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miércoles, 14 de octubre de 2020

El CASTIGADOR: SOVIÉTICO - GARTH ENNIS & JACEN BURROWS

TÍTULO: El Castigador: Soviético
AUTOR: Garth Ennis & Jacen Burrows
EDITORIAL: Panini Comics
AÑO: 2020
GÉNERO: Cómic

"Conociendo la estricta rutina de Frank Castle a la hora de afrontar su vocación - la limpieza a fondo del mundo del crimen -, el hallazgo de una docena de mafiosos rusos muertos a sus pies, en una escena del crimen que muestra su mismo modus operandi... plantea muchas e inquietantes preguntas. ¿Quién apretó el gatillo? ¿Cómo y porqué se adelanto a El Castigador? ¿Qué ocurrirá cuando estos dos justicieros (y verdugos) se encuentren cara a cara? ".

Hace poco un buen amigo se acordó de mí y me recomendó "El Castigador: Soviético". Él es un gran fan de The Punisher y a mí me encanta la historia de la Revolución Rusa y la posterior Unión Soviética, así que le hice caso porque me parecía una apuesta segura; mi amigo no se equivocaba, gracias camarada Jordi!


Garth Ennis y Frank Castle, menuda pareja. No soy un gran lector de El Castigador, pero sí había leído antes al guionista norirlandés y siempre lo había pasado bien, sólo tienes que tener un poquito de estómago, nada más, porque es imposible no disfrutar de sus guiones cargados de violencia, humor negro y cinismo. Ahora echa cuentas y vuelve a pensar en Garth Ennis y Frank Castle, pues el resultado es "El Castigador: Soviético", un cómic brutal, visceral y salvaje que contiene una historia de venganza no apta para lectores sensibles.

En el cómic no vamos a encontrar nada prácticamente nuevo desde que El Castigador naciera en Marvel allá por 1974 o al menos nada que el lector habitual de Garth Ennis no haya visto antes: una historia bélica de trasfondo, bastante sangre, violencia extrema, camaradería y ese toque de humor tan del norirlandés. Es The Punisher en estado puro o por lo menos en el estado en el que lo concibe un Ennis que, al fin y al cabo, tiene una larga y estrecha relación con el personaje y que por muchos está considerado como uno de lo mejores guionistas de Frank Castle.


"El Castigador: Soviético" es una buena historia en la que The Punisher va a conocer a su alter ego soviético, Valery Stepanovich, un soldado maltratado por la Madre Rusia. Juntos, van a compartir una misión que dejará un rastro de sangre allá por donde pasen. Sin contemplaciones y sin un atisbo de duda porque ambos saben perfectamente lo que hacen, porqué lo hacen y cómo lo hacen, aunque resulta muy interesante ver el contraste entre ambas personalidades; la del siempre taciturno Castle al lado de un dicharachero Stepanovich. Caracteres diferentes, pero un pasado -con matices- en común y un mismo propósito. El modus operandi de uno y otro, el pasado militar y la vocación de justicieros va a unir a este par de soldados a lo largo de 136 páginas en las que podremos disfrutar de una camaradería creciente que El Castigador deja patente cuando afirma cosas tales como "hacía tiempo desde que había confiado en alguien en combate" o "y estaba la sensación que siempre tienes, muy deprisa, de quién la va a cagar y quién no".

No es necesario que hayas leído nada previamente sobre The Punisher, pero si no conocías a Garth Ennis desde luego con este cómic tendrás tu bautismo de fuego. "El Castigador: Soviético" es una historia cerrada, de esas atemporales, lejos de arcos argumentales y tramas venidas de tiempo atrás, lo cual también le permite al norirlandés caminar libremente... y el fin justifica los medios. Implacable como solamente Garth Ennis ha sabido describir a Frank Castle, estamos ante un cómic cargado de acción, ciertas reflexiones entre excombatientes, una trama interesante (aunque no muy compleja ni novedosa) y ese morbo que siempre despierta mezclar a rusos y americanos, además de un buen puñado de explosiones y plomo, sello inconfundible del tándem Ennis-Punisher.


