembolsado un puñado de euros, así que vayamos al análisis.

¿Qué nos cuentan Miller y Lee? pues, básicamente, revisitamos la historia de cómo Batman recluta a Dick Grayson (o mejor dicho, secuestra) para educarlo como su pupilo y terminar convirtiéndolo en Robin. Ese hecho, el secuestro, pondrá en alerta a la Liga de la Justicia... pero no será el único cameo de nivel porque por las páginas y viñetas del "Batman All Star" pasearán personajes tan relevantes como Joker, Catwoman, Canario Negro o Vicky Vale, además del carismático capitán James Gordon. Ah, no os perdáis al bueno de Alfred, algo alejado del protocolo tradicional y de su papel de mayordomo tranquilo... y es que en este cómic llega a desmelenarse (todo lo que su calvicie le permite, claro).


Resumiendo muy mucho, la historia de "Batman All Star" es esta: Batman, en su eterno rol de detective justiciero, decide investigar quién anda detrás del asesinato de los Grayson y, a su vez, se hace cargo, a su manera, del chaval.

¿Problema? tiene uno muy gordo y es que la historia queda inconclusa y, por ese motivo, alguno de los citados cameos aportan poco o nada a la trama y el lector tiene la sensación de que algunos hilos argumentales secundarios pintan más bien poco aquí porque Miller no ha sabido (o no ha querido) sacar todo el jugo posible a un elenco de secundarios potentes. El resultado es un guión irregular y confuso que sólo parece encontrar solidez y luminosidad en las incursiones nocturnas de un Batman desatado y muy, muy contundente. Otro punto a favor es la inquietante presencia del Joker, un personaje que siempre aporta su dosis de excelencia demencial.


Eso sí, sólo por ver de lo que es capaz Jim Lee ha valido la pena rascarme el bolsillo. ¡Qué maravilla! Sus viñetas llenan los vacíos, disimulan las carencias de guión y son un oscuro espectáculo en las escenas de acción: adrenalina pura. Hay un desplegable colosal de varias páginas de la batcueva que es para quitarse el sombrero. Tampoco quisiera pasar por el alto la calidad de un trabajo de entintado y color que encumbra aún más las viñetas de Lee.

Entonces qué: ¿sí o no? pues a mi me parece un cómic recomendable para los fans de Batman y, aún con más motivos, para los seguidores de Jim Lee. Además, si los métodos del murciélago de Gotham City y su sentido de la justicia siempre han sido cuestionables, en esta historia Frank Miller ha dado rienda suelta al lado más violento, salvaje y crudo de un Batman próximo a la locura y embebido de su soberbia. Es un Batman que acojona, hablando en plata, y que ha olvidado (si es que alguna vez supo lo que era) cualquier tipo de clemencia. Es interesante, además, porque una sombra planea sobre Dick Grayson y su proceso de transformación en Robin, poniendo sobre la mesa un debate que tendrán varios personajes y el propio lector: ¿le ha salvado la vida o va camino de hundirla?


Y, cómo no, Miller también tiene su lado irreverente por lo que en el cómic está bastante presente el humor negro y algún que otro chascarrillo... el tratamiento que hace de Green Lantern no tiene desperdicio. Y es que este Batman, más próximo al Señor de la Noche, es un macarra peligroso y con muy malas pulgas. Así que si te gusta Jim Lee (y aquí está espléndido), le tienes cariño al Miller que fue y que sigue siendo fiel as sus filias y fobias, y te gusta la versión más oscura y violenta del alter ego de Bruce Wayne, éste es tu cómic.

VALORACIÓN: 7'5/10

martes, 26 de noviembre de 2013

EL ESCORPIÓN - DESBERG & MARINI

TÍTULO: El Escorpión
AUTOR: Stephen Desberg & Enrico Marini
EDITORIAL: Norma Editorial
AÑO: 2001-2013
GÉNERO: Cómic

"El Escorpión: una serie de capa y espada que transcurre en el siglo XVIII y en la que el protagonista, un buscador de reliquias de santos, se sumerge en una fascinante aventura en la ciudad de Roma. Una trepidante serie de aventuras repleta de espadachines, intrigas papales y reliquias".

