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viernes, 4 de diciembre de 2020

LA LLAMADA DE CTHULHU - H.P. LOVECRAFT & FRANÇOIS BARANGER

TÍTULO: La Llamada de Cthulhu
AUTOR: François Baranger (H.P. Lovecraft)
EDITORIAL: Minotauro
AÑO: 2019
GÉNERO: Terror

"Boston, 1926. Después del fallecimiento en circunstancias extrañas de su tío abuelo, Francis Thurston descubre, en los extraños documentos que ha heredado, la existencia de una secta que rinde culto a una criatura innombrable que duerme desde hace millones de años. Sacrificios indescriptibles practicados en los pantanos de Luisiana, asesinatos misteriosos perpetrados en varios lugares del mundo, artistas sumidos en la demencia a causa de visiones nocturnas aterradoras, el renacimiento de cultos ancestrales y, sobre todo, una ciudad ciclópea surgiendo del océano en medio de una tempestad...Thurston comprenderá poco a poco que las investigaciones de su tío abuelo acerca del culto a Cthulhu se aproximaban mucho a la verdad y que, en las sombras, los adeptos trabajan para despertar a su dios pagano, listos para liberar la locura y la destrucción sobre el mundo... los astros se han alineado, ¿se estará acercando el fin?".

"La llamada de Cthluhu", sin duda alguna la novela más emblemática de Howard Phillips Lovecraft. Escrita en 1926 y publicada por primera vez en 1928 en la prestigiosa revista "Weird Tales", se ha convertido en pilar fundamental de la mitología lovecraftiana y en una de las historias de terror fantástico más famosas de todos los tiempos. Supone la primera aparición del Gran Cthulhu y, a la postre, servirá para convertir al dios primigenio en piedra angular de la cosmogonía del genio de Providence y eje central de todos los relatos relacionados con los Mitos. R'Lyeh aguarda...

Es la primera obra que leí de H.P. Lovecraft, después llegaron otros clásicos como "El horror de Dunwich", "El caso de Charles Dexter Ward", "La sombra sobre Innsmouth" o "En las Montañas de la Locura" y terminé siendo un asiduo al juego de rol también llamado "La Llamada de Cthulhu". He leído muchos libros vinculados a los Mitos de Cthulhu, como algunos relatos de August Derleth o las preciosas ediciones de El Zorro Rojo, e interesantísimos cómics, como los de Alan Moore o de I.N.J. Culbard, pero admito que hasta ahora no había tenido entre las manos algo tan hermoso y espectacular como el trabajo de François Baranger.


Baranger es un declarado admirador de la obra de Lovecraft y había realizado ya varias ilustraciones inspiradas en su universo, pero es ahora cuando decide lanzarse a la fascinante aventura de representar, con magníficas imágenes, los principales relatos del escritor de Providence. El resultado es brillante, con un estilo que encaja como anillo al dedo y que sirve para ilustrar, con elegancia, pero a la vez con angustiosa oscuridad, los siniestros pasajes literarios de H.P. Lovecraft.

No voy a hablaros mucho de la novela. "La llamada de Cthulhu" es un clásico que, básicamente, llevará a su protagonista, Francis Thurston, a comprender que existen cosas que escapan al conocimiento común de los mortales, que habitan más allá de las sombras y que sólo esperan el momento oportuno para regresar y desatar el caos. El rey del océano duerme, pero su sueño no será eterno...


En "La llamada de Cthulhu", el trazo y los colores empleados por Baranger para dar vida a las letras de Lovecraft no podrían ser más acertados, recogiendo a la perfección las sensaciones, emociones y temores con las que el escritor impregnaba sus relatos. Esa atmósfera opresiva e insana que va estrechando el cerco sobre el protagonista, Francis Thurston, y ese terror invisible, pero a la vez palpable, queda plasmado en unas láminas de belleza siniestra y ciclópea que da gusto observar con calma una y otra vez, apreciando todos los detalles y la dedicación del ilustrador francés.

