EL BLOG DE LOS LIBROS Y LA MÚSICA

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viernes, 15 de marzo de 2019

LAS CRÓNICAS DE LEGIÓN - FABIEN NURY

TÍTULO: Las Crónicas de Legión
AUTOR: Fabien Nury
EDITORIAL: Yermo Ediciones
AÑO: 2013
GÉNERO: Cómic

"Tras la muerte de Vlad Tepes, el legendario monarca transilvano que sirvió de inspiración a Bram Stoker para crear al Conde Drácula, su espíritu se encarna en distintos cuerpos que siempre tienen algo en común: estas nuevas versiones del temible Tepes son personajes amantes de la violencia y la crueldad, y el destino los ha llevado a vivir en momentos clave de la historia de la humanidad, como la colonización del Nuevo Mundo, las guerras napoleónicas o la Inglaterra victoriana, contemporánea a los crímenes de Jack el Destripador".

Que el mito de Drácula es atractivo, resulta indudable y por eso se han escrito muchos libros, se han adaptado diversos cómics y se han filmado numerosas películas y series. Si uno piensa en Drácula, le vienen un puñado de nombres a la cabeza; por supuesto, el primero es el de Vlad Tepes, príncipe de Valaquia en el siglo XV y que va íntimamente ligado al de Bram Stoker, ya que se inspiró en su figura para escribir su famosa novela "Drácula" en 1897, pero también lo relacionamos a nombres de actores míticos como Béla Lugosi o Christopher Lee (un grande!) y, finalmente, al de Francis Ford Coppola por su excelente película "Drácula de Bram Stoker", rodada en 1992. Evidentemente, cada generación tendrá sus referentes, pero para los que ya hemos pasado de los 40, probablemente esos sean los nombres que más asociamos al mito del vampiro.

El trabajo de Fabien Nury es una nueva aproximación a la figura del vampiro, más concretamente a la persona de Vlad Tepes. El proyecto de Nury es ambicioso, su "Las Crónicas de Legión" es un cómic poderoso, sugerente e interesante que pretende ofrecer una visión distinta del vampiro más clásico, pero también diferente del vampiro más ligero y adolescente que ha llegado a nuestros días. Además, para darle más enjundia aún a un proyecto, repito, bastante ambicioso, decide rodearse de distintos dibujantes con estilos bien diferenciados, entre los que destacan el español Tirso Cons y el francés Mathieu Luffray (un autor brutal, como pudimos ver en "Long John Silver", ya reseñada en el blog).

¿Y por qué contar con hasta cinco dibujantes? pues porque Nury ha decidido acompañar a Vlad Tepes, aprovechando su naturaleza eterna, por distintos períodos de la historia y adjudicando cada época a un dibujante, realzando así el trato diferencial que pretende para cada una de ellas. El resultado en el apartado gráfico es espectacular, aunque en ocasiones tenga algún altibajo. En ese sentido, mucho tienen que ver las preferencias de cada uno y yo, por ejemplo, he disfrutado mucho con Luffray (encargado de la historia que abre el cómic en Transilvania) y con Zhang Xiaoyu (encargado del período de las guerras napoleónicas), pero no me ha entusiasmado la parte del relato ambientada en el Nuevo Mundo ejecutada por Mario Alberti y que me ha parecido algo desigual. Con nuestro Tirso y su Inglaterra de la época victoriana también he tenido un ligero sabor agridulce. De todos modos y en su conjunto, visualmente es una obra poderosa y con un acertadísimo uso de la paleta de colores para dotar de una ambientación precisa a los diferentes hilos argumentales.

Sobre el argumento y el guión, pues me ha sucedido un poco lo mismo. Me parece un cómic que se podría haber exprimido más porque la idea de Fabien Nury es muy buena, pero que, al mismo tiempo, por querer abarcar mucho, termina pecando de cierta irregularidad en el desarrollo de las tramas. Claro, tal vez para llegar a ese punto de excelencia, en vez de cuatro álbumes (recopilados aquí por Yermo Ediciones en un integral), hubiesen sido necesarios cuatro más, pero cuando termina el cómic te queda la sensación de ¿y todo esto tan grande lo acabamos así?

