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domingo, 12 de julio de 2020

RAMMSTEIN: HEAVY METAL UND FEUER

Rammstein es sinónimo de contundencia, de poderío, de imaginería industrial, de controversia y de fuego. Sí, he escrito fuego porque sus directos no se entienden sin la presencia del ígneo elemento en forma de espectacular pirotecnia. Si no los has visto nunca en concierto, no te pierdas el próximo porque Rammstein hace del escenario una fragua y su metal industrial golpea de manera brutal como un martillo sobre el yunque. La puesta en escena, la parafernalia industrial, la provocación y las letras oscuras, dramáticas, sangrientas y sexuales, son sello inequívoco de esta banda teutona de pura cepa. Rammstein es una extraña alquimia que mezcla el metal, la electrónica, el cabaret, la parodia, la contundencia, el sonido contagioso y una actitud desafiante de manera perfecta.

Rammstein nace en Berlín en el año 1994, cuando su líder, Till Lindemann (vocalista), se une a Richard Z. Krupse (guitarra), Oliver Riedel (bajo), Paul Landers (guitarra), Christian Lorenz (teclista) y Christoph Schneider (batería). Por aquel entonces, los años 90, en Alemania había surgido una corriente musical llamada Neue Deuschte Härte de la que, con el paso de los años, se han convertido en el máximo exponente y, sin lugar a dudas, en uno de los grupos alemanes más conocidos -e incómodos- de la historia. Siempre flirteando con la delgada línea roja que separa lo correcto de lo inmoral, Rammstein es un grupo tan odiado como jaleado.


Y sí, aunque no te guste el metal, si ya tienes alguna cana, seguro que has escuchado alguna vez el archiconocido "Du Hast" (1997) y sabes que esa canción, que por cierto ganó un Grammy, es de Rammstein. Ese temazo es una muestra perfecta del sonido de la banda berlinesa: poco complejo, con un aire casi marcial que marca el ritmo fácil de seguir de la batería, guitarras pesadas con riffs contundentes inconfundibles, estribillos pegadizos y la presencia de sonidos electrónicos, además de la grave voz de Tim Lindemann. Y si me dijeras, ¿a quién se parecen? pues a nadie, Rammstein es casi un estilo propio, un sonido único.


Desde 1995, año en el que lanzaron su primer álbum ("Herzeleid"), la banda ha permanecido unida y en activo, lanzando su último disco el año pasado, que supone el séptimo álbum de estudio y al que no han puesto título, pero que les ha servido para salir de nuevo a la carretera (aunque el Coronavirus ha interrumpido su gira europea y americana, que retomarán en 2021). Teniendo en cuenta que suman 25 años de trayectoria, lo cierto es que no han sido muy prolíficos y, de hecho, hasta la publicación del último disco, llevaban una década sin entrar en un estudio de grabación, aunque por el camino podemos encontrar un par de recopilatorios y varios discos en directo.


Aunque Rammstein es un grupo coral en el que cada uno de sus miembros tiene su cuota de protagonismo, tanto en los vídeoclips como en los directos, y la comunión entre ellos se evidencia en cada concierto, es innegable que la colosal presencia de Till Lindemann se alza por encima de sus compañeros. Y es que su capacidad interpretativa, su carisma, su voz y la actitud sobre el escenario, además de ese gesto tan típico suyo de golpearse el muslo con el puño al ritmo de la música, hacen de Lindemann un espectáculo por sí solo. Un repaso a los vídeos oficiales de la banda (algunos son una auténtica maravilla) o un vistazo a los directos y verás que Till Lindemann no tiene muchos problemas para cambiar de look, color de pelo, disfrazarse, ensuciarse o jugar con fuego.


Los siete discos publicados hasta la fecha contienen un buen número de éxitos, canciones pegadizas, letras polémicas (creo que les han acusado de casi todo), premios y reconocimientos que han ido cimentando la "leyenda negra" de Rammstein. Además, el último trabajo de 2019 demuestra que la banda teutona tiene benzin und feuer para rato y los directos que pudieron verse antes de la pandemia corroboran que Rammstein es, como decía al principio, un espectáculo que ni debes, ni puedes perderte.


