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jueves, 8 de junio de 2017

THE LAST STAND - SABATON

TÍTULO: The Last Stand
AUTOR: Sabaton
AÑO: 2016
ESTILO: Power Metal
SELLO: Nuclear Blast







Me hice con él el fin de semana pasado, pero Sabaton lo había publicado bastante antes, de hecho "The Last Stand" era lanzado al mercado en Agosto de 2016. Fieles a su estilo y a su apuesta por la temática bélica, la banda de power metal sueco dedica este disco, como reza su título, a la resistencia, a la obstinación, a la osadía (o inconsciencia) de pequeños grupos de hombres que plantaron cara a situaciones de clara inferioridad y lograron repeler al enemigo, caer con honor o, con su sacrificio, permitir que otros sobrevivieran. Eso le añade más de carga épica a "The Last Stand", algo que de por sí ya lleva Sabaton en su ADN.

Los suecos se han hecho un nombre en muy poco tiempo. Hoy es un banda respetada con multitud de seguidores y fans, más que consagrada y apostaría por ellos como uno de los grupos más potentes en los años venideros. Cuando las vacas sagradas del heavy metal, mal que me pese, vayan dejando los escenarios porque el curso natural de las cosas se va abriendo paso, Sabaton parece destinada a ser banda predominante. Y motivos no faltan: estilo propio, potencia, melodías pegadizas, buen directo, trabajadores incansables (8 discos en 11 años y sus respectivas giras), conexión con el público y la voz y personalidad de su líder, Joakim Brodén.

Llegué a Sabaton en 2012, así que soy relativamente nuevo, con el espectacular "Carolus Rex" (pincha aquí para leer la reseña) y entonces decidí hacer un retrospectiva y descubrir trabajos muy consistentes como "Coat of Arms" y "The Art of War". Desde entonces no he perdido la pista a los suecos y también disfruté del "Heroes" (2014) y su posterior gira (también podéis leer la reseña aquí). Así que las expectativas eran muy altas con "The Last Stand", pero debo admitir que, en esta ocasión, el disco me he dejado un poco frío. Ojo, no es un mal disco, ni mucho menos, pero es un disco que no aporta demasiado al rico repertorio de Sabaton y que sabe a poco.

Me explico. Es un disco de Sabaton y, por lo tanto, suena a lo que uno espera de los suecos y eso está bien porque siguen siendo honestos, fieles a su estilo y siguen sabiendo manejar a la perfección sus mejores virtudes, pero, tal vez, se echa de menos alguna novedad, alguna concesión, que arriesguen un pelín y se salgan del corsé porque "The Last Stand" es eso, un disco profesional, efectivo y algo conservador. Sabaton apuesta sobre seguro y eso, aunque tiene sus ventajas, digamos que deja un regusto un poco amargo a los que esperábamos una exhibición musical algo mayor.

Y no es que al disco le falten buenos temas como "The lost battalion", "The last stand", "Shiroyama" o "Sparta", o que los teclados de Brodén tengan mayor importancia que en su anterior trabajo (a veces, de hecho, demasiada presencia), o que los coros le den ese punto de intensidad en determinados momentos... por eso digo que, en general es un buen trabajo, pero, teniendo en cuenta, además, que las canciones recorren diferentes épocas, países y conflictos bélicos, desde las Termópilas a la Gran Guerra, pasando por la guerra anglo-zulú, tal vez Sabaton podría haber jugado con esa diversidad temporal y cultural para dotar al disco de mayor personalidad, sin perder la esencia del grupo. Como curiosidad, el uso de las gaitas en el tema "Blood of Bannockburn", una de las pocas licencias que se salen del sonido habitual en una canción que tiene pinta de funcionar a las mil maravillas en los directos de Sabaton.

El disco contiene 10 cortes (más dos bonus tracks que cumplen, sin más):
Sparta: la famosa batalla de las Termópilas en que los 300 espartanos comandados por Leónidas, se midieron heróicamente al poderoso Imperio Persa de Jerjes.
The last dying breath: nos traslada a la Gran Guerra, en 1915, al momento en que los serbios, a las órdenes del comandante Gravilovic, deciden hacer frente en Belgrado a la alianza entre Imperio Austro-Húngaro y Alemania en una lucha desigual y desesperada.
Blood of Bannockburn: ¿habéis visto "Braveheart"? bueno, pues este es otro episodio de la guerra de independencia escocesa (1314), a la postre una batalla definitiva en la que Robert Bruce, futuro rey, lograba la libertad de Escocia.
Diary of un unknown soldier/The lost battalion: volvemos a la Gran Guerra, esta vez a 1918, al bosque de Argonne, donde unos pocos americanos resistieron a una semana de incansable ataque alemán. Muchos murieron, pero permitieron que las tropas aliadas rompieran la línea enemiga.
Rorke's Drift: llegamos a África, a la segunda mitad del siglo XIX, en plena guerra anglo-zulú cuando unos pocos británicos atrincherados repelieron una tremenda carga zulú que los superaba en número.
The last stand: 1529, el saqueo de Roma. España y el Sacro Imperio Romano Germánico arrasan la ciudad y esta canción relata la heroica resistencia de la Guardia Suiza en las escalinatas de la Basílica de San Pedro, permitiendo la huida del Papa Clemente VII.
Hill 3234: batalla contemporánea (1988) en territorio afgano, cuando un regimiento aerotransportado de sólo 39 soldados de la URSS logró sobrevivir al ataque muyahidín en la colina 3234, garantizando así el paso seguro al convoy soviético.
Shiroyama: supone el final de una era, de un tiempo, el de los samuráis. En 1877, un cuerpo de tan sólo 500 samuráis, a las órdenes del general Saigo Takamori, se enfrentó en una carga suicida a las tropas de la armada imperial japonesa, equipada con cañones, ametralladoras y demás artillería. La secuencia final de "El último samurái" recoge esa carga de caballería desigual.
Winged hussars: una unidad de élite de la caballería polaca, llamados alados porque en la parte posterior de su armadura llevaban enganchadas unas alas con estructura de madera decorada con plumas. Su participación en la batalla de Khalenberg (1683) resultó fundamental para levantar el sitio de la ciudad de Viena al que estaba sometida por el Imperio Otomano.
The last battle: en los últimos estertores de la II Guerra Mundial (1945) una curiosa alianza de soldados americanos y soldados antinazis de la Wehrmacht (única alianza que se produjo durante toda la guerra), además de prisioneros franceses del Castillo de Itter, lograron defenderse con éxito del ataque de un pelotón nazi.


En definitiva, "The Last Stand" es un disco más en la trayectoria de la banda sueca, un trabajo decente y correcto, pero que no creo que pase a la historia. Sabaton no defrauda, pero tampoco sorprende, aunque siempre es de agradecer aprender con ellos esos pequeños capítulos de la Historia bélica mundial. Los fans habituales quedarán satisfechos, pero no creo que consigan aumentar su tropa de seguidores y ganar nuevos adeptos. Joakim Brodén está pletórico y Sabaton es una banda intensa, de eso no cabe duda, por eso estoy convencido de que su próximo disco será muy superior.

P.d.- Destacar el trabajo gráfico de la portada y el del libreto con las letras de las canciones y una pequeña intro histórica, muy interesante.

VALORACIÓN: 7'5/10

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