A pesar de todo, insisto en que "Las Crónicas de Legión" es una obra apasionante, tanto en su faceta visual, como en su trabajo de guionización, con sus buenas dosis de fantasía, intrigas, aventuras e incluso historia. Fabien Nury realiza una aproximación original al mito de Drácula, ya que no lo presenta como un personaje eterno y también lo aleja del punto seductor gracias a su poderoso influjo que podíamos ver, por ejemplo, en el Drácula de Coppola. Es decir, no es que Vlad Tepes haya dejado de ser eterno o inmortal, lo sigue siendo, pero para ello necesita ocupar nuevos cuerpos, como una esencia que va poseyendo a otras personas y de las que va absorbiendo recuerdos, vivencias y conocimientos... y aunque intenta vivir ajeno a esas personas a las que va poseyendo, realzando el carácter solitario del personaje, no siempre consigue no implicarse. Asimismo, decide introducir en la historia al hermano pequeño de Vlad Tepes, Radu, al que también dota de ese poder vampírico. Ah, tampoco vamos a asistir al clásico mordisco en la yugular... digamos que aquí, tanto Vlad como Radu tienen otra manera de "transportarse".

El personaje de Radu Tepes es, en gran parte, el responsable de la principal trama de "Las Crónicas de Legión", ya que no cesará en su empeño de perseguir a lo largo de los siglos a su hermano Vlad para acabar con él y, así, es como visitaremos los diferentes escenarios y épocas: Transilvania en el siglo XV, el Nuevo Mundo en el siglo XVI, las estepas rusas a inicios del siglo XIX y Londres de finales del XIX. Las razones de Radu para acabar con Vlad tardarán en salir a la luz, pero terminaremos por conocerlas.

Finalmente, dos curiosidades. La primera es que el nombre de Legión no es invención de Nury, sino que aparece en el Nuevo Testamento de la Biblia, citado en un par de evangelios. Jesús está en la región de Gadara (Jordania) para sanar a un hombre poseído por demonios y cuando le pregunta cuál es su nombre, el hombre le responde: "Mi nombre es Legión, porque somos muchos". La segunda curiosidad no os la desvelo, solamente os diré que hay un cameo que supone un claro guiño/homenaje de Nury a la historia del personaje de Drácula.

En definitiva, Fabien Nury presenta un trabajo notable que, en mi opinión, podría haber sido excelente, pero que también se disfruta y se lee con interés, apoyado en un extraordinario apartado gráfico. "Las crónicas de Legión" es otro acercamiento al mito de Drácula, siempre atractivo, que gracias - una vez más - a Yermo Ediciones podemos adquirir en formato integral y con una presentación muy cuidada.

VALORACIÓN: 7'5/10

viernes, 8 de febrero de 2019

SAGA KICK ASS - MARK MILLAR & JOHN ROMITA JR.

TÍTULO: Kick-Ass
VOLÚMENES:
  1. Kick- Ass
  2. Hit-Girl (precuela de Kick-Ass 2)
  3. Kick-Ass 2
  4. Kick-Ass 3
AUTOR: Mark Millar & John Romita Jr.
EDITORIAL: Panini Comics
AÑO: 2010-2015
GÉNERO: Cómic

"¿Alguna vez has querido ser un superhéroe? ¿Soñabas con ponerte una máscara y salir ahí fuera a pegar una paliza a los malos? Bueno, pues este cómic es para ti. ¡El cómic que empieza allá donde otros sólo se atreven a llegar! Si te lo pierdes, debes de ser idiota".