Por último destacar la labor de Jacen Burrows a los lápices que, sin realizar un trabajo sobresaliente, sabe recoger perfectamente las ideas de Garth Ennis y plasmar ese crudo realismo a las viñetas. Algunas escenas son más simples e irregulares, mientras que otras están repletas de detalles, tanto que incluso pueden llegar a resultar desagradables... pero es que las historias de violencia nunca fueron una bonita puesta de sol. Burrows, que ya había trabajado con Ennis en series como "Crossed" o "303" y que también ha dado vida a ideas de destacados talentos como los de Alan Moore, Warren Ellis o Bendis, cumple a los lápices y, en determinados momentos, es capaz de remover, enfatizar y dotar de tensión y acción el trepidante thriller desarrollado por el guionista norirlandés.


En definitiva, un cómic muy entretenido y recomendable bien presentado por Panini Cómics, tanto para los fans de El Castigador como para los que nunca hayan leído nada sobre él y larga vida a un Garth Ennis que dejó muy claro que, en relación a Frank Castle, "quizás el lector se alegre de saber que aún no hemos terminado el uno con el otro... ni de coña".

VALORACIÓN: 8/10

lunes, 4 de mayo de 2020

RAGNARÖK: EL ÚLTIMO DIOS EN PIE - WALTER SIMONSON

TÍTULO: Ragnarök: El último dios en pie
AUTOR: Walter Simonson
EDITORIAL: Panini Cómics
AÑO: 2016
GÉNERO: Cómic

"Al final, los Enemigos de los dioses se alzaron y destruyeron a sus antiguos oponentes. El Sol y la Luna quedaron consumidos, y se destruyeron mundos. Los Enemigos gobernaban el Crepúsculo perpetuo y el miedo era el compañero de cama de los hombres. La esperanza había desaparecido y desde las sombras se arrastraban maldades que habían estado ocultas durante milenios. Según pasaban los siglos, la muerte y la putrefacción sin límite se extendían por las tierras y el triunfo de los Enemigos había sido total...
Mi esposa y mis hijos están muertos. Mis hermanos y hermanas, muertos. Mis padres, muertos. Los Grandes Enemigos siguen vivos. Pero juro por los destrozados huesos de los míos... que no vivirán eternamente. Me convertiré en... la Tormenta".

Con esa siniestra y amenazadora introducción, Walter Simonson promete una buena dosis de épica y aventuras en su particular enfoque de la mitología nórdica; damas y caballeros, bienvenidos al Ragnarök de Simonson!


"Ragnarök: El último dios en pie" es el primer tomo con guión y dibujo de Walter Simonson que supone una nueva aproximación del autor al personaje de Thor y a su entorno mitológico de dioses, lugares primordiales y criaturas infernales. Como decía, Thor es un personaje familiar para Simonson, su relación es realmente íntima porque no en vano es uno de los máximos responsables de que el Dios del Trueno recuperara el protagonismo que había perdido en Marvel en los años 80, devolviendo el dramatismo, la épica, las grandes batallas, la importancia de los personajes secundarios y la relevancia que demandaba el Hijo de Odín. Y es que Simonson restauró el universo de Thor y entró por la puerta grande a los salones de Asgard.

Muchos años después y con una perspectiva muy diferente, Simonson vuelve a cargar de energía su Mjölnir y propone una odisea de dimensiones titánicas para Thor. Y, como él mismo explica al inicio del cómic, reunirse con su viejo amigo nórdico ha supuesto años de trabajo y de darle vueltas y más vueltas a qué historia contar... y lo que se nota tras la lectura de "Ragnarök: El último dios en pie" es que Simonson debía estar muy ilusionado con este trabajo y que el esfuerzo y tiempo invertido en él ha dado buenos frutos. 