Ya sabéis que, de vez en cuando, hago un top ten, pero siempre basado en mi gusto personal y que no tiene porqué coincidir con el vuestro ni tampoco tienen porqué ser las mejores canciones de Rammstein o las más aplaudidas por la crítica. Estas son mis favoritas y el orden es simplemente cronológico:
  • Du Hast (Sehnsucht, 1997)
  • Sehnsucht (Sehnsucht, 1997)
  • Mein Herz Brennt (Mutter, 2001)
  • Links 2 3 4 (Mutter, 2001)
  • Ich Will (Mutter, 2001)
  • Mein Tail (Reise, Reise, 2004)
  • Ohne Dich (Reise, Reise, 2004)
  • Zerstören (Rosenrot, 2005)
  • Ich Tu Dir Weh (Lieve ist für alle da, 2009)
  • Zeig Dich (Rammstein, 2019)
  • Was Ich Liebe (Rammstein, 2019)

miércoles, 24 de junio de 2020

POSIBLE - BUNBURY

TÍTULO: Posible
AUTOR: Bunbury
AÑO: 2020
ESTILO: Rock & Roll
SELLO: Warner Music

"Sin desviarse de la norma el progreso no puede avanzar, pero ningún placer parece que dure lo suficiente. Si sigo aquí, tumbado en el parque, me da la impresión de que no me pierdo ya nada".

Y el huracán de Zaragoza volvió, otra vez, en tiempos de crisis para darnos un toque y pedir que mantengamos los ojos abiertos y sigamos despiertos, como ya hiciera en "Palosanto" (2013) o en "Expectativas" (2017). En esta ocasión se trata de una crisis sanitaria, aunque en el fondo ha puesto de manifiesto que seguimos inmersos en una crisis política, económica, social y medioambiental.

Pero vamos a dejar de lado al maldito virus y a centrarnos en "Posible", el último disco de un Bunbury que sigue empeñado en mostrar que es uno de los grandes, que le sobran argumentos para rebatir a todos aquellos que no le tienen en gran estima y que el rock & roll de este país sería mucho menos sin la presencia del artista maño. Y a mí, como siempre, admitiendo que no puedo ser muy imparcial con Enrique Bunbury, no me queda otra que volver a quitarme el sombrero una vez más.

Bunbury lleva años experimentando, cambiando, mutando y flirteando con multitud de estilos (aunque siempre enraizado en el rock & roll) y, evidentemente, con "Posible" eso no iba a ser distinto. Así, aunque posea ecos de su "Radical Sonora" (1997), es un nuevo paso adelante del aragonés errante. Enrique Bunbury, desde luego, no es un artista acomodado e insiste en conquistar nuevas fronteras musicales. Él mismo ha admitido sentirse orgulloso de su último trabajo, definiéndolo como uno de los más complicados e importantes de su carrera y no hay que olvidar que la carrera del artista zaragozano es longeva y exitosa.

Como comentaba, "Posible" posee alguna conexión con "Radical Sonora" por su sonido electrónico, pero lo cierto es que, aunque Bunbury haya optado por el uso de sintetizadores y echado mano de ordenadores, tiene muy poco de música electrónica. Alguno podrá pensar que eso no es cierto, que las guitarras y el bajo están en un discreto segundo plano y que apenas suena a rock & roll, pero es que esas guitarras y ese bajo, como el saxofón, los teclados y la batería o la percusión, acaban formando parte de un todo perfectamente integrado. Además, han transcurrido 23 años desde su debut en solitario y Bunbury tiene ahora un bagaje que no poseía entonces y esa experiencia también se percibe en el excelente sonido y producción de "Posible".

De hecho, la canción que inaugura el disco, "Cualquiera en su sano juicio (se habría vuelto loco por ti)", es una muestra de todo lo que contiene y podremos encontrar en "Posible"; tintes oscuros, rock subterráneo y latente que se percibe bajo las melodías electrónicas, letras redondas repletas de frases para enmarcar y sobre las que reflexionar, y una factura sonora y visual exquisita.