François Baranger, que ha trabajado como artista conceptual en películas tan importantes como Harry Potter, Furia de Titanes o La bella y la bestia, recibe elogios del mismísimo Jon Howe (autor del prólogo, además), un reputado ilustrador de fantasía conocido, básicamente, por sus dibujos inspirados en la obra de Tolkien y que colaboró con Peter Jackson en la trilogía de "El Señor de los Anillos" a la hora de recrear escenarios y personajes. Howe llega a afirmar que el estilo de Baranger "habría complacido al propio Lovecraft", humildemente os diré que comparto su opinión.


La edición de Minotauro es una maravilla en todos los sentidos; la calidad del papel satinado, las sobrecubiertas que esconden una cubierta con portada alternativa y, sobre todo, el tamaño de la publicación (36x27) que permite a los dibujos del artista francés lucir aún más. Cada página de las 64 que forman "La llamada de Cthulhu" contiene ilustraciones, alguna a doble página, ofreciendo al lector la posibilidad de disfrutar del libro y sumergirse aún más en el relato... y es que si la historia de Lovecraft ya era buena, gracias a Baranger cobra una nueva dimensión.

"La llamada de Cthulhu" es un título capital de fantasía y terror y esta es una edición espectacular, imperdible para todos los fans de Lovecraft, pero igual de imperdible para cualquier lector y lectora. Una obra preciosamente aterradora, hermosamente tenebrosa y de horrible belleza.


P.d.- Y como los dioses primigenios, en contadas ocasiones, son buenos, Minotauro ya ha publicado el siguiente trabajo de Baranger: "En las Montañas de la Locura".

VALORACIÓN: 10/10

miércoles, 14 de octubre de 2020

El CASTIGADOR: SOVIÉTICO - GARTH ENNIS & JACEN BURROWS

TÍTULO: El Castigador: Soviético
AUTOR: Garth Ennis & Jacen Burrows
EDITORIAL: Panini Comics
AÑO: 2020
GÉNERO: Cómic

"Conociendo la estricta rutina de Frank Castle a la hora de afrontar su vocación - la limpieza a fondo del mundo del crimen -, el hallazgo de una docena de mafiosos rusos muertos a sus pies, en una escena del crimen que muestra su mismo modus operandi... plantea muchas e inquietantes preguntas. ¿Quién apretó el gatillo? ¿Cómo y porqué se adelanto a El Castigador? ¿Qué ocurrirá cuando estos dos justicieros (y verdugos) se encuentren cara a cara? ".

Hace poco un buen amigo se acordó de mí y me recomendó "El Castigador: Soviético". Él es un gran fan de The Punisher y a mí me encanta la historia de la Revolución Rusa y la posterior Unión Soviética, así que le hice caso porque me parecía una apuesta segura; mi amigo no se equivocaba, gracias camarada Jordi!


Garth Ennis y Frank Castle, menuda pareja. No soy un gran lector de El Castigador, pero sí había leído antes al guionista norirlandés y siempre lo había pasado bien, sólo tienes que tener un poquito de estómago, nada más, porque es imposible no disfrutar de sus guiones cargados de violencia, humor negro y cinismo. Ahora echa cuentas y vuelve a pensar en Garth Ennis y Frank Castle, pues el resultado es "El Castigador: Soviético", un cómic brutal, visceral y salvaje que contiene una historia de venganza no apta para lectores sensibles.

En el cómic no vamos a encontrar nada prácticamente nuevo desde que El Castigador naciera en Marvel allá por 1974 o al menos nada que el lector habitual de Garth Ennis no haya visto antes: una historia bélica de trasfondo, bastante sangre, violencia extrema, camaradería y ese toque de humor tan del norirlandés. Es The Punisher en estado puro o por lo menos en el estado en el que lo concibe un Ennis que, al fin y al cabo, tiene una larga y estrecha relación con el personaje y que por muchos está considerado como uno de lo mejores guionistas de Frank Castle.