Mark Millar, un tipo brillante, un guionista al que si dejas libre, es capaz de traspasar los límites que se han concebido y que puedas imaginar. Un escocés con un punto irreverente y provocador, pero con ese toque de creatividad que, en ocasiones, echamos de menos en el mundo del cómic. Un autor consagrado que ha trabajado para las grandes editoriales (Marvel y DC), que ha visto como sus obras eran adaptadas al cine, que ha escrito historias protagonizadas por personajes icónicos como Lobezno o Superman (por cierto, muy recomendable su "Superman: hijo rojo"), realizando notables incursiones en La Liga de la Justicia, X-Men o Vengadores, pero que también ha sido capaz de cosechar éxito de público y crítica con cómics más personales como "Superior", "Nemesis", "Wanted" y, cómo no, la espectacular saga de "Kick-Ass".

No sé si es la mejor creación de Mark Millar, pero la he disfrutado mogollón, desde la aparición de su primera entrega en 2010, hasta el colofón final de "Kick-Ass 3", ya en 2015. La premisa es sencilla, ¿qué pasaría si un día alguien decide comprar por eBay un traje de neopreno verde, ponerse una máscara, agarrar un par de palos y salir a la calle a hacer de superhéroe? Y si, además, ese alguien es un estudiante de secundaria que se sabe frases enteras de Batman y recuerda con todo lujo de detalles viñetas del héroe de Gotham, que no sabe artes marciales, no es especialmente fuerte o atlético... vamos, que ni tiene poderes, ni posee formación en combate de ningún tipo. Pues ese chaval, llamado Dave Lizewski, es nuestro héroe: Kick-Ass (traducido vendría a ser algo así como "Pateador de culos").

Si eso ya es una locura (no es la primera vez que se puede ver en cómic, Alan Moore ya lo hizo antes, aunque de manera menos salvaje), la enajenación sube exponencialmente cuando surgen imitadores de Kick-Ass y, de pronto, New York se llena de hombres y mujeres embutidos en llamativos trajes que patrullan las calles como si fueran superhéores, ayudando y protegiendo al prójimo. Delirante, a cuál tiene un nombre más curioso o un atuendo más friki... Sin embargo, el clic definitivo en la vida de Kick-Ass se produce cuando Big Daddy (podría ser The Punisher sin problemas) y Hit-Girl se cruzan en su camino y pasa, por así decirlo, de rescatar gatitos a verse las caras con bandas organizadas de criminales. El plomo, las explosiones, los filos cortantes, la sangre y la muerte empiezan a formar parte de su día a día. Ah y todo ello aderezado con la difusión mediática instantánea que comportan las redes sociales, para mal y para bien, como podrá comprobar Kick-Ass en sus propias carnes: la fama tiene un precio.

No son cómics para estómagos flojos, ni para personas con sangre de horchata. Si no te gusta el cine de Quentin Tarantino, no leas a Millar. Si se te va a atragantar ver tripas desparramadas sin compasión, olvídate de "Kick-Ass". Si te vas a escandalizar porque una niña es capaz de rebanar una cabeza con una katana sin pestañear, aléjate de estos cómics. A los que ya conocen a Millar, todo esto no les pillará de nuevo porque es un autor con mucha facilidad para la violencia, tanto física como verbal, pero el mérito radica en que no parezca gratuita, él la concibe como parte indispensable de sus historias (de ahí el símil anterior con Tarantino).

El concepto de superhéroe convencional no existe, aquí no vamos a encontrarnos con un Capitán América al uso, no. En "Kick-Ass" estamos hablando de justicieros, lo cual siempre genera un debate ético y moral sobre su autoridad y los métodos que utilizan para impartir justicia. Nada nuevo tampoco, no hay más que ver la relación que mantiene Batman con las personas que consideran que él es el culpable de los bichos raros que habitan Gotham o sus altibajos con una policía que no siempre aprueba su modus operandi. Una situación similar nos encontraremos también en "Kick-Ass", reflejada en el entorno familiar de Hit-Girl y la relación que mantiene con su padrastro, un oficial de policía de New York que conoce su identidad secreta. Huelga decir que, como sucede en Gotham, aquí también parte del cuerpo de policía está corrompido, con las manos sucias y en estrecho vínculo con la mafia.