Lejos de las ataduras que podrían suponer escribir una historia continuista o típica del Dios del Trueno, aquí tiene total libertad para escribir sobre Thor - que siempre ha declarado como su personaje favorito - y sitúa la acción después del Ragnarök, mostrando un mundo parcialmente devastado en el que muchos hacen lo que pueden por sobrevivir y otros campan a sus anchas por parajes con cierto aire apocalíptico y decadente; parece imperar la ley del más fuerte. Y el Ragnarök de Simonson no es tal y como la mitología nórdica lo describía, no florecerá del mar una nueva tierra verde y justa en la que abundarán los cereales y los prados, no se extinguirán la miseria y la maldad y hombres y dioses vivirán armonía. Más bien el Ragnarök ha supuesto todo lo contrario, demonios y no muertos gobiernan y someten a base de acero y terror.

Pero... aún queda un último dios en pie y promete venganza.

Lo cierto es que Simonson parece haber disfrutado con "Ragnarök: El ultimo dios en pie" y eso se transmite en cada viñeta, en cada diálogo, en cada expresión y en cada batalla. Es un cómic repleto de mitología, épica, truenos, rayos, combates, acción y acero salpicado de sangre, pero también hay espacio para el drama, la tristeza y las reflexiones de un Thor más crepuscular y menos compasivo. Es una muy buena historia y estoy esperando poder hacerme con el segundo número, "Ragnarök: El señor de los muertos", para adentrarme aún más en las yermas tierras que deberá cabalgar el Dios del Trueno en busca de los culpables que asesinaron a su familia.


Me gustaría terminar haciendo mención a las ilustraciones, llevadas a cabo por el mismo Simonson y que me parecen una auténtica maravilla. No sólo he disfrutado de la lectura, sino también de las láminas y aunque para algunos el color (obra de Laura Martin) sea algo moderno y haya puristas que hubieran preferido otras técnicas, a mí me ha gustado. Y, aunque pueda parecer algo menor y que a menudo pasa desapercibido, también considero un acierto la tipografía elegida para la rotulación y el uso de la misma.

El tomo, publicado por Panini Comics, incluye además una galería de cubiertas y bocetos que siempre resulta interesante.

En definitiva, si te gusta Thor, ya estás tardando. Si te gusta Walter Simonson, ya estás tardando. Y si te gustan las historias de fantasía con toques épicos y mitológicos, sin duda "Ragnarök: El último dios en pie" te encantará.

VALORACIÓN: 8'5/10

jueves, 5 de marzo de 2020

EL TESTAMENTO DE MAGNETO - GREG PAK & CARMINE DI GIANDOMENICO

TÍTULO: El Testamento de Magneto
AUTOR: Greg Pak & Carmine Di Giandomenico
EDITORIAL: Marvel - Panini
AÑO: 2017
GÉNERO: Cómic

"Hoy en día, todo el mundo lo conoce como Magneto, el más radical defensor de los derechos mutantes que la humanidad haya conocido jamás. Pero en 1935 no fue más que un niño judío, uno de los muchos que tuvo la desgracia de vivir en la Alemania de los nazis. Descubre el origen definitivo de uno de los grandes iconos de Marvel. Todo empieza con una cadena de plata y un chico enamorado de una chica... pero luego se convierte en una angustiosa lucha por la supervivencia contra la inexorable maquinaria de la Solución Final de Hitler".

Magneto, posiblemente uno de los villanos más importantes de Marvel, personaje fundamental en la larga historia de los X-Men y un tipo carismático que, a pesar de su condición de "malo", acostumbra a caer simpático. De hecho, tanto el gran Ian McKellen como Michael Fassbender han sabido transmitir en el cine esos sentimientos encontrados que suele despertar el personaje de Max Eisenhardt (o Eric Lehnsherr), más conocido como Magneto.