Habitualmente Bunbury no deja indiferente a nadie, no es un tipo de medias tintas y la crítica con él suele ser de blanco o negro, prácticamente sin existencia de tonos grises, pero me atrevería a decir que con "Posible" eso no va a suceder y que las opiniones serán bastante unánimes: "Mientras ladran saben que cabalgas, si permanecen indiferentes es que algo habrás hecho mal", dice en una de sus nuevas canciones. Y aunque criticar siempre es más fácil y en este país es casi un hobbie, conviene recordar que la búsqueda constante de Bunbury, sus afán por seguir arriesgando, sus coqueteos con diferentes corrientes musicales, su reinvención casi constante, su aprendizaje y su apetito por alcanzar nuevos territorios son cualidades que escasean hoy en día. Y es de agradecer.

"Posible" lo forman 10 canciones y no hay ninguna, ninguna, que esté fuera de lugar o por debajo de la elevada media del álbum. Cada uno, como siempre, tendrá sus favoritas, aunque yo me quedo con "Cualquiera en su sano juicio (habría perdido la cabeza por ti)", "Hombre de acción", "Las palabras" y "Los términos de mi rendición". De hecho, esta última es una balada bastante profunda, con un punto de decepción, en la que Bunbury -amante de la soledad- parece abrirse acompañado casi exclusivamente de un piano (y un gato). La canción posee una sensación de alejamiento que acentúan las imágenes del videoclip, rodado en un paisaje natural alejado del caos contemporáneo.

Además, encontraremos influencias y guiños a su querido y admirado Nick Cave, a David Bowie, a Depeche Mode, a Radiohead e incluso a Christopher Nolan, sí, al director de cine, en la canción "Mis posibilidades (Interstellar)".

Lo he dicho un poco más arriba, pero lo repito, "Posible" es uno de lo discos más completos de Bunbury y aunque aún sea pronto para catalogar alguna de sus canciones con la etiqueta de clásico, estoy convencido de que varios de los cortes de "Posible" alcanzará las cotas de popularidad y reconocimiento que han logrado otros éxitos de Enrique Bunbury. Al tiempo...


VALORACIÓN: 8'5/10

miércoles, 3 de junio de 2020

THE LAST KINGDOM - JOHN LUNN & EIVØR PÁLSDÓTTIR

TÍTULO: The Last Kingdom
AUTOR: John Lunn & Eivør Pálsdóttir
AÑO: 2015
ESTILO: BSO
SELLO: Sony Classical

"Es el año 872, casi todos los reinos que hoy conocemos como Inglaterra han sido invadidos por los vikingos, sólo permanece inexpugnable y desafiante el gran reino de Wessex bajo el mando del rey Alfredo el Grande.
Después de que sus padres, sajones nobles, fueran asesinados por los invasores, fue capturado y criado como uno de ellos. Obligado a elegir entre sus orígenes y el pueblo con el que ha crecido, su lealtad estará siempre a prueba. ¿Qué es, un sajón o un vikingo? En su búsqueda por reclamar sus derechos de nacimiento, Uhtred deberá recorrer un camino peligroso entre ambos bandos".

"The Last Kingdom" es una serie de la BBC basada en las novelas del británico Bernard Cornwell (ha publicado 10 hasta el momento) y que puede verse a través de Netflix. De momento son 4 temporadas, la última estrenada a finales del pasado mes de abril, en las que el osado guerrero Uhtred, acompañado por unos cuantos fieles seguidores, tiene que lidiar entre sajones y daneses mientras la idea de una Inglaterra unida, sueño del Rey Alfredo el Grande, va tomando forma a trompicones y regando con sangre el territorio. Así que estamos ante una serie de corte histórico, aderezada con todos los ingredientes de ficción necesarios para que enganche. No es "Juego de Tronos", tampoco es "Vikings", pero podría decirse que es casi una combinación de ambas (obviando el componente fantástico de la serie basada en las novelas de George RR Martin). A mí me parece una serie muy recomendable; personajes carismáticos, papeles femeninos interesantes, batallas épicas que no ahorran detalles sangrientos, ese punto atractivo que tiene la cultura vikinga y sus dioses, además de tiempo para las historias de amor y también para el humor y el ingenio. Y bien es sabido que la BBC casi siempre suele ser sinónimo de calidad.