Otro punto fuerte de "Kick-Ass" es el hecho de que no se centre únicamente en la vida del alter ego de los protagonistas. Millar opta por dar casi el mismo peso a la vida cotidiana, así que asistiremos a los problemas típicos de un adolescente: la relación con los padres, los conflictos en el instituto, las primeras citas, el descubrimiento del sexo, sus amistades y hobbies... y, por supuesto, cómo encajar todas esas cosas con sus actividades clandestinas como superhéroe. Además, una cosa es ponerse un traje, flipar en colores y salir a la calle creyéndote alguien y otra muy distinta el día que un tipo te saca un navaja o alguien te apunta con una pistola... porque no olvidemos que estamos hablando de un adolescente que se hace llamar Kick-Ass, que no posee poder alguno, ni conocimiento de técnicas de combate y que va armado con dos simples palos forrados de cinta verde.

"Kick-Ass" está repleta de guiños a muchas de las historias de superhéroes que has leído, tanto de Marvel como de DC, pero también a series y películas. Las referencias son muy claras, fácilmente reconocibles y eso termina por generar cierta complicidad con el lector. Mark Millar es perro viejo y se las sabe largas, muy largas, y acaba ofreciendo un producto muy suyo que hará las delicias de sus incondicionales, al mismo tiempo que sus detractores seguirán achacándole los mismos defectos de siempre. Que sí, es cafre, bruto, excesivo, malhablado y sanguinario, sí, totalmente... pero a mí me divierte. Además, considero que detrás de todos esos ingredientes made in Millar, hay bastante más que violencia porqué sí.

Dejadme añadir, antes de terminar, que "Kick-Ass" se disfruta, más allá de las vueltas de tuerca y golpes de efecto de Millar, gracias al espectacular dibujo del gran John Romita Jr. Si el guión ya es trepidante y rebosa humor, acción y sangre (para qué negarlo), las viñetas de Romita Jr. acompañan y engrandecen la historia, además de otorgarle una percepción casi cinematográfica. De acuerdo, no es el mejor trabajo de Romita Jr., pero lo cierto es que el dúo formado por el escocés y el neoyorkino es brillante y se nota el alto grado de entendimiento alcanzado por ambos, fruto de una química especial que los ha hecho caminar de la mano desde el principio en una simbiosis perfecta.

Por resumir muy mucho: si lo pasaste bien viendo "Deadpool", si además de flipar con las escenas de acción y reírte con las jugosas bromas, te gustó el guión y el desarrollo de la película, entonces ya estás tardando en hacerte con la obra de Millar & Romita Jr., porque, además, el desenlace de "Kick-Ass 3" es memorable y está a la altura de toda la saga.

VALORACIÓN: 8/10

miércoles, 30 de enero de 2019

EL ESPARTANO - JAVIER NEGRETE

TÍTULO: El Espartano
AUTOR: Javier Negrete
EDITORIAL: Espasa
AÑO: 2017
GÉNERO: Narrativa Histórica

"Año 480 a.C. Antes de morir en las Termópilas, el rey Leónidas entrega una carta sellada al oficial Perseo y le ordena que regrese a Esparta y se la entregue a su esposa, Gorgo. ¿Por qué decide que el mejor guerrero de la ciudad abandone la batalla, cuando la ley espartana prohibía retirarse o rendirse?

Esta es la historia del hombre que nació y se crió como Perseo, hijo del rey Damarato. Víctima de conjuras palaciegas, perdió el derecho al trono y debió aprender a sobrevivir como un simple guerrero. Mientras se olvidaba de quién había sido y quién estaba destinado a ser, soportó mil pruebas que lo convirtieron en otra persona: Perseo, un espartano más... y a la vez un campeón entre campeones. Y mientras tanto, tuvo que ver cómo Gorgo, la mujer que amaba, se casaba con un miembro de la familia que había hundido su vida".

Javier Negrete, probablemente uno de los mejores escritores de narrativa histórica del país, con numerosos éxitos literarios a sus espaldas como "Salamina", "Señores del Olimpo", "Alejandro Magno y las Águilas de Roma" o su saga de fantasía épica ambientada en el mundo fantástico de Tramórea, vuelve a sumergirnos en la historia de Grecia una vez más con su última novela, "El Espartano".

