EL BLOG DE LOS LIBROS Y LA MÚSICA

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miércoles, 26 de abril de 2017

THE BOOK OF SOULS - IRON MAIDEN

TÍTULO: The Book of Souls
AUTOR: Iron Maiden
AÑO: 2015
ESTILO: Heavy Metal
SELLO: Parlophone







He tardado en dedicar a una entrada a un grupo tan mítico como Iron Maiden, quizá por no saber qué disco elegir, quizá por prudencia al temer no estar a la altura o, simplemente, por respeto. Estamos hablando de una banda legendaria, de referencia, auténticas estrellas que han influido en cantidad de grupos y que ocupan un lugar preferente en el universo del heavy metal. De hecho, yo no concibo el metal sin Iron Maiden.

Los Irons lanzaron su primer álbum en 1980, ahí es nada, e imagino que algun@s de los que me leéis no habíais ni nacido (eso me hace sentir irremediablemente veterano). Y aquí siguen, no sólo publicando discos, también girando mundialmente. Varios de sus temas son himnos que forman parte de una discografía que trasciende más allá del tiempo y de las edades de sus seguidores, con canciones que agrandan la leyenda de Iron Maiden: "The number of the Beast", "The Trooper", "Hallowed be thy name", "Dance of the Death", "Fear of the Dark", "Run to the hills", "Revelations", "Powerslave", "Aces high", "Blood brothers", "The Talisman" y así un largo etcétera en el que cada un@ de vosotr@s añadiría más títulos.

Finalmente, imagino que por ser su último álbum de estudio hasta la fecha, me he decantado por "The Book of Souls", publicado en septiembre de 2015. Probablemente esté entre los trabajos más criticados de Iron Maiden, bueno, seguro que el anterior ("The Final Frontier") aún recibió más hostiejas, y supongo que ese es uno de los motivos por los que lo he elegido, consideraba que valía la pena romper una lanza a su favor. No en vano era un disco muy esperado porque, para muchos, los británicos no habían grabado un trabajo destacable desde "Brave New World" (2000) y achacaban a la banda que un cierto acomodo y que sacar nuevo disco fuera una excusa perfecta para girar y vender más camisetas.

Entiendo a los fans más acérrimos de Iron Maiden, de veras, he vivido procesos similares con otros grupos que, irremediablemente, cumplen años... es uno de esos caprichos que tiene la Naturaleza; nos hacemos mayores. Ojalá la energía, la fuerza, la plenitud, el descaro, el hambre y las ganas de comerte el mundo fueran permanentes, pero todos vamos sumando años y el tiempo va aplacando los ánimos, conteniendo las furias y cambiamos el enfoque con el que observamos la vida. Entonces conviene no olvidar que la base de que los Maiden está ya rondando los 60 y alcanzando los 64 años. Añadamos que son casi cuatro décadas de andadura para 16 discos de estudio e innumerables giras y conciertos. ¿Lo tenemos? toda esa ecuación hace que presuponer que Iron Maiden volverá a sonar como en "Killers" o en "Seventh son of a seventh son" resulte imposible e improbable. Nadie es como como era en 1983, de hecho nadie es como era en 1997 o incluso en 2010. Las cosas cambian, pero Iron Maiden continúa siendo un pedazo de banda de heavy metal que, como muchas otras, ha ido evolucionando conforme transcurrían los años.

Realizada esa reflexión personal sobre la maduración y aumento de sabiduría que sufrimos todos, vayamos a por el disco.

"The Book of Souls" tiene tres particularidades: 1. Es el primer disco doble de estudio de la banda, 2. Rompen cinco años de silencio, que supone el período más largo sin publicar disco y 3. Contiene la canción más larga de la historia de la formación, "Empire of the Clouds" (18 minutos). No está mal, parece una declaración de intenciones y pone de manifiesto que no se conformaban con grabar cualquier cosa, sino que pretendían regresar con algo especial... ¿lo han conseguido?