El cómic que hoy analizo, "El testamento de Magneto", es una obra bastante particular dentro del género superheroico porque, como comprobaréis al leerlo, está muy alejado de los típicos cómics de superhéroes. La obra de Greg Pak nos hará viajar a la infancia y adolescencia de Max Eisenhardt para que podamos comprender un poco mejor cómo se forjó el carácter y la personalidad de Magneto. Y es que siempre habrá que tener en cuenta que la niñez de este mutante transcurrió en pleno apogeo del nazismo y que logró sobrevivir al Holocausto.

Hay que remontarse al año 1976 para que Chris Claremont (probablemente el guionista más importante de los X-Men) le diera un pasado a la historia de Magneto, concediéndole un trasfondo repleto de sufrimiento y dolor que hacía de él un personaje mucho más interesante y con el que se podía llegar a empatizar. Pak retoma aquí la idea de la Alemania nazi de Claremont, explora esa tormentosa etapa de la vida del mutante y nos la presenta de manera brillante en "El testamento de Magneto", acompañado a los lápices, de manera muy acertada, por Carmine Di Giandomenico.


"El testamento de Magneto" nos acerca a algunas de las atrocidades cometidas por el nazismo, al tiempo que asistimos al doloroso crecimiento personal y físico de Max Eisenhardt, un niño judío que se sabe diferente a los demás. Con bastante rigor histórico, guionista y dibujante nos mostrarán la crudeza del régimen, pero sin cebarse en el horror o en escenas morbosas, aunque tampoco van a utilitzar ningún edulcorante y todo ello lo veremos a través de los ojos del joven Max. A lo largo de su infancia y posterior estancia en el campo de concentración de Auschwitz, seremos testigos de su tendencia a ayudar a los demás, a un instinto de protección que le servirá de bien poco, a su conflicto sobre cómo proceder, a su culpabilidad por asistir a injusticias sin hacer nada por evitarlas, a su endurecimiento progresivo, a su angustia... ese sufrimiento por ver al pueblo judío oprimido y perseguido entronca con el posterior y recurrente afán de Magneto de evitar que ocurra algo similar con los mutantes.

Como decía antes, George Pak, a pesar de ser un relato sobre un personaje de ficción, ha querido darle unas pinceladas de historia y para ello se documentó sobre destacados episodios y escenarios de la Alemania nazi: los primeros tics racistas que empezaban a vislumbrarse en 1935, la Noche de los Cristales Rotos (1938), el exilio a Varsovia de numerosos judíos alemanes y la posterior creación del gueto (1940), el campo de concentración de Auschwitz, la rebelión que tuvo lugar allí el 7 de octubre de 1944...

El guión de Pak, siempre bien secundado por las viñetas de Di Giandomenico y el magistral uso de los colores de Matt Hollingsworth, abarca algo más de una década de historia y eso es siempre algo destacable, a la vez que ambicioso, pero puede suponer asumir ciertos riesgos a la hora de profundizar en algunos episodios concretos si la extensión del cómic no es la correcta y, desgraciadamente, eso es algo que sucede en "El testamento de Magneto". Ojo, que sigue siendo una obra altamente recomendable, una de esas pequeñas joyas que merece la pena descubrir y disfrutar, pero se echa de menos algún capítulo más que conduzca hacia un final algo menos precipitado.

Nos vamos a encontrarnos con un Magneto desatado, a pesar de sus momentos de rabia y frustración, aunque sí veremos algún destello de sus capacidades. Tampoco vamos a asistir al "nacimiento" de Magneto como tal, no va a aparecer con su traje y casco tan característicos. No hay espacio para combates épicos y demás parafernalia. Y no, no habrá cameos de otros mutantes. Como decía al principio, este no és cómic superheroico al uso, pero eso no lo hace menos atractivo... más bien al contrario, "El testamento de Magneto" es un grandísimo cómic, una manera menos convencional o tópica, pero a la vez magistral, de aproximarse a uno de los grandes iconos del universo X-Men.