Esta vez, "El Espartano" nos transporta hasta la mítica batalla de Platea (año 479 a.C.), un episodio determinante en las Guerras Médicas que enfrentaron a la Grecia libre contra el impresionante ejército persa de los Aqueménidas, primero de Darío y luego de Jerjes. No es la primera vez que se asoma a este escenario, pues ya nos permitió asistir a la batalla naval de Salamina y sufrir en el paso de las Termópilas, quizá el episodio histórico más conocido de las Guerras Médicas gracias a Frank Miller y su 300, además de la posterior adaptación cinematográfica.

Como buen conocedor del mundo grecorromano clásico, Negrete se desenvuelve a las mil maravillas en ese terreno y más después de haberse empapado de Herodoto de Halicarnaso, considerado el primer historiador del mundo occidental y principal cronista y fuente de conocimiento para acercarse a las Guerras Médicas, gracias a su "Historias". Y, como ya hiciera en anteriores novelas históricas, Javier Negrete se vale de unos cuantos personajes ficticios y algún componente fantástico para que la lectura resulta más amena, ágil y atractiva, sin perder ese punto didáctico y de rigor histórico.

Si bien en "Salamina", novela muy recomendable, ponía en el centro de la trama a un personaje histórico como el general ateniense Temístocles, en "El Espartano" opta por otorgar ese papel preponderante a un personaje ficticio que bautiza como Perseo y que será el eje vertebrador de todo el libro. Alrededor de la titánica figura de Perseo girará toda la trama política, militar, social y sentimental de "El Espartano" y gracias a él conoceremos a personajes tan importantes para la historia de Esparta y Atenas como Cleómenes, Damarato, Leónidas, Gorgo, Pausanias, Mardonio, Artemisia o el propio Temístocles y, también, sabremos un poco más sobre cómo vivían los espartanos, sus costumbres, estilo de vida, su panteón, cómo funcionaba su sociedad y, por supuesto, la importancia que le daban a la educación militar -agogé- y que alumbró a los mejores hoplitas de la antigüedad.

Para un humilde licenciado en Historia como yo, siempre resulta atractivo leer novelas que explican acontecimientos concretos y fundamentales de la historia, conservando ese cariz educativo (así, de paso, refresco mi memoria), pero añadiendo el ingrediente ficticio que dote a la aventura de un ritmo más fresco para hacerla entretenida. Son numerosos los autores que cultivan el género y son muchos los libros que pueblan mis estanterías, los de Negrete entre ellos, pero admito que, en esta ocasión, "El Espartano" me ha decepcionado un poco. Se me ha hecho largo.

Si bien "Salamina" me pareció una novela redonda en todos los sentidos y dotada de un aire cinematográfico, "El Espartano" peca de cierta densidad en algunos pasajes y no solamente porque tenga más páginas. El estilo de Negrete sigue siendo el mismo, pero determinados momentos de la novela, en mi opinión, se alargan innecesariamente y uno termina deseando que llegue el enfrentamiento definitivo entre griegos y persas en Platea, para que se resuelva el libro. Fundamentalmente, para mi gusto, hay un momento crucial que coincide con la pérdida de memoria de Perseo; ese hecho comporta la caída en una especie de repetición y redundancia que le resta ritmo a la trama... lamento confesar que terminó por aburrirme casi cada capítulo dedicado a la amnesia del héroe espartano. De poco me han valido la presencia de otros personajes ficticios relevantes como el adivino Tisámeno - personaje que tampoco termina de convencerme y un tanto aleatorio - o el poderoso guerrero persa Bagabigna, apodado "El asesino blanco".

Sin duda alguna, se agradece el trabajo de Javier Negrete, su documentación previa, sus conocimientos sobre la Grecia clásica, su buen hacer a la hora de escribir, ese punto épico que siempre alcanzan sus novelas y, como he dicho anteriormente, su intención didáctica, pero en esta ocasión no creo que haya logrado que "El Espartano" resulte una novela disfrutable al 100%. Dicho lo cual, para cualquier lector o lectora que quiera saber más sobre Esparta más allá de las Termópilas y sobre la invasión persa que pudo cambiar la historia de Grecia (y de la humanidad), "El Espartano" es un libro recomendable.