Especial es, desde luego, porque es un trabajo de composiciones bastante largas (más de una supera los 10 minutos sin problema) y densas, de metal pesado y de evidente deriva progresiva, pero eso tampoco es algo del todo nuevo en el grupo desde que vio la luz el siglo XXI. Sí, claro, sigue presente algún tema directo y sencillo, muy Maiden, de esos más vertiginosos, pero "The Book of Souls" es un disco de marcado carácter progresivo. Yo tengo la sensación de que ellos mismos han querido explorar sus límites e ir un paso más allá, al fin y al cabo, Iron Maiden tiene poco que demostrar y no han de rendir cuentas ante nadie, así que... ¿por qué no retarse ellos mismos?

Cierto, el disco puede parecerte un peñazo. Sabes que no defrauda porque suena a los Irons y saben lo que hacen, es decir, arriesgan poco y tiran de todos sus trucos, pero que aporta poco y sigue rayando el nivel de los últimos trabajos de la banda. O puede parecerte un disco excelente de elaboradas composiciones, en el que Bruce Dickinson brilla, las tres guitarras enseñan lo bien que saben bailar juntas, Seteve Harris aporta toda su energía y Nicko juega cada una de sus bazas de maestro de baquetas. Creo que es uno de esos discos para el que no hay término medio.

A mí me gusta. Admito que ha requerido de varias escuchas para terminar encontrando su magia, pero me gusta bastante, es más... igual es que me hago mayor, pero me encantan los discos que crecen con cada nueva escucha, en los que descubres matices distintos, que alcanzan nuevas sensaciones. Escuchado con detenimiento me encantan algunos momentazos de Dickinson, la camaradería eléctrica de Murray, Smith y Gers, la atmósfera global y épica de algunas canciones o pasajes, imaginarme a Harris en su pose habitual tocando el bajo con toda el alma y a McBrain rodeado de esa cantidad ingentes de bombos y platillos. Ojo, con eso no estoy diciendo que sea un disco para estar entre lo más granado de los Irons, pero tampoco me parece un trabajo que deba ser denostado. ¿Riesgos? han asumido varios, desde la duración de las canciones, la complejidad de las mismas u optar por mantener la apuesta por un metal más progresivo, alejado de la esencia original del grupo, pero continuista con sus últimos trabajos. Esos cambios pueden suponer un contratiempo importante para los más puristas, pero, si uno logra desprenderse de los prejuicios, para mí es un trabajo elaboradamente disfrutable.

Puede que las canciones actuales no soporten una comparación con los clásicos de Iron Maiden, pero eso es algo que sucede en todas las formaciones musicales de cualquier estilo. Aún así, para mi gusto, sí hay cortes que pasan a formar parte de la leyenda de la banda británica: "Tears of a clown" o la homónima "The Book of Souls", además del pedazo de trabajo musical y compositivo, casi un desafío, que supone la titánica "Empire of the Clouds". Os dejo con "If Eternity should fail", que abre el disco como un buen cañonazo:


No voy a analizar una por una las canciones de "The Book of Souls", hay mil críticas por internet que realizan ese encomiable trabajo de disección pormenorizado, yo he preferido realizar una reseña más global, sobre el conjunto del disco.

Finalmente, valorar la portada, que también es algo característico de los Maiden porque el entrañable Eddie forma parte del imaginario heavy. No es una portada muy elaborada, cierto, pero a mí me gusta ese fondo absolutamente negro y esa especie de mueca sonriente de un Eddie chamánico dando la bienvenida al libro de las almas... UP THE IRONS!!!

VALORACIÓN: 8/10

jueves, 23 de marzo de 2017

LOS RATONES TEMPLARIOS - BRYAN J.L. GLASS & MICHAEL A. OEMING

TÍTULO: Los Ratones Templarios
          • Tomo I: La profecía
          • Tomo II: Destino
          • Tomo III: Augurios
AUTORES: Bryan J.L. Glass, Michael A. Oeming & Víctor Santos
EDITORIAL: Dolmen Editorial
AÑO: 2010-2011
GÉNERO: Cómic - Fantasía épica

"Un niño al que le encanta escuchar viejas leyendas y jugar a emular a sus héroes se verá obligado a transformarse en un héroe legendario para los suyos. El mundo de los Ratones Templarios es un complejo universo con sus propia mitología y códigos. Sus autores parten de una referencia medieval como es la Orden de los Templarios para contarnos una historia épica de profundas raíces en la mitología nórdica, de la que también toma su cruda violencia y un sentido del sacrificio verdaderamente heroico".