Ayer terminé el último número que tenía por casa de la serie "El Escorpión", un cómic guionizado por Stephen Desberg y brillantemente ilustrado por Enrico Marini. Después de años de abandono, decidí volver a leerla del tirón y refrescar las aventuras de Armando Catalano, más conocido en Roma como El Escorpión.

La colección, si no voy errado, apareció en España en 2001, es decir, hace más de una década, y los álbumes han ido llegando poco a poco, de hecho, este 2013 se ha publicado el número 10; "El Escorpión: En el nombre del Hijo" (pendiente de adquisición).

La historia huele a aventuras clásicas, de aquellas de toda la vida que habíamos visto en las películas cuando éramos algo más pequeños o las que veían nuestros padres y que protagonizaba Errol Flynn, con regusto a "Los tres mosqueteros" de Alexandre Dumas y un toque del escurridizo "El Zorro" de McCulley, amén de la siempre inquietante presencia de la Iglesia y sus intrigas, secretos y misterios. Y es que el tema eclesiástico da mucho de sí y más cuando el Papa es víctima de un complot y muere asesinado, no?

El guión de Stephen Desberg arranca con fuerza, tanta que durante las primeras entregas de la serie la historia del Escorpión engancha como una garrapata porque sabe combinar perfectamente la aventura pura y dura con un contexto histórico de un siglo XVIII convulso, la sombra del Vaticano y la lucha entre familias poderosas. Es un personaje que, aunque manido y conocido de sobras, posee talento, carisma, simpatía, seducción y una habilidad especial para encontrar reliquias perdidas de santos... y es que hay dos cosas que pierden al Escorpión: las mujeres hermosas y las antigüedades.


Cabe destacar, también, el trabajo impecable de Enrico Marini; sus ilustraciones son una delicia y encajan perfectamente con el espíritu aventurero que destila el guión ideado por Desberg. Y es que todos los trabajos de Marini que he tenido oportunidad de disfrutar hasta la fecha me han encantado. Si no conocéis al dibujante, os hago un par de recomendaciones: no dudéis en echar un vistazo a la vampírica serie "Rapaces" (consta de 4 números, todos publicados) o a la actual "Las Águilas de Roma" (de la que acaban de publicar el tercer álbum). Cierto es que el público masculino disfrutará un poco más de los dibujos porque el desnudo femenino está presente en varias páginas de la serie y es que ya he dicho anteriormente que El Escorpión siente especial devoción por las mujeres y siempre anda envuelto en líos de faldas.

Otro valor añadido a la historia de Desberg son los personajes que acompañan a El Escorpión y es que Armando Catalano no es el único gancho de la historia porque sin la presencia de su inseparable compañero de fatigas Húsar, la sugerente y peligrosa Mejai, el poderoso Cardenal Cosimo Trebaldi o el misterioso capitán de los infames monjes soldado Rochnan, la historia andaría cojeando. Ellos, amigos y enemigos del Escorpión, son los que dotan de vida a una trama que se irá desvelando poco a poco, con nuevos e interesantes secundarios, que irá ganando en profundidad y en la que mucho tendrá que ver el pasado del Escorpión y las siniestras entrañas de la Iglesia.


Quizá, sólo quizá, tenga una pega: la trama parece estar alargándose más de lo debido porque, un final que parecía cercano, sigue sin terminar de aclararse y el lector tiene la sensación de que todas las piezas ya están dispuestas sobre el tablero y que a Desberg y Marini sólo les queda concluir con brillantez la saga de "El Escorpión". Quizá este número 10 resuelva de una vez el conflicto que enfrenta a Armando Catalano con el Cardenal Trebaldi y la Iglesia.

Un aviso: si lees "El Escorpión" corres el riesgo de sufrir su picadura y que su veneno termine por engancharte.

VALORACIÓN: 8/10

viernes, 15 de noviembre de 2013

PARA TODOS LOS PÚBLICOS - EXTREMODURO

TÍTULO: Para todos los públicos
AUTOR: Extremoduro
AÑO: 2013
ESTILO: Rock duro
SELLO: Warner Music

"Aviso a menores. Atención niños: no os fiéis nunca de una persona que no diga tacos".