VALORACIÓN: 7/10

jueves, 22 de noviembre de 2018

THE THIN RED LINE - HANS ZIMMER

TÍTULO: The Thin Red Line
AUTOR: Hans Zimmer
AÑO: 1998
ESTILO: Banda Sonora Original
SELLO: RCA

"Año 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, en la isla de Guadalcanal, en el Pacífico. Un grupo de hombres de la compañía de fusileros del ejército americano "C de Charlie", combate contra el ejército japonés por la conquista de una estratégica colina. Este grupo forma parte de las tropas enviadas para relevar a las unidades de infantería de la Marina, agotadas por el combate".

En diciembre de 1998 se estrenaba la colosal película "The Thin Red Line", dirigida por Terrence Malick al adaptar la novela homónima de James Jones. En breve se cumplirán 20 años del estreno de ese peliculón, así que he decidido anticiparme un poco y repasar su banda sonora.

En mi opinión es una obra maestra del cine bélico y, sin duda, el mejor largometraje de Malick. Una película próxima a las 3 horas de duración, con un elenco de actores brutal (Nick Nolte, Sean Penn, Jim Caviezel, John Cusack, Adrien Brodi, Elias Koteas y pequeños cameos de George Clooney o Woody Harrelson, entre otros), ambientada en la II Guerra Mundial. Narra la invasión de la isla de Guadalcanal con el objetivo de evitar que el Ejército Imperial japonés establezca allí una base aérea. Más allá del drama bélico, el film de Malick recoge las frustraciones personales, los intereses individuales, las tensiones entre los soldados o los conflictos morales a los que se ven sometidos los integrantes de la compañía, contrastando poderosamente con el paraje bucólico que representa el paisaje tropical y con la paz que transmiten los habitantes nativos de la isla, como ajenos al conflicto.

El encargado de poner música a toda esa epopeya fue Hans Zimmer en el que, para mí, es uno de los trabajos más sólidos y completos del compositor alemán. La popularidad del de Frankfurt no era la misma de la que goza hoy, convertido ya en un reputado y casi omnipresente compositor y productor (además de contar con un buen número de pupilos). Si bien ya había trabajado en películas como "Rain Man", "Thelma & Louise", "Marea Roja", "La Roca" y, cómo no, "El Rey León" -con la que se llevaría el Oscar en 1994-, sin duda, es con "The Thin Red Line" con la que roza la perfección. Curiosamente, esta banda sonora no logró el Oscar, aunque sí estuvo nominada (de hecho, la película no obtuvo ningún premio, a pesar de estar nominada en 7 categorías).

Hans Zimmer nos regala una composición de casi una hora de duración, casi 60 minutos que, a pesar de lo que podamos pensar, apenas contienen carga épica. ¿Es eso posible? Estamos acostumbrados a escuchar la música de "El Último Samurai", de "Piratas del Caribe", de "Black Hawk derribado" o de "Gladiator", partituras en las que el ingrediente épico resulta imprescindible y en las que reconocemos perfectamente las melodías del compositor alemán. Entre los detractores de Zimmer siempre hay quien dice, más allá del uso del sintetizador, que sus bandas sonoras son similares y cuesta distinguir si una pieza corresponde a "Origen" o a "Batman", por ejemplo. Curiosamente, "The Thin Red Line" forma parte de ese selecto club de composiciones de Zimmer que se salen de su línea habitual.