De todos modos, ya sabéis que este no es un blog sobre películas o series, así que toca hablaros de la banda sonora que John Lunn, acompañado por la cantante feroesa Eivør Pálsdóttir, ha compuesto para "The Last Kingdom". Como era de esperar, la composición tiene toques de música celta que evocan paisajes y tiempos remotos, que se enriquecen con la voz de Eivør y que también sirven para enfatizar los momentos de carga más dramática o emotiva, además de contener temas más contundentes, donde la percusión cobra protagonismo, para potenciar las secuencias de acción y para las batallas en campo abierto.

No es la primera vez que el escocés John Lunn colabora con la BBC, de hecho suya es la música de la multipremiada "Downton Abbey" (también compuso la bso para su adaptación al cine) y tampoco es la primera vez que compone música para televisión, ya que es un asiduo en este medio desde 1989. Lo cierto es que acumula unos cuantos galardones y es probable que a algún lector le suene porque también ha puesto música a otras series británicas como "The white Queen", "Shetland" o la reciente "Belgravia", pero sin duda ha sido su trabajo en "Downton Abbey" lo que le ha catapultado al éxito y consagrado de forma definitiva.

Acostumbrado, pues, a los dramas de época, a creaciones más orquestales y complejas, "The Last Kingdom" se le ha presentado como una oportunidad para explorar nuevos terrenos y, sin duda, trabajar con Eivør Pálsdóttir ha ayudado a que el compositor saliera de su zona de confort. El uso de los sintetizadores modernos, mezclados con los instrumentos de cuerda y las percusiones de corte más ancestral, aunados a la voz de la cantante, logran una atmósfera muy interesante en la que conviven lo salvaje, lo onírico, lo evocador...

Eivør Pálsdóttir ha sido la encargada de acompañar con su voz a la música del escocés, creando entre ambos una atmósfera única y muy hermosa que enriquece y complementa a la perfección el apartado visual de la serie. Eivør es una cantautora nacida en Islas Feroe y, en sus inicios, su carrera como cantante se desarrolló principalmente en los países nórdicos... quién sabe, quizás ese "conocimiento" del terreno escandinavo y nórdico le haya servido de inspiración a la hora desarrollar el apartado vocal de la banda sonora. A buen seguro que "The Last Kingdom" le abrirá nuevas puertas.

"The Last Kingdom" se divide en 10 cortes que suponen algo más de 50 minutos de música con cierto aire bucólico en temas como "Icicle" o "Helig", otros más intensos en los que predomina la percusión y los sintetizadores como "Lighting the Beacons" o "Blood Moon" y piezas muy hermosas como "Lívstraeðrir" o "Aeternum". En general, es una banda sonora tranquila (aunque contiene momentos más salvajes), con claro protagonismo para la sugerente voz de Eivør Pálsdóttir, pero sin que la composición de John Lunn quede en un segundo plano. Sin duda, la música es otro de los fuertes de "The Last Kingdom", una serie que recomiendo que disfrutéis: Destiny is all...

Aquí os dejo el tema de apertura de "The Last Kingdom":


VALORACIÓN: 7'5/10

martes, 19 de mayo de 2020

III - DEMONS & WIZARDS

TÍTULO: III
AUTOR: Demons & Wizards
AÑO: 2020
ESTILO: Power Metal
SELLO: Century Media Records






Han tenido que transcurrir 15 años, ahí es nada, para que Demons & Wizards lanzara un nuevo trabajo: "III". Larga espera, sin duda, y más después de que sus anteriores discos, "Demons & Wizards" (2000) y "Touched by de Crimsom King" (2005), fueran bien acogidos por la crítica metalera. Hay que recordar que se trata de un proyecto musical que aúna a dos auténticos iconos del heavy metal como son Hansi Kürsch y Jon Schaffer, líderes de bandas tan potentes y longevas como Blind Guardian e Iced Earth, respectivamente. Quizá eso explique la espera entre disco y disco... pero 15 años no dejan de ser demasiados por mucho que cada uno tenga su propia banda.