"El Castigador: Soviético" es una buena historia en la que The Punisher va a conocer a su alter ego soviético, Valery Stepanovich, un soldado maltratado por la Madre Rusia. Juntos, van a compartir una misión que dejará un rastro de sangre allá por donde pasen. Sin contemplaciones y sin un atisbo de duda porque ambos saben perfectamente lo que hacen, porqué lo hacen y cómo lo hacen, aunque resulta muy interesante ver el contraste entre ambas personalidades; la del siempre taciturno Castle al lado de un dicharachero Stepanovich. Caracteres diferentes, pero un pasado -con matices- en común y un mismo propósito. El modus operandi de uno y otro, el pasado militar y la vocación de justicieros va a unir a este par de soldados a lo largo de 136 páginas en las que podremos disfrutar de una camaradería creciente que El Castigador deja patente cuando afirma cosas tales como "hacía tiempo desde que había confiado en alguien en combate" o "y estaba la sensación que siempre tienes, muy deprisa, de quién la va a cagar y quién no".

No es necesario que hayas leído nada previamente sobre The Punisher, pero si no conocías a Garth Ennis desde luego con este cómic tendrás tu bautismo de fuego. "El Castigador: Soviético" es una historia cerrada, de esas atemporales, lejos de arcos argumentales y tramas venidas de tiempo atrás, lo cual también le permite al norirlandés caminar libremente... y el fin justifica los medios. Implacable como solamente Garth Ennis ha sabido describir a Frank Castle, estamos ante un cómic cargado de acción, ciertas reflexiones entre excombatientes, una trama interesante (aunque no muy compleja ni novedosa) y ese morbo que siempre despierta mezclar a rusos y americanos, además de un buen puñado de explosiones y plomo, sello inconfundible del tándem Ennis-Punisher.


Por último destacar la labor de Jacen Burrows a los lápices que, sin realizar un trabajo sobresaliente, sabe recoger perfectamente las ideas de Garth Ennis y plasmar ese crudo realismo a las viñetas. Algunas escenas son más simples e irregulares, mientras que otras están repletas de detalles, tanto que incluso pueden llegar a resultar desagradables... pero es que las historias de violencia nunca fueron una bonita puesta de sol. Burrows, que ya había trabajado con Ennis en series como "Crossed" o "303" y que también ha dado vida a ideas de destacados talentos como los de Alan Moore, Warren Ellis o Bendis, cumple a los lápices y, en determinados momentos, es capaz de remover, enfatizar y dotar de tensión y acción el trepidante thriller desarrollado por el guionista norirlandés.


En definitiva, un cómic muy entretenido y recomendable bien presentado por Panini Cómics, tanto para los fans de El Castigador como para los que nunca hayan leído nada sobre él y larga vida a un Garth Ennis que dejó muy claro que, en relación a Frank Castle, "quizás el lector se alegre de saber que aún no hemos terminado el uno con el otro... ni de coña".

VALORACIÓN: 8/10

miércoles, 7 de octubre de 2020

ASSASSIN'S CREED: VALHALLA - JESPER KYD, SARAH SCHACHNER & EINAR SELVIK

TÍTULO: Assassin's Creed: Valhalla
AUTOR: Jesper Kyd, Sarah Schachner & Einar Selvik
AÑO: 2020
ESTILO: Banda Sonora Original
SELLO: Ubisoft

"Ponte en la piel de Eivor y lidera a tu clan desde los gélidos páramos de Noruega hasta un nuevo hogar en los exuberantes campos de Inglaterra del siglo XI. Funda tu asentamiento, conquista esa tierra hostil cueste lo que cueste y gánate un lugar en el Valhalla. La Inglaterra de la era vikinga es una nación fracturada, plagada de ruines señores feudales y reinos en guerra... pero bajo ese caos yace una tierra rica e indómita que aguarda a que alguien la conquiste. ¿Serás tú quien lo logre?".