"Los Ratones Templarios" es una de aquellas series destinadas a convertirse en un clásico. Sí, puede que sea algo demasiado aventurado cuando la saga aún no se ha terminado (en España han visto la luz 3 tomos), cuando se trata de un cómic protagonizado por animales y cuando no ha sido publicado las grandes editoriales de este país, pero estoy convencido de que estos ratones tendrán su pequeño rinconcito en el olimpo de la fantasía épica.

Bryan J.L. Glass (guionista) y Michael A. Oeming (dibujante) empezaron a concebir toda esta epopeya en 2002-2003, bueno, en realidad, Oeming había imaginado los primeros esbozos en 1998. La colaboración entre ambos durante un buen número de años, interrumpidos por distintos proyectos personales (recordar que Oeming es papá de "Powers" junto con Bendis), el tesón y la ilusión por sacar adelante un cómic tan atractivo como ambicioso, daría sus frutos en 2007, año en el que se inició la publicación de "Los Ratones Templarios" en los USA.

¿Y por qué me atrevo a afirmar que puede convertirse en un clásico? porque es un proyecto sólido, sacado adelante con mucho cariño y esfuerzo, que bebe de fuentes tan ricas como la mitología nórdica o la tradición celta, que tiene reminiscencias del mundo artúrico, que posee influencias de la Tierra Media de Tolkien, que desprende esa aura de legendario misterio de la Orden del Temple... influencias más que poderosas para concebir y desarrollar el universo de "Los Ratones Templarios".

Vale, pensarás ¿cómo va ser todo eso posible en una historia protagonizada por ratones, ratas y comadrejas? Tiene sentido que te plantees esa cuestión, es lógico que puedas caer en la tentación de pensar que la historia tal vez carezca de profundidad, madurez o que tenga algunas connotaciones infantiles/juveniles... pero no es el caso. "Los Ratones Templarios" contiene suficiente carga dramática y épica, narrada con crudeza cuando es necesario, salpicada de sangrienta violencia y con giros argumentales. Hay oscuridad, traición, mentiras e intereses personales, pero también luz, honor, sacrificio y perdón. Cuidado, tampoco vayamos a pensar que es "Juego de Tronos", pero teniendo en cuenta que hablamos de un mundo poblado por roedores, el trabajo de Glass y Oeming es encomiable.

Sin explicaros mucho, sólo por contextualizar y ofreceros cuatro pinceladas. Karic es un joven ratón de Cañada de Grillo que fantasea con las historias sobre los Templarios (orden que caída en desgracia tras una guerra interna). Su aldea es invadida y arrasada por una horda de ratas, muriendo buena parte de los vecinos, siendo esclavizados los supervivientes... entre ellos su familia. Karic logra huir y es en su huida cuando recibe una visión de los dioses, siendo designado el elegido por Wotan (dios principal)... su destino, no exento de peligros y obstáculos: cambiar la historia, unificar a los Templarios, devolver la paz y destronar a Ícaro, el rey ratón traidor que ha pactado con ratas y comadrejas.

El trabajo de Bryan J.L. Glass y Michael A. Oeming es titánico porque estamos hablando de una saga que, teniendo en cuenta que en USA andan por el quinto tomo, superará las 1000 páginas sin problemas. Y es titánico no sólo por esa nada desdeñable cantidad de páginas, sino también por darle sentido y coherencia a un universo en constante desarrollo, que gana en complejidad y profundidad. Que una historia así no pierda ritmo a medida que se adentra en nuevos escenarios, en la que aparecen nuevos personajes, en la que la información que recibe el lector sobre la propia mitología roedora es cuantiosa y en el que se producen mezclas del pasado con el presente para que podamos comprender mejor el vínculo entre lo que pasó y lo que ahora acontece... pues eso, Glass & Oeming realizan un trabajo brillante.

Añadir que Víctor Santos, dibujante con recorrido y prestigio en territorio americano, tomó el relevo de Michael A. Oeming a efectos de que la serie no tuviera mayores retrasos y lo cierto es que parece una transición natural. De hecho, el valenciano ya dibuja parte del primer tomo y, a partir del segundo, suyo es todo el trabajo y Oeming aporta su granito de arena en portadas o trabajos de supervisión. Puede parecer un trabajo continuista porque no rompe con las viñetas de Oeming, pero, poco a poco Santos va dejando su huella e imprime su propio estilo (ambos, por cierto, tienen un aire a Mike Mignola).