"III" contiene 11 temas, variados, desde canciones lentas a otras más aceleradas, pasando por medios tiempos y con guiños evidentes a Blind Guardian e Iced Earth, tampoco podía ser de otro modo, pero lo cierto es que sigue sonando a Demons & Wizards y eso es de agradecer. Para mí es una suerte disfrutar de esta fusión entre dos de mis bandas favoritas y poder escuchar la riqueza vocal de Kürsch al lado de los típicos riffs made in Schaffer, es un lujo. Imagino que también por eso, las críticas hacia los discos de Demons & Wizards son dispares y hay a quien le parecen un producto que no aporta nada, mientras que otros están encantados con cada disco que ve la luz. Yo soy de los encantados, pero eso tampoco quiere decir que, tras 15 años, "III" me parezca una maravilla.

Si te gustan las canciones directas, cortas, rotundas, de estribillo convencional y con regusto a heavy clásico, probablemente "III" te parecerá un pestiño en el que sobran medios tiempos, sobran minutos, sobran coros y sobran composiciones complejas. Pero, claro, teniendo en cuenta que el disco lo han parido Kürsch & Schaffer, ¿realmente alguien esperaba otra cosa? Si alguna vez has escuchado los trabajos de Iced Earth, si alguna vez has escuchado los discos de Blind Guardian, ¿de verdad alguien esperaba que Demons & Wizards hiciera algo distinto y se alejara de sus bandas madre?

"III" es un disco denso, pensado para generar esa atmósfera oscura, para eso han concebido sus letras, coros, guitarras y melodías. Sí, no tiene canciones tan pegadizas como "Demons & Wizards" o "Tocuched by de Crimson King", porque seguramente este sea un disco menos fácil de digerir y, aunque se disfrute igual, no entra de buenas a primeras como los dos anteriores y añadamos que hay 4 temas que superan los seis minutos de duración. Aún así, Demons & Wizards se mantiene fiel a su apuesta, quizá esta vez con una mayor teatralidad (para algunos será sobrecargado), pero sin pasar por alto el punto épico y fantástico habitual de ambas bandas madre. La esencia del grupo se mantiene intacta.

No todas las canciones del disco son excelentes, por supuesto, pero sí creo que hay 4 composiciones realmente destacables:
  • Timeless Spirit; canción con sello clásico de la banda, toques acústicos, un Kürsch sacando a relucir sus cualidades vocales, un in crescendo casi constante y cierto aire progresivo.
  • Dark side of her Majesty; este es un corte pegadizo, con un Kürsch algo más oscuro y con Schaffer luciendo músculo.
  • Children of Cain; para mí la madre de todas las canciones de "III", un temazo de diez minutos de duración que reúne todos los elementos de Demons & Wizards, siendo, tal vez, la canción más compleja del disco.
  • Diabolic; es el primer single de "III" y contiene todo lo que esperas de Demons & Wizards, es directa, entra a la primera y es una manera de decir: "Hemos vuelto". Aquí os dejo el vídeo:

Ya decía antes que "III" no me parece una maravilla, pero me sigue pareciendo un gran disco de power metal y me alegra que Hansi Kürsch y Jon Schaffer hayan vuelto a reunirse para que Demons & Wizards regrese al panorama musical. Respeto mucho a ambos músicos, tengo las discografías casi enteras de Bing Guardian y de Iced Earth, y además me encanta la fantasía épica, el rollo oscuro de demonios y magos, la eterna lucha entre el mal y el bien, etc. Así que si os gustaron los anteriores trabajo de Demons & Wizards seguro que disfrutaréis de "III" (y, además, el Sr. Kürsch está que se sale!).

VALORACIÓN: 7'5/10

lunes, 4 de mayo de 2020

RAGNARÖK: EL ÚLTIMO DIOS EN PIE - WALTER SIMONSON

TÍTULO: Ragnarök: El último dios en pie
AUTOR: Walter Simonson
EDITORIAL: Panini Cómics
AÑO: 2016
GÉNERO: Cómic

"Al final, los Enemigos de los dioses se alzaron y destruyeron a sus antiguos oponentes. El Sol y la Luna quedaron consumidos, y se destruyeron mundos. Los Enemigos gobernaban el Crepúsculo perpetuo y el miedo era el compañero de cama de los hombres. La esperanza había desaparecido y desde las sombras se arrastraban maldades que habían estado ocultas durante milenios. Según pasaban los siglos, la muerte y la putrefacción sin límite se extendían por las tierras y el triunfo de los Enemigos había sido total...
Mi esposa y mis hijos están muertos. Mis hermanos y hermanas, muertos. Mis padres, muertos. Los Grandes Enemigos siguen vivos. Pero juro por los destrozados huesos de los míos... que no vivirán eternamente. Me convertiré en... la Tormenta".