Assassin's Creed es una aclamada y longeva saga de videojuegos lanzada por la compañía Ubisoft allá por el año 2007 y que este invierno de 2020, concretamente el 10 de noviembre, añadirá un capítulo más a su larga historia: "Assassin's Creed: Valhalla". Una franquicia que ha dado lugar a libros, cómics e incluso una película, además del consiguiente merchandising, y que con cada lanzamiento presenta unos tráilers cinemáticos que son una auténtica maravilla.


Como podéis imaginaros la ambientación de "Assassin's Creed: Valhalla" será vikinga y tendrá lugar en el siglo XI y en el joven y convulso Reino de Inglaterra. Lo cierto es que la Inglaterra de principios del siglo XI vivió la segunda oleada de invasores daneses (la primera había tenido lugar en el siglo IX), que supieron aprovechar la crisis política inglesa y hacerse con el poder hasta tal punto que los anglosajones nombraron rey al danés Svend Haraldsson... pero eso es Historia y es otra historia.

La temática vikinga lleva tiempo de moda. Siempre ha sido una cultura atractiva de la que nos han llegado muchas leyendas sobre la furia de sus guerreros, sus expediciones, sus saqueos, sus dioses, los drakkars, los berserkers... todo un universo casi mítico que con series como "Vikings" o "Last Kingdom", personajes como Thor o Loki, grupos musicales como Amon Amarth e incontables libros y cómics han permitido a estos rudos nórdicos desembarcar en más costas de las que pudieran haber imaginado jamás.


Assassin's Creed
cuenta en sus entregas con multitud de momentos históricos importantes: las Cruzadas, el Renacimiento italiano, la guerra de independencia de los Estados Unidos, la edad de oro de la piratería, la Revolución Francesa o  la Inglaterra Victoriana, sin olvidar sus capítulos ambientados en el Antiguo Egipto o durante las Guerras del Peloponeso, pero aún no habían recurrido a la poderosa presencia vikinga para protagonizar uno de sus videojuegos. Ahora los fans de la saga podrán, por fin, encomendarse a Odín e invadir las costas inglesas en busca de un nuevo hogar lejos de la frías tierras noruegas.

No soy un gran jugador de Assassin's Creed, pero sí me gusta ver sus tráilers y escuchar sus bandas sonoras porque la música de la franquicia es otro sus puntos fuertes. Han desfilado compositores de la talla de Lorne Balfe (Terminator Génesis o Misión Imposible: Fallout), Bear McCreary (God of War, Black Sails u Outlander) o Brian Tyler (Thor: Mundo Oscuro, Vengadores: la Era de Ultrón o John Rambo). Y es que esta saga cuida con detalle cualquier aspecto del juego y la música, como sucede a veces en el cine, ayuda a que la historia que nos quieren contar nos llegue de manera más intensa y sensorial.

Para "Assassin's Creed: Valhalla" han vuelto a contar con el danés Jesper Kyd - excelente su trabajo con las aventuras de Ezio Auditore- y con la americana Sarah Schachner, músicos que ya habían colaborado en entregas anteriores, pero es que además han decidido sumar al proyecto al gran Einar Selvik. Para los que no conozcan a Selvik, hablamos de un músico noruego que empezó su carrera en grupos de heavy metal y que posteriormente fundó el grupo Wardruna para cantar sobre la mitología nórdica utilizando instrumentos tradicionales y recuperar la tradición de los skalds, antiguos poetas de la época vikinga. Además, como curiosidad, Einar Selvik participó brevemente en un episodio de "Vikings" y compuso la canción "Voluspá" que también aparece en la serie y cuyo vídeo podéis ver seguidamente:


Con esos ingredientes, la banda sonora de "Assassin's Creed: Valhalla" parecía estar en buenas manos y después de haberla podido escuchar varias veces, puedo deciros que es una maravilla y que han conseguido sugerir a la perfección la atmósfera vikinga. Han optado por una composición más mística y solemne gracias a la voz de Einar Selvik, a las cuerdas de Sarah Schachner y la presencia de evocadores coros femeninos y de percusiones e instrumentos muy acordes al folklore vikingo. No quiere decir que no tenga tintes épicos, pero no vamos a encontrar un tema de batalla al uso, aunque sin duda los cortes de Jesper Kyd son los más oscuros de la banda sonora.