A pesar de ser una cinta bélica que podría invitar a realizar una música más próxima a las películas de acción, Zimmer la deriva en una partitura hermosa, melódica, tranquila y casi bucólica. Puede parecer contradictorio, pero cuando uno se sienta a ver la película de Malick, comprende porqué el compositor alemán se decantó por esa composición. La película, aunque contenga escenas duras y sangrientas propias de un conflicto bélico, no deja de ser una cinta más centrada en las emociones, los pensamientos e incluso en una cierta liberación individual. Eso no quiere decir que obvie, evidentemente, temas como la desolación, la muerte, la angustia y los miedos que afrontan los diferentes personajes, pero ese baile de emociones, ese cóctel tan contrapuesto de luces y sombras, es lo que plasma a la perfección Hans Zimmer en una música capaz de recoger todas y cada una de las sensaciones que puede vivir un soldado durante una guerra.


Terrence Malick no pretende hacer de "The Thin Red Line" una película patriótica y tampoco apuesta por una clara postura antibelicista, más bien es un viaje espiritual y reflexivo que nos lleva a la cabeza, a los pensamientos  y cuestiones que se plantean varios de los protagonistas del film ante las diferentes situaciones que van viviendo. Hans Zimmer hace lo propio con la banda sonora, no hay fanfarria, no hay percusión, no hay ritmo trepidante... porque no hay nada de lo que vanagloriarse o celebrar, nada dentro de la locura que siempre supone una guerra; no hay nada glorioso dentro de una tragedia. Las melodías, por lo general suaves y siempre bellas, acompañan a los soldados y nos sumergen en sus propias batallas interiores, su embrutecimiento, sus dudas, sus fantasmas, sus agonías, sus breves momentos de iluminación... Zimmer complementa a la perfección la poesía visual de la cámara de Malick, que siempre nos ofrece poderosas imágenes del infierno de una guerra, enfrentadas a la mágica fuerza que rebosan los paisajes.

En definitiva, si no habéis visto esta película, deberíais hacerlo. Si no conocéis su banda sonora, deberíais hacerlo. Y si habéis visto "The Thin Red Line" y conocéis la composición de Hans Zimmer, volver a disfrutar del film y prestar mayor atención a la música para ser plenamente conscientes de la armonía existente entre las imágenes y la música. Una obra maestra.

VALORACIÓN: 10/10

martes, 13 de noviembre de 2018

BOGAVANTE JOHNSON - MIKE MIGNOLA & JOHN ARCUDI

TÍTULO: Bogavante Johnson
VOLÚMENES:
   1. El prometeo de hierro
   2. La mano ardiente
   3. Satán se huele el pastel
   4. ¡A por el Bogavante!
  5. El fantasma del pirata y los monstruos de metal del centro de la ciudad
AUTOR: Mike Mignola & John Arcudi
EDITORIAL: Norma Editorial
AÑO: 2014-2018
GÉNERO: Cómic

Que el maravilloso universo de Hellboy ha permitido a Mike Mignola jugar y desarrollar otros hilos argumentales, dando cabida a nuevos personajes o poniendo en primera línea de fuego a actores secundarios, es indudable. Buena muestra de ello es la colección dedicada a la "A.I.D.P.", la agencia de investigación paranormal creada para la serie del conocido demonio rojo y de la que ya se han publicado un buen número de cómics. Además, el guionista californiano, ha explorado otros terrenos -ya reseñados en el blog- con Sir Edward Grey (un cazador de brujas en la Inglaterra victoriana), el expeditivo Baltimore (un soldado en busca de venganza contra los vampiros en plena Gran Guerra) o la extraña armadura de vril presentada en "Sledgehammer 44". Teniendo en cuenta que ya han transcurrido -nada más y nada menos- 25 años desde la concepción de Hellboy, resulta sorprendente la capacidad de Mike Mignola para seguir estirando del hilo. Cierto que el resultado no siempre es el mejor, que mantener las cotas de creatividad y originalidad es complicado y que, cuando uno ya ha leído varias obras del de Berkeley, algunos argumentos, villanos, situaciones o escenarios pueden resultar demasiado familiares, pero a mí me gusta ese universo, esa ambientación y esas tramas rebosantes de misticismo, ciencias ocultas, fantasmas, demonios, nazis, experimentos...