Para finalizar, felicitar a Dolmen Editorial por su excelente trabajo de encuadernación.

VALORACIÓN: 8'5/10

viernes, 10 de febrero de 2017

EL RÍO DE LA LUZ - JAVIER REVERTE

TÍTULO: El río de la luz: un viaje por Alaska y Canadá
AUTOR: Javier Reverte
EDITORIAL: Debolsillo
AÑO: 2010
GÉNERO: Narrativa de viajes

"En este libro Javier Reverte descubre una Alaska mítica y salvaje a través del imprevisible y traicionero río Yukon, por el que navegó en canoa junto a un reducido grupo de aventureros. Posteriormente siguió el viaje en solitario, adentrándose en el interior de Alaska, una de las últimas fronteras de nuestra civilización. Al tiempo que viaja, Reverte rememora las historias de miles de pioneros que se dejaron la vida en la fiebre del oro, recopila las mejores historias y leyendas de un lugar mítico desde que Jack London escribiera sus célebres novelas y, también, con mucho humor se adentra en los territorios vírgenes donde reinan los temibles osos grizzlies, con la esperanza de encontrarse con ellos".

No había leído nada hasta hoy de Javier Reverte, aunque, evidentemente, conocía de sus trabajos, pero es que, básicamente, no me atraen los libros de viajes en los que una persona me explica sus vivencias, anécdotas, chascarrillos y su aprendizaje y conclusiones al final del mismo. Con esto no quiero decir que sean malos libros, no se me malinterprete, es sólo que prefiero otro tipo de lecturas.

Sí, sé que Javier Reverte escribe algo más que libros basados en viajes, pero, por azares del destino, no me había tropezado con él hasta hoy. Y ¿por qué he decidido leer "El río de la luz: un viaje por Alaska y Canadá" si también es un libro de viajes? Alaska tiene algo que poseen ya muy pocos rincones de nuestra Tierra: es salvaje, es inhóspita y el ser humano aún no ha conseguido domeñarla del todo (cosa de la que me alegro profundamente). 

Un amigo se había leído el libro de Reverte y me iba explicando pequeñas historietas sobre la fiebre del oro, los valientes e insensatos que decidieron probar fortuna, sobre el majestuoso río Yukon y sobre unas tierras habitadas por una de las especies de oso pardo más grandes y peligrosas del planeta: el grizzly. Un buen puñado de motivos que, unidos a ese halo de misterio indómito de Alaska, terminaron por convencerme para lanzarme a su lectura. En mi memoria conservaba el muy grato recuerdo de otro libro que ya reseñé en el blog: "Hacia rutas salvajes" (J. Krakauer), que también se adentraba en Alaska, así que ¿por qué no regresar allí?

El encuentro con Javier Reverte ha sido apasionante, además de didáctico, entretenido y, hasta cierto punto. adictivo. Lo he leído a ratitos, procurando no devorarlo rápidamente por miedo a saturarme del anecdotario del escritor, a caer rendido ante los obstáculos naturales de la Columbia Británica y terminar cediendo y regresando a casa como hicieron muchos aventureros y aventureras que llegaron a Norteamérica en busca de oro y volvieron con la manos vacías. Creo que he acertado leyéndolo así, he disfrutado más de cada alto en el viaje, de cada paisaje, de cada pedacito de la historia de la "Gold Rush" y de las personas que ha conocido por el camino.

Javier Reverte ha encontrado parte de su motivación personal, más allá de su pasión por los ríos, en Jack London, otro escritor y autor de obras tan famosas como "Colmillo blanco", "El lobo de mar" o "La llamada de lo salvaje". London también sufrió la fiebre del oro y hacia allí que se fue a finales del siglo XIX con su cuñado y algún compañero más, superando todas y cada una de las dificultades que le planteó el Klondike y logrando llegar hasta Dawson City, aunque una vez allí las cosas no salieran como él pretendía.