Que Extremoduro saque nuevo disco siempre es noticia. Lo curioso del caso es que han pasado de ser un grupo alternativo y minoritario en sus inicios, a ser un grupo esperado y respetado que sigue ampliando su audiencia y aumentando las expectativas. Normal, aunque algunos se hayan resistido, el peso de la lógica tenía que acabar imponiéndose y Extremoduro ubicarse en el lugar que le corresponde: en lo más alto del rock de este país.

"Para todos los públicos" viene precedido del polémico "Material defectuoso" (yo sigo sin entender la polémica y creo que es uno de los mejores discos de la banda) y de la exitosa gira Robando perchas de hotel. Lo cierto es que Extremoduro ha tomado nuevos derroteros, más bien, ha explorado otros senderos y desbrozado caminos, cosa que no ha sentado del todo bien a algunos fans que han echado de menos el sonido primigenio del grupo y han clamado por un regreso a los añorados orígenes. Tal vez "Para todos los públicos" consiga una reconciliación de aquellos que no supieron o no quisieron valorar la demostración de talento, creación, versatilidad y perfeccionismo que supuso el colosal "La Ley Innata".

Si "Para todos los públicos" es un retorno a la esencia de Extremoduro, yo no termino de tenerlo del todo claro, pero sí creo que es una excelente combinación de pasado, presente y futuro porque contiene todo lo que fueron, lo que son y hacia dónde caminan. Eso sí, de nuevo es un disco que hay que escucharlo mucho y bien porque Robe sigue en plena ebullición prosaica y el grupo inmerso en sus flirteos con diversos estilos, por lo que no es un trabajo sencillo de aquellos que engulles a la primera y ya te ha calado hasta los huesos. Requiere de cariño, cobijo y atención porque encierra un rock duro inimitable que rebosa calidad en cada estrofa.

El single que sirvió de aperitivo, "Qué borde era mi valle!", era un auténtico petardazo, sonido Extremoduro en estado puro: voz desgarrada y cabreada de un Robe desatado, Uoho haciendo bramar su guitarra, Miguel aporreando el bajo, marcando bien los ritmos, y Cantera haciéndose notar en un temazo de aquellos que reivindican una y otra vez que esta banda es una de las más sólidas que ha parido madre.


Como siempre, Robe no se casa con nadie ni compone al gusto de nadie: ni dios ni amo. Él compone, él escribe y él mismo se censura, ya declaró que no sacarían nada nuevo si no era material de calidad. Es de agradecer su honestidad asilvestrada y lo que no se le puede negar a Extremoduro es la cuidadosa elaboración y producción de los últimos discos.

No entraré más en el debate porque para mi no existe como tal. La cosa es bien sencilla: cumplimos años y eso quiere decir que yo no soy el mismo que escuchaba "Agila" en 1996. Y si yo he cumplido años, pues Extremoduro también y cumplir años no implica únicamente sentarse a ver cómo aparecen arrugas o canas, no, implica madurar, crecer, evolucionar, aprender y abrir los ojos. Al que no le guste, pues va siendo hora de aceptarlo. Nada permanece inmóvil.

Sobre las canciones que dan vida a "Para todos los públicos", he visto varias páginas que hacen un análisis individualizado, así que no me adentraré en ese terreno, que cada uno lo escuche, disfrute, berree y salte a su manera y se deje seducir una vez más por el embrujo de Robe y su capacidad para escupir versos. Al final, cada uno encuentra su o sus canciones favoritas y no siempre tienen que ser las mismas que le entusiasman a tu vecino (en mi caso, mi vecino está hasta los cojones de Extremoduro).


Yo me quedo, además de con "Qué borde era mi valle!", con "Locura transitoria", que abre el disco de manera magistral en un tema largo, elaborado, con cuarteto de cuerdas, una letra del carajo y un in crescendo muy agradecido; "Poema sobrecogido", con un deje aflamencado en la voz de Robe, compleja y desgarradora, tiene pinta de convertirse en un temazo de aquellos que arraigan con cada escucha, y, finalmente, "El camino de las utopías", que pone el broche final al disco y que ya conocíamos, con visos de convertirse en un clásico en los directos.

Larga vida a Robe, larga, extrema y dura!

VALORACIÓN: 8/10