Hoy voy a dedicarle la entrada a otra creación del prolífico guionista: el Bogavante Johnson, un vigilante enmascarado de la Nueva York de los años 30, azote de mafiosos y espías, enemigo de bandas y criminales. En esta ocasión, Mignola cuenta con la compañía de John Arcudi para desarrollar los guiones (ya trabajó con él en "Sledgehammer 44", así como en varias entregas de la serie "A.I.D.P."), explotando a un personaje que había aparecido ocasionalmente en las aventuras de Hellboy y que, al dotarlo de una serie propia, les ha permitido ir más atrás en el tiempo y situarse en la década de los años 30, cuando ya se respiraba un clima prebélico y los nazis estaban empezando a hacer de las suyas.

Aclaremos que el Bogavante no es un hombre dotado con poderes ni un superhéroe al uso. Es un justiciero, un simple mortal bien armado y bien entrenado para el combate cuerpo a cuerpo, con buen ojo para la investigación y que, además, cuenta con un pequeño equipo de ayudantes y fieles seguidores a los que les toca operar en la clandestinidad y de forma ilícita, según el cuerpo policial neoyorkino. El Bogavante es una especie de héroe enmascarado que trabaja en las sombras, sobre el que la prensa quiere conocer bastante más, investigado por la policía y temido/odiado por las bandas de maleantes de la época (digamos que sería una especie de Batman, pero con menos recursos económicos y menos "juguetes"). Y ¿por qué le llaman el Bogavante? sencillamente porque su modus operandi incluye dejar grabada a fuego una marca en forma de pinza del mencionado crustáceo en la frente de sus enemigos. Es su firma, una especie de Z al estilo de Don Diego de la Vega, más conocido como El Zorro.

Hasta ahora, Norma ha publicado 5 números en España. Algunos incluyen recopilaciones de relatos cortos (como sucede en "Satán se huele el pastel"), pero la mayoría ofrecen historias de más enjundia y con cierta continuidad temporal para que tengan cabida tramas más largas -así como subtramas- y para que alguno de los personajes que rodean al Bogavante pueda desarrollarse con relativa profundidad. Los guiones han ido mejorando conforme ha ido avanzando la serie, siendo el primer número ("El prometeo de hierro"), quizá, el más ligero. Da la sensación de que con la primera entrega apostaban claramente por las aventuras de corte clásico y la diversión, como si fuera una toma de contacto del tándem creativo Mignola-Arcudi, una especie de test para comprobar la respuesta del público lector.

Por lo demás, ya conocemos a Mignola y cuáles son todas sus fuentes, referencias y preferencias, por lo que el Bogavante Johnson va a ofrecer pocas sorpresas en ese sentido... pero, para qué engañarnos, los macabros experimentos nazis, el folklore de la Europa del Este, la reinterpretación de ciertas mitologías, el aroma a Lovecraft, las brujas, los científicos locos y esa bruma sobrenatural siguen funcionando a la perfección y más con esa estética tan característica de sus creaciones. Sólo hay que observar el diseño del personaje, el vestuario del Bogavante Johnson, toda su estética, armas, complementos y demás para darnos cuenta de que es "hijo" de Mignola. Añadir que son varios los dibujantes que han participado a la hora de dotar de vida las viñetas del Bogavante, pero de todos los que han dejado su sello, me quedo con el croata Tonci Zonjic porque me parece el más acertado para ilustrar tanto al personaje, como su entorno y situaciones. Tampoco quiero olvidarme de Dave Stewart, colaborador habitual a la hora de dar color y que encaja a la perfección con el estilo tan personal de Mike Mignola.

Así que, después de todo lo explicado, deciros que la lectura de las aventuras del Bogavante Johnson y su grupo de ayudantes se disfruta, divierte, entretiene, funciona y resulta interesante, más aún si te gusta Mignola y todo lo que su imaginación es capaz de concebir, pero tampoco estamos ante una obra imperecedera... por lo menos, de momento. Además, personalmente, me han parecido más interesantes las series dedicadas a Sir Edward Grey o Baltimore que la del enmascarado de la pinza.

VALORACIÓN: 7/10