Como colofón, la edición integral de Panini incluye -además de unas espectaculares portadas de Marko Djurdjevic- la desconocida historia de la dibujante Dina Gottliebova, con guión de Rafael Medoff y dibujo de Neal Adams. Esta dibujante checa, prisionera también de Auschwitz, fue obligada por el Dr. Mengele a pintar retratos de numerosos cautivos judíos en aquel infame campo de concentración.

Si no la tenéis, haceros con esta edición de "El testamento de Magneto" y si ya forma parte de vuestra biblioteca, deberíais voler a leerlo.

VALORACIÓN: 9/10

viernes, 8 de febrero de 2019

SAGA KICK ASS - MARK MILLAR & JOHN ROMITA JR.

TÍTULO: Kick-Ass
VOLÚMENES:
  1. Kick- Ass
  2. Hit-Girl (precuela de Kick-Ass 2)
  3. Kick-Ass 2
  4. Kick-Ass 3
AUTOR: Mark Millar & John Romita Jr.
EDITORIAL: Panini Comics
AÑO: 2010-2015
GÉNERO: Cómic

"¿Alguna vez has querido ser un superhéroe? ¿Soñabas con ponerte una máscara y salir ahí fuera a pegar una paliza a los malos? Bueno, pues este cómic es para ti. ¡El cómic que empieza allá donde otros sólo se atreven a llegar! Si te lo pierdes, debes de ser idiota".

Mark Millar, un tipo brillante, un guionista al que si dejas libre, es capaz de traspasar los límites que se han concebido y que puedas imaginar. Un escocés con un punto irreverente y provocador, pero con ese toque de creatividad que, en ocasiones, echamos de menos en el mundo del cómic. Un autor consagrado que ha trabajado para las grandes editoriales (Marvel y DC), que ha visto como sus obras eran adaptadas al cine, que ha escrito historias protagonizadas por personajes icónicos como Lobezno o Superman (por cierto, muy recomendable su "Superman: hijo rojo"), realizando notables incursiones en La Liga de la Justicia, X-Men o Vengadores, pero que también ha sido capaz de cosechar éxito de público y crítica con cómics más personales como "Superior", "Nemesis", "Wanted" y, cómo no, la espectacular saga de "Kick-Ass".


No sé si es la mejor creación de Mark Millar, pero la he disfrutado mogollón, desde la aparición de su primera entrega en 2010, hasta el colofón final de "Kick-Ass 3", ya en 2015. La premisa es sencilla, ¿qué pasaría si un día alguien decide comprar por eBay un traje de neopreno verde, ponerse una máscara, agarrar un par de palos y salir a la calle a hacer de superhéroe? Y si, además, ese alguien es un estudiante de secundaria que se sabe frases enteras de Batman y recuerda con todo lujo de detalles viñetas del héroe de Gotham, que no sabe artes marciales, no es especialmente fuerte o atlético... vamos, que ni tiene poderes, ni posee formación en combate de ningún tipo. Pues ese chaval, llamado Dave Lizewski, es nuestro héroe: Kick-Ass (traducido vendría a ser algo así como "Pateador de culos").

Si eso ya es una locura (no es la primera vez que se puede ver en cómic, Alan Moore ya lo hizo antes, aunque de manera menos salvaje), la enajenación sube exponencialmente cuando surgen imitadores de Kick-Ass y, de pronto, New York se llena de hombres y mujeres embutidos en llamativos trajes que patrullan las calles como si fueran superhéores, ayudando y protegiendo al prójimo. Delirante, a cuál tiene un nombre más curioso o un atuendo más friki... Sin embargo, el clic definitivo en la vida de Kick-Ass se produce cuando Big Daddy (podría ser The Punisher sin problemas) y Hit-Girl se cruzan en su camino y pasa, por así decirlo, de rescatar gatitos a verse las caras con bandas organizadas de criminales. El plomo, las explosiones, los filos cortantes, la sangre y la muerte empiezan a formar parte de su día a día. Ah y todo ello aderezado con la difusión mediática instantánea que comportan las redes sociales, para mal y para bien, como podrá comprobar Kick-Ass en sus propias carnes: la fama tiene un precio.