"Assassin's Creed: Valhalla" es una hermosa composición, a ratos brillante, a ratos más oscura y tormentosa, pero siempre con ese aura de misticismo que tanto asociamos a la cultura vikinga. La banda sonora compuesta por los tres músicos encaja a la perfección con todo lo que se puede esperar de un juego ambientado en la invasión vikinga de la Inglaterra del siglo XI, aunque, por mi parte, he echado de menos algún tema más cargado de épica y acción. En líneas generales es una partitura excelente y  que, gracias a la presencia de Einar Selvik (os animo a descubrir su proyecto musical Wardruna), suma números para ser considerada como una de las mejores bandas sonoras de la saga Assassin's Creed.

Os dejo con el tema principal de "Asssassin's Creed: Valhalla":


VALORACIÓN: 8'5/10

domingo, 12 de julio de 2020

RAMMSTEIN: HEAVY METAL UND FEUER

Rammstein es sinónimo de contundencia, de poderío, de imaginería industrial, de controversia y de fuego. Sí, he escrito fuego porque sus directos no se entienden sin la presencia del ígneo elemento en forma de espectacular pirotecnia. Si no los has visto nunca en concierto, no te pierdas el próximo porque Rammstein hace del escenario una fragua y su metal industrial golpea de manera brutal como un martillo sobre el yunque. La puesta en escena, la parafernalia industrial, la provocación y las letras oscuras, dramáticas, sangrientas y sexuales, son sello inequívoco de esta banda teutona de pura cepa. Rammstein es una extraña alquimia que mezcla el metal, la electrónica, el cabaret, la parodia, la contundencia, el sonido contagioso y una actitud desafiante de manera perfecta.

Rammstein nace en Berlín en el año 1994, cuando su líder, Till Lindemann (vocalista), se une a Richard Z. Krupse (guitarra), Oliver Riedel (bajo), Paul Landers (guitarra), Christian Lorenz (teclista) y Christoph Schneider (batería). Por aquel entonces, los años 90, en Alemania había surgido una corriente musical llamada Neue Deuschte Härte de la que, con el paso de los años, se han convertido en el máximo exponente y, sin lugar a dudas, en uno de los grupos alemanes más conocidos -e incómodos- de la historia. Siempre flirteando con la delgada línea roja que separa lo correcto de lo inmoral, Rammstein es un grupo tan odiado como jaleado.


Y sí, aunque no te guste el metal, si ya tienes alguna cana, seguro que has escuchado alguna vez el archiconocido "Du Hast" (1997) y sabes que esa canción, que por cierto ganó un Grammy, es de Rammstein. Ese temazo es una muestra perfecta del sonido de la banda berlinesa: poco complejo, con un aire casi marcial que marca el ritmo fácil de seguir de la batería, guitarras pesadas con riffs contundentes inconfundibles, estribillos pegadizos y la presencia de sonidos electrónicos, además de la grave voz de Tim Lindemann. Y si me dijeras, ¿a quién se parecen? pues a nadie, Rammstein es casi un estilo propio, un sonido único.