Con esa siniestra y amenazadora introducción, Walter Simonson promete una buena dosis de épica y aventuras en su particular enfoque de la mitología nórdica; damas y caballeros, bienvenidos al Ragnarök de Simonson!

"Ragnarök: El último dios en pie" es el primer tomo con guión y dibujo de Walter Simonson que supone una nueva aproximación del autor al personaje de Thor y a su entorno mitológico de dioses, lugares primordiales y criaturas infernales. Como decía, Thor es un personaje familiar para Simonson, su relación es realmente íntima porque no en vano es uno de los máximos responsables de que el Dios del Trueno recuperara el protagonismo que había perdido en Marvel en los años 80, devolviendo el dramatismo, la épica, las grandes batallas, la importancia de los personajes secundarios y la relevancia que demandaba el Hijo de Odín. Y es que Simonson restauró el universo de Thor y entró por la puerta grande a los salones de Asgard.

Muchos años después y con una perspectiva muy diferente, Simonson vuelve a cargar de energía su Mjölnir y propone una odisea de dimensiones titánicas para Thor. Y, como él mismo explica al inicio del cómic, reunirse con su viejo amigo nórdico ha supuesto años de trabajo y de darle vueltas y más vueltas a qué historia contar... y lo que se nota tras la lectura de "Ragnarök: El último dios en pie" es que Simonson debía estar muy ilusionado con este trabajo y que el esfuerzo y tiempo invertido en él ha dado buenos frutos. 

Lejos de las ataduras que podrían suponer escribir una historia continuista o típica del Dios del Trueno, aquí tiene total libertad para escribir sobre Thor - que siempre ha declarado como su personaje favorito - y sitúa la acción después del Ragnarök, mostrando un mundo parcialmente devastado en el que muchos hacen lo que pueden por sobrevivir y otros campan a sus anchas por parajes con cierto aire apocalíptico y decadente; parece imperar la ley del más fuerte. Y el Ragnarök de Simonson no es tal y como la mitología nórdica lo describía, no florecerá del mar una nueva tierra verde y justa en la que abundarán los cereales y los prados, no se extinguirán la miseria y la maldad y hombres y dioses vivirán armonía. Más bien el Ragnarök ha supuesto todo lo contrario, demonios y no muertos gobiernan y someten a base de acero y terror.

Pero... aún queda un último dios en pie y promete venganza.

Lo cierto es que Simonson parece haber disfrutado con "Ragnarök: El ultimo dios en pie" y eso se transmite en cada viñeta, en cada diálogo, en cada expresión y en cada batalla. Es un cómic repleto de mitología, épica, truenos, rayos, combates, acción y acero salpicado de sangre, pero también hay espacio para el drama, la tristeza y las reflexiones de un Thor más crepuscular y menos compasivo. Es una muy buena historia y estoy esperando poder hacerme con el segundo número, "Ragnarök: El señor de los muertos", para adentrarme aún más en las yermas tierras que deberá cabalgar el Dios del Trueno en busca de los culpables que asesinaron a su familia.

Me gustaría terminar haciendo mención a las ilustraciones, llevadas a cabo por el mismo Simonson y que me parecen una auténtica maravilla. No sólo he disfrutado de la lectura, sino también de las láminas y aunque para algunos el color (obra de Laura Martin) sea algo moderno y haya puristas que hubieran preferido otras técnicas, a mí me ha gustado. Y, aunque pueda parecer algo menor y que a menudo pasa desapercibido, también considero un acierto la tipografía elegida para la rotulación y el uso de la misma.

El tomo, publicado por Panini Comics, incluye además una galería de cubiertas y bocetos que siempre resulta interesante.

En definitiva, si te gusta Thor, ya estás tardando. Si te gusta Walter Simonson, ya estás tardando. Y si te gustan las historias de fantasía con toques épicos y mitológicos, sin duda "Ragnarök: El último dios en pie" te encantará.

VALORACIÓN: 8'5/10