No son cómics para estómagos flojos, ni para personas con sangre de horchata. Si no te gusta el cine de Quentin Tarantino, no leas a Millar. Si se te va a atragantar ver tripas desparramadas sin compasión, olvídate de "Kick-Ass". Si te vas a escandalizar porque una niña es capaz de rebanar una cabeza con una katana sin pestañear, aléjate de estos cómics. A los que ya conocen a Millar, todo esto no les pillará de nuevo porque es un autor con mucha facilidad para la violencia, tanto física como verbal, pero el mérito radica en que no parezca gratuita, él la concibe como parte indispensable de sus historias (de ahí el símil anterior con Tarantino).


El concepto de superhéroe convencional no existe, aquí no vamos a encontrarnos con un Capitán América al uso, no. En "Kick-Ass" estamos hablando de justicieros, lo cual siempre genera un debate ético y moral sobre su autoridad y los métodos que utilizan para impartir justicia. Nada nuevo tampoco, no hay más que ver la relación que mantiene Batman con las personas que consideran que él es el culpable de los bichos raros que habitan Gotham o sus altibajos con una policía que no siempre aprueba su modus operandi. Una situación similar nos encontraremos también en "Kick-Ass", reflejada en el entorno familiar de Hit-Girl y la relación que mantiene con su padrastro, un oficial de policía de New York que conoce su identidad secreta. Huelga decir que, como sucede en Gotham, aquí también parte del cuerpo de policía está corrompido, con las manos sucias y en estrecho vínculo con la mafia.

Otro punto fuerte de "Kick-Ass" es el hecho de que no se centre únicamente en la vida del alter ego de los protagonistas. Millar opta por dar casi el mismo peso a la vida cotidiana, así que asistiremos a los problemas típicos de un adolescente: la relación con los padres, los conflictos en el instituto, las primeras citas, el descubrimiento del sexo, sus amistades y hobbies... y, por supuesto, cómo encajar todas esas cosas con sus actividades clandestinas como superhéroe. Además, una cosa es ponerse un traje, flipar en colores y salir a la calle creyéndote alguien y otra muy distinta el día que un tipo te saca un navaja o alguien te apunta con una pistola... porque no olvidemos que estamos hablando de un adolescente que se hace llamar Kick-Ass, que no posee poder alguno, ni conocimiento de técnicas de combate y que va armado con dos simples palos forrados de cinta verde.

"Kick-Ass" está repleta de guiños a muchas de las historias de superhéroes que has leído, tanto de Marvel como de DC, pero también a series y películas. Las referencias son muy claras, fácilmente reconocibles y eso termina por generar cierta complicidad con el lector. Mark Millar es perro viejo y se las sabe largas, muy largas, y acaba ofreciendo un producto muy suyo que hará las delicias de sus incondicionales, al mismo tiempo que sus detractores seguirán achacándole los mismos defectos de siempre. Que sí, es cafre, bruto, excesivo, malhablado y sanguinario, sí, totalmente... pero a mí me divierte. Además, considero que detrás de todos esos ingredientes made in Millar, hay bastante más que violencia porque sí.


Dejadme añadir, antes de terminar, que "Kick-Ass" se disfruta, más allá de las vueltas de tuerca y golpes de efecto de Millar, gracias al espectacular dibujo del gran John Romita Jr. Si el guión ya es trepidante y rebosa humor, acción y sangre (para qué negarlo), las viñetas de Romita Jr. acompañan y engrandecen la historia, además de otorgarle una percepción casi cinematográfica. De acuerdo, no es el mejor trabajo de Romita Jr., pero lo cierto es que el dúo formado por el escocés y el neoyorkino es brillante y se nota el alto grado de entendimiento alcanzado por ambos, fruto de una química especial que los ha hecho caminar de la mano desde el principio en una simbiosis perfecta.