Desde 1995, año en el que lanzaron su primer álbum ("Herzeleid"), la banda ha permanecido unida y en activo, lanzando su último disco el año pasado, que supone el séptimo álbum de estudio y al que no han puesto título, pero que les ha servido para salir de nuevo a la carretera (aunque el Coronavirus ha interrumpido su gira europea y americana, que retomarán, si es posible, en 2021). Teniendo en cuenta que suman 25 años de trayectoria, lo cierto es que no han sido muy prolíficos y, de hecho, hasta la publicación del último disco, llevaban una década sin entrar en un estudio de grabación, aunque por el camino podemos encontrar un par de recopilatorios y varios discos en directo.


Aunque Rammstein es un grupo coral en el que cada uno de sus miembros tiene su cuota de protagonismo, tanto en los vídeoclips como en los directos, y la comunión entre ellos se evidencia en cada concierto, es innegable que la colosal presencia de Till Lindemann se alza por encima de sus compañeros. Y es que su capacidad interpretativa, su carisma, su voz y la actitud sobre el escenario, además de ese gesto tan típico suyo de golpearse el muslo con el puño al ritmo de la música, hacen de Lindemann un espectáculo por sí solo. Un repaso a los vídeos oficiales de la banda (algunos son una auténtica maravilla) o un vistazo a los directos y verás que Till Lindemann no tiene muchos problemas para cambiar de look, color de pelo, disfrazarse, ensuciarse o jugar con fuego.


Los siete discos publicados hasta la fecha contienen un buen número de éxitos, canciones pegadizas, letras polémicas (creo que les han acusado de casi todo), premios y reconocimientos que han ido cimentando la "leyenda negra" de Rammstein. Además, el último trabajo de 2019 demuestra que la banda teutona tiene benzin und feuer para rato y los directos que pudieron verse antes de la pandemia corroboran que Rammstein es, como decía al principio, un espectáculo que ni debes, ni puedes perderte.


Ya sabéis que, de vez en cuando, hago un top ten, pero siempre basado en mi gusto personal y que no tiene porqué coincidir con el vuestro ni tampoco tienen porqué ser las mejores canciones de Rammstein o las más aplaudidas por la crítica. Estas son mis favoritas y el orden es simplemente cronológico:
  • Du Hast (Sehnsucht, 1997)
  • Sehnsucht (Sehnsucht, 1997)
  • Mein Herz Brennt (Mutter, 2001)
  • Links 2 3 4 (Mutter, 2001)
  • Ich Will (Mutter, 2001)
  • Mein Tail (Reise, Reise, 2004)
  • Ohne Dich (Reise, Reise, 2004)
  • Zerstören (Rosenrot, 2005)
  • Ich Tu Dir Weh (Lieve ist für alle da, 2009)
  • Zeig Dich (Rammstein, 2019)
  • Was Ich Liebe (Rammstein, 2019)

miércoles, 24 de junio de 2020

POSIBLE - BUNBURY

TÍTULO: Posible
AUTOR: Bunbury
AÑO: 2020
ESTILO: Rock & Roll
SELLO: Warner Music

"Sin desviarse de la norma el progreso no puede avanzar, pero ningún placer parece que dure lo suficiente. Si sigo aquí, tumbado en el parque, me da la impresión de que no me pierdo ya nada".

Y el huracán de Zaragoza volvió, otra vez, en tiempos de crisis para darnos un toque y pedir que mantengamos los ojos abiertos y sigamos despiertos, como ya hiciera en "Palosanto" (2013) o en "Expectativas" (2017). En esta ocasión se trata de una crisis sanitaria, aunque en el fondo ha puesto de manifiesto que seguimos inmersos en una crisis política, económica, social y medioambiental.

Pero vamos a dejar de lado al maldito virus y a centrarnos en "Posible", el último disco de un Bunbury que sigue empeñado en mostrar que es uno de los grandes, que le sobran argumentos para rebatir a todos aquellos que no le tienen en gran estima y que el rock & roll de este país sería mucho menos sin la presencia del artista maño. Y a mí, como siempre, admitiendo que no puedo ser muy imparcial con Enrique Bunbury, no me queda otra que volver a quitarme el sombrero una vez más.