Así, de la mano, bueno, del pie, de los barcos, de los neumáticos, de las aguas, de los remos y de las canoas de Javier Reverte vamos a recorrer buena parte del quimérico, arriesgado, fatigoso y épico viaje que movilizó a unas 100.000 personas (la llamada "big stampede") durante la década de los 90 de un siglo XIX que agonizaba y de las que menos de la mitad logró alcanzar su objetivo... cuidado, cuando digo alcanzar su objetivo, me refiero a cruzar el Chilkoot Pass o las rutas alternativas existentes para llegar a Dawson City. Que luego tuvieran éxito en su búsqueda de oro, ya es otro cantar, porque eso quedó al alcance de muy pocos y si quisiéramos saber cuántos lograron de verdad amasar fortuna, la cifra estimada es de menos de medio millar. Es una etapa interesante de la historia de los Estados Unidos, sin duda.

Por eso decía que el libro de Reverte, más allá del viaje narrado, de su capacidad para transportarnos a esos paisajes y de hacernos partícipes de las peripecias que vivieron aquellos pioneros o él en sus propias carnes, tiene ese punto histórico-didáctico al salpicar el libro de curiosas e interesantes historietas sobre personajes que se hicieron famosos durante la fiebre del oro del Klondike. Eso nos permitirá conocer, a medida que el escritor va culminando las diferentes etapas de su periplo, sucesos que tuvieron lugar en las localidades y puntos geográficos, fluviales o marítimos por los que transita: Vancouver, Juneau, Skagway, Whitehorse, el White Pass, el Chilkoot Trail, el lago Laberge, el Yukon, Dawson City o Fairbanks, por citar algunas localizaciones. Os las podréis imaginar gracias a las apasionadas descripciones de Reverte, pero el libro también contiene numerosas fotografías que sirven para documentar los relatos, los paisajes y las gentes que habitan las páginas de "El río de la luz: un viaje por Alaska y Canadá".

Lectura recomendable en general, pero si os fascina esa tierra salvaje donde la naturaleza sigue siendo dueña de todo y abruma con su poderosa presencia, si Alaska es uno de aquellos destinos que tienes en mente... este libro no debería faltar en tu biblioteca.

VALORACIÓN: 8'5/10

jueves, 15 de diciembre de 2016

EN LOS CONFINES DEL MUNDO: LA ODISEA DE SIR ERNEST SHACKLETON - MALATERRE, HENRY, RICHEZ & FRASIER

TÍTULO: En los confines del mundo: La odisea de Sir Ernest Shackleton
AUTORES: Jacques Malaterre, Jean-François Henry, Hervé Richer & Olivier Frasier
EDITORIAL: Yermo Ediciones
AÑO: 2015
GÉNERO: Cómic

"'Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo exiguo, frío intenso y días de absoluta oscuridad. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito'. Sir Ernest Shackleton publicó este anuncio en el periódico con el objetivo de hacer realidad su sueño, su obsesión: ser el primer hombre en cruzar la Antártida. A bordo del Endurance, Shackleton y sus tripulantes deberían demostrar su resistencia, su determinación y su aguante... y enfrentarse a sus peores miedos cuando el Endurance quedó bloqueado en un banco de hielo, sin imaginar que de aquella forma empezaba una aventura que sería recordada durante cien años".

Sir Ernest Shackleton, un pedacito de historia de la humanidad. Uno de los protagonistas y nombres más conocidos de la llamada "Edad heroica de la exploración de la Antártida", un intenso período de expediciones geográficas y científicas que arranca a finales del siglo XIX y se extiende hasta la década de 1920. Una época en que varios países se lanzaron en una frenética y arriesgada carrera por la conquista de la Antártida y del Polo Sur y que, a pesar de las penurias y dificultades logísticas, produjo diversos avances en varios terrenos científicos y el desarrollo de la geografía y cartografía del continente antártico. Además del mencionado Shackleton, otros nombres ilustres forman parte de la leyenda: Roald Amundsen, Robert Falcon Scott o Carsten Borchgrevink, entre otros.