Por resumir muy mucho: si lo pasaste bien viendo "Deadpool", si además de flipar con las escenas de acción y reírte con las jugosas bromas, te gustó el guión y el desarrollo de la película, entonces ya estás tardando en hacerte con la obra de Millar & Romita Jr., porque, además, el desenlace de "Kick-Ass 3" es memorable y está a la altura de toda la saga.

VALORACIÓN: 8/10

jueves, 6 de octubre de 2016

POWERS - BRIAN MICHAEL BENDIS & MICHAEL AVON OEMING

TÍTULO: Powers
AUTOR: Brian Michael Bendis & Michael Avon Oeming
EDITORIAL: Image Comics, Icon (Marvel), Panini
AÑO: 2000 - presente
GÉNERO: Cómic






"Powers" tiene ya unos cuantos años, de hecho, en USA empezó a publicarse en el año 2000 y, si no ando equivocado, a España llegó un poco más tarde. Era el año 2002. Por aquel entonces yo no había escuchado jamás los nombres de sus autores: Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming. Hoy en día esos dos tipos, que para mí eran desconocidos, son dos peces gordos en el mundillo del cómic, sobre todo Bendis. Ya han transcurrido mogollón de años y "Powers" sigue con vida, fiel a su estilo, tanto en el guión como en el trazo.

A algunos quizás os suene más por la serie que estrenaron en 2015 bajo el mismo título y que, por lo que he podido oír de algunos colegas y leer en algunas páginas web, poco o nada tiene que ver con el cómic. No la he visto, así que no puedo opinar, pero con lo que me ha llegado sobre ella... dudo que le dé una oportunidad.

Pero volvamos a los cómics de Bendis & Oeming, una mezcla de novela negra, superhéroes e historias de detectives. ¿Cuál es la gracia de "Powers"? pues que la policía tiene una división encargada de investigar los casos que atañen a los superhéroes, sean estos villanos o no. Los superhéroes, más allá de ocultar sus verdaderas identidades, son personajes famosos, casi estrellas (portadas de revista, entrevistas televisivas, blogs de internet, productos de merchandising, películas, etc.), adoradas por buena parte de una sociedad que se ha habituado a verlos surcar los cielos y pelearse en mitad de a calle haciendo gala de sus poderes. Ese es, a grandes rasgos, el escenario que nos platean los autores de "Powers".


Además, nada sería lo mismo sin el dúo de protagonistas: Christian Walker y Deena Pilgrim, detectives del departamento de homicidios especializado en superhéroes. Una pareja bastante peculiar, tanto en lo físico, como en su carácter y en el modo de afrontar las situaciones... pero funcionan y con eso no me refiero a si logran resolver los casos. Es una pareja que funciona perfectamente para el lector: su relación personal y los consiguientes diálogos resultan interesantes, frescos y divertidos.

El planteamiento es original... ¿en serio la policía puede detener e interrogar a los superhéroes? al fin y al cabo son polis normales, armados con sus pistolas y su antibalas, pero ningún arma o defensa específica contra los hombres y mujeres con capa que sobrevuelan la ciudad. Con un par, sal a la calle a hacer cumplir la ley a tipos capaces de volar, desintegrarte o reventar una pared de un puñetazo.


Bendis y Oeming tienen plena libertad a la hora de desarrollar las historias y cómo explicarlas, sin demasiados tapujos y el hecho de que el enfoque y punto de partida de la serie sea novedoso, convierte a "Powers" en un producto singular. Ojo, con esto no estoy diciendo que sea una obra maestra o que cada número de la serie merezca ovaciones cerradas, simplemente quiero decir que se trata de un cómic interesante, entretenido, con un trabajo gráfico atractivo y que aporta un soplo de aire fresco al género superheroico.