Bunbury
lleva años experimentando, cambiando, mutando y flirteando con multitud de estilos (aunque siempre enraizado en el rock & roll) y, evidentemente, con "Posible" eso no iba a ser distinto. Así, aunque posea ecos de su "Radical Sonora" (1997), es un nuevo paso adelante del aragonés errante. Enrique Bunbury, desde luego, no es un artista acomodado e insiste en conquistar nuevas fronteras musicales. Él mismo ha admitido sentirse orgulloso de su último trabajo, definiéndolo como uno de los más complicados e importantes de su carrera y no hay que olvidar que la carrera del artista zaragozano es longeva y exitosa.

Como comentaba, "Posible" posee alguna conexión con "Radical Sonora" por su sonido electrónico, pero lo cierto es que, aunque Bunbury haya optado por el uso de sintetizadores y echado mano de ordenadores, tiene muy poco de música electrónica. Alguno podrá pensar que eso no es cierto, que las guitarras y el bajo están en un discreto segundo plano y que apenas suena a rock & roll, pero es que esas guitarras y ese bajo, como el saxofón, los teclados y la batería o la percusión, acaban formando parte de un todo perfectamente integrado. Además, han transcurrido 23 años desde su debut en solitario y Bunbury tiene ahora un bagaje que no poseía entonces y esa experiencia también se percibe en el excelente sonido y producción de "Posible".

De hecho, la canción que inaugura el disco, "Cualquiera en su sano juicio (se habría vuelto loco por ti)", es una muestra de todo lo que contiene y podremos encontrar en "Posible"; tintes oscuros, rock subterráneo y latente que se percibe bajo las melodías electrónicas, letras redondas repletas de frases para enmarcar y sobre las que reflexionar, y una factura sonora y visual exquisita.


Habitualmente Bunbury no deja indiferente a nadie, no es un tipo de medias tintas y la crítica con él suele ser de blanco o negro, prácticamente sin existencia de tonos grises, pero me atrevería a decir que con "Posible" eso no va a suceder y que las opiniones serán bastante unánimes: "Mientras ladran saben que cabalgas, si permanecen indiferentes es que algo habrás hecho mal", dice en una de sus nuevas canciones. Y aunque criticar siempre es más fácil y en este país es casi un hobbie, conviene recordar que la búsqueda constante de Bunbury, sus afán por seguir arriesgando, sus coqueteos con diferentes corrientes musicales, su reinvención casi constante, su aprendizaje y su apetito por alcanzar nuevos territorios son cualidades que escasean hoy en día. Y es de agradecer.


"Posible" lo forman 10 canciones y no hay ninguna, ninguna, que esté fuera de lugar o por debajo de la elevada media del álbum. Cada uno, como siempre, tendrá sus favoritas, aunque yo me quedo con "Cualquiera en su sano juicio (habría perdido la cabeza por ti)", "Hombre de acción", "Las palabras" y "Los términos de mi rendición". De hecho, esta última es una balada bastante profunda, con un punto de decepción, en la que Bunbury -amante de la soledad- parece abrirse acompañado casi exclusivamente de un piano (y un gato). La canción posee una sensación de alejamiento que acentúan las imágenes del videoclip, rodado en un paisaje natural alejado del caos contemporáneo.

Además, encontraremos influencias y guiños a su querido y admirado Nick Cave, a David Bowie, a Depeche Mode, a Radiohead e incluso a Christopher Nolan, sí, al director de cine, en la canción "Mis posibilidades (Interstellar)".

Lo he dicho un poco más arriba, pero lo repito, "Posible" es uno de lo discos más completos de Bunbury y aunque aún sea pronto para catalogar alguna de sus canciones con la etiqueta de clásico, estoy convencido de que varios de los cortes de "Posible" alcanzará las cotas de popularidad y reconocimiento que han logrado otros éxitos de Enrique Bunbury. Al tiempo...


VALORACIÓN: 8'5/10