Tras esta breve introducción histórica, me centraré en el cómic "En los confines del mundo: La odisea de Sir Ernest Shackleton", que narra la Expedición Imperial Transantártica británica que tuvo lugar entre 1914 y 1917. El guión de la obra corre a cargo del equipo formado por Jacques Malaterre, Jean-François Henry y Hervé Richer, dejando el apartado gráfico en manos de Olivier Frasier.

Como era de esperar, el cómic no aporta nada nuevo a la epopeya de Shackleton porque nos encontramos ante un relato fidedigno de los acontecimientos que tuvieron lugar durante la expedición a bordo del Endurance, hasta que este quedó encallado, y el posterior ejercicio de supervivencia y superación al que se vio sometido toda la tripulación. En ese sentido, el guión elaborado por Malaterre, Henry y Richer sólo tiene que relatar los hechos más relevantes de la expedición, no es necesario que inventen nada porque aquel viaje ya contiene suficientes argumentos como para convertirse en una aventura por sí misma. Y es tal la dimensión de la epopeya que, aún conociendo su desarrollo, obliga a devorar sus páginas para sobrevivir junto a Shackleton y sus valientes.

Sí me gustaría destacar el trabajo del trío francés de guionistas en el apartado humano y el desarrollo psicológico de los personajes porque aquí, más allá de la gloria expedicionaria y de la conquista de la Antártida, lo que se quiere explicar en "En los confines del mundo: La odisea de Sir Ernest Shackleton" es cómo aquel grupo de navegantes logró superar, uno tras otro, todos los obstáculos que el helado continente les lanzó de manera despiadada, ateridos de frío, agarrotados por el hambre y agotados por el titánico esfuerzo. Es un cómic vibrante e inquietante, quizá la muerte y más calamidades acechen en la página siguiente, pero siempre encontraremos a un Shackleton liderando al grupo, procurando que no se agriete, que no se rebele (cosa, por otra parte, completamente lógica y comprensible tras verse sometidos a las severas condiciones de vida), levantando el ánimo, alimentando la esperanza y aunque sus métodos no siempre fueran apreciados por la tripulación, sí terminaron resultando efectivos. Evidentemente, Sir Ernest Shackleton también tuvo sus miedos y sus dudas y éstas también quedarán reflejadas en las páginas del cómic.

Pero nada de todo eso sería posible sin la aportación de Olivier Frasier porque son sus viñetas las que insuflan vida a todo ese sufrimiento y capacidad de superación, son sus ilustraciones las que nos muestran todo aquello que tuvieron que afrontar y son sus dibujos los que permiten hacerse una idea del abrazo helado de la Antártida. Poder ver al Endurance adentrarse en esos mares remotos, esquivando glaciares, poder observar como los rostros de aquellos valientes se van demacrando conforme avanza el cómic, poder sentir la inmensidad desoladora del continente antártico... es un placer visual que acentúa las inquietudes que transmite el guión.

En definitiva, un cómic para acercarse a la figura de Sir Ernest Shackleton y su extraordinario viaje a bordo del Endurance, una historia sobre cómo sobrevivir y sobreponerse, sobre cómo el hombre, en algunas ocasiones, es capaz de levantarse, apretar los dientes y derrotar a la sombra de una muerte anunciada. Yermo Ediciones, una vez más, nos permite acercarnos a una época histórica de pioneros, aventureros y valientes que lograron, aunque algunos perdieran la vida, cumplir sus sueños.

VALORACIÓN: 8/10

lunes, 21 de noviembre de 2016

DESTROZARES. CANCIONES PARA EL FINAL DE LOS TIEMPOS - ROBE

TÍTULO: Destrozares. Canciones para el final de los tiempos
AUTOR: Robe
AÑO: 2016
ESTILO: Rock transgresivo
SELLO: El Dromedario Records

"La palabra "destrozares" es un sustantivo, pero no viene como tal en el diccionario. No pierdas el tiempo buscándola ni intentando entenderla. Solo siéntela.

En este disco hemos puesto todos lo mejor y lo más puro que tenemos dentro. Menos yo. Yo he puesto mis carencias y mis errores. He puesto mi delirio, mi falta de gusto, mi confusión, mis lágrimas, mi vanidad, mi soledad de lechuza y mis contradicciones. 

Robe atropellando a Nietzsche".