Brian M. Bendis es fiel a su concepto del superhéroe, restándole ese toque de glamour y el aura de divinidad, para volverlos más mundanos y terrenales, sacando a relucir sus defectos, debilidades e incluso su lado más oscuro. Así que los humaniza, siguen siendo sobrehumanos, pero nos enseña que tienen mierda bajo la alfombra... como casi todos. Por su parte, Michael A. Oeming aporta su peculiar estilo, próximo al cartoon, y utilizando los claroscuros y las sombras con bastante acierto, tal vez no sea el mejor artista del mundillo, puede que no guste demasiado, pero a mí me parece un estilo muy efectivo, con regusto cinematográfico y apropiado para "Powers".

El cómic resulta próximo, por la fluidez de los diálogos, porque son cotidianos, porque los personajes terminan hablando posiblemente como hablarías tú con algún colega y porque además tienen un punto ingenioso y un humor negro latente.

Por todo ello, "Powers" es una lectura recomendable, pero con una última advertencia: cuando terminéis un número, dejad un tiempo hasta el siguiente porque el principal defecto de "Powers" es que tiende a repetir ciertos esquemas que, por mucho que resulten efectistas y sean novedosos, al final, podrían caer en la monotonía. Cierto que, como toda serie de detectives, el trasfondo por narices será el de resolver el caso de turno y cierto que, también como toda serie de detectives, el hilo conductor será la pareja de polis, Walker-Pilgrim. Eso implica que algunas escenas (interrogatorios, partes de la investigación, momentos en la comisaría, etc.) se repitan porque así lo demanda el cómic por mucho que haya diferentes arcos agumentales... por eso mismo conviene tomarse un respiro entre lectura y lectura de "Powers".

Espero que lo disfrutéis, salud!

VALORACIÓN: 7'5/10

viernes, 17 de julio de 2015

FATALE: LA MUERTE ME PERSIGUE - ED BRUBAKER & SEAN PHILLIPS

TÍTULO: Fatale: La muerte me persigue
AUTOR: Ed Brubaker & Sean Phillips
EDITORIAL: Panini Cómics
AÑO: 2013
GÉNERO: Cómic

"En Fatale se dan cita secretos, mentiras, terror, lujuria y monstruos de la noche de los tiempos. En la actualidad, un hombre se obsesiona con una mujer. Mientras tanto, en los años cincuenta, la misma mujer destruye la vida de todos aquellos que se cruzan en su camino. ¿Qué horrible secreto oculta?"

Ed Brubaker es un reputado guionista ganador de varios premios, entre ellos el prestigioso Eisner, y que goza de popularidad gracias a trabajos que han recibido muy buenas críticas como "Sleeper", "Gotham Central" o "Criminal", además de haber guionizado aventuras de iconos como el Capitán América, Batman, X-Men o Daredevil. Sus series han llevado a convertirlo en una especie de gurú del género negro, donde se desenvuelve con maestría y savoir faire, siempre acompañado del trazo de Sean Phillips, muy apropiado para ese tipo de historias.

Como el tándem funciona y ambos se sienten cómodos en la negrura de los detectives, los personajes a punto de perderse por el camino, las mujeres peligrosas, los crímenes, los ambientes turbios y esa sensación permanente de que nos encaminamos hacia la derrota, han decidido añadirle un ingrediente más a esa combinación: un toque fantástico de Lovecraft.  


Admito tener predilección por H.P. Lovecraft y su genial obra sobre los Mitos de Cthulhu, hecho que me empuja a interesarme por todos los cameos lovecraftianos que diferentes autores han querido introducir, con mayor o menor acierto, en libros, cómics, series o películas. Así que si Brubaker decidía dejarse