Ha transcurrido poco más de un año y Robe vuelve a lanzar un nuevo disco, "Destrozares. Canciones para el final de los tiempos". Yo sólo puedo sonreír, aunque sea una sonrisa con tintes oscuros, tintes que tiñen también las letras del cantante extremeño, pero ojo, esa oscuridad que parece emerger de lo más hondo de las entrañas de Robe también es la culpable de la brillantez de los versos. Así es su último trabajo; brillantemente oscuro u oscuramente brillante, que cada cual lo interprete a su manera.

"Lo que aletea en nuestras cabezas", como comenté en su día, era un disco que tenía una cierta continuidad con los últimos que había publicado Extremoduro, alejándose unos centímetros en su sonoridad por incluir nuevos instrumentos y otros músicos al repertorio, aunque Robe seguía escribiendo a su manera, fiel a su estilo reconocible y auténtico, pero muy volcado en todo aquello que tiene que ver, que produce, que genera y degenera el amor y sus intrincados caminos. "Destrozares. Canciones para el final de los tiempos" se aleja un poquito más aún de Extremoduro porque el rock, la guitarra y el bajo ceden protagonismo a otro tipo de cuerdas y acordes, a los vientos metálicos, a pianos, acordeones y diversos y ricos arreglos musicales (por cierto, repite la misma formación musical que en el anterior trabajo). Sus letras no han variado, el talento del de Plasencia sigue intacto, cada palabra y cada frase llevan el ADN de Robe marcado a fuego. 

"Destrozares. Canciones para el final de los tiempos" tiene un título que no lleva a engaño, que anuncia perfectamente lo que vamos a encontrar en cuanto le demos al play. Robe está cabreado, pero claro, no voy a discutirle su cabreo porque, además, comparto buena parte de ese mosqueo. Algun@s dirán que quizá es una visión un tanto negativa del mundo, que la melancolía y el pesimismo inunda sus letras, pero si echamos un vistazo alrededor o vemos las noticias de un día cualquiera... ¿alguien cree que las cosas se están haciendo bien y que la humanidad camina en la dirección correcta? Que el mundo no es de colores acabas por descubrirlo tú mismo a base de hostias, lecciones y desencuentros; no mola, pero la realidad termina poniendo las cosas en su sitio. Y obliga (iba a decir invita, pero no sería correcto) a la reflexión. Y eso hace Robe, reflexionar, quejarse, confesar y sincerarse en voz alta.

Como decía en el primer párrafo, el disco tiene un marcado contraste de luminosidad y oscuridad. Esa luz la aportan, no solamente la capacidad escriptiva (no sé si existe el palabro, pero seguro que se entiende) y descriptiva de Robe, sino también la luminiscencia que irradia de la riqueza musical. Resulta chocante porque si uno escuchara únicamente las melodías podría llegar a pensar que estamos ante un disco relativamente alegre, pero son una auténtica contraposición al desgarro y la carne viva que se percibe en sus letras. "Destrozares. Canciones para el final de los tiempos" es uno de esos discos para degustar, escuchar con atención, leer sus letras, aunque algunas de sus canciones pongan en evidencia las carencias de la sociedad, la podredumbre de la clase política y el grito de socorro desatendido de un mundo en lenta agonía medioambiental.

Os dejo con el vídeo de "Por encima del bien y del mal", espero que os guste:


Roberto Iniesta es un tipo que siempre ha ido de cara, sin adornos y sin muchas concesiones y esa es una cualidad que he aprendido a valorar con el paso de los años. Me gusta Robe, me gusta mucho. Extremoduro es mi grupo de referencia y disfruto de sus trabajos, aunque los años nos hagan cambiar a todos y arañen algo de aquella furia, pero he crecido con ellos y la madurez aposenta. Yo tampoco soy el de hace 20 años, pero sigo estando en paz conmigo mismo, por eso valoro, admiro y aplaudo la evolución lógica de Extremoduro y el paso adelante de Robe a la hora de lanzar dos discos sin sus escuderos habituales, sólo por buscar un nuevo espacio en el que expresarse, sólo por inquietudes, pero sin renunciar a su pasado porque nadie dijo que la historia de la mejor banda de rock estatal haya concluido.

Gracias, Robe.

VALORACIÓN: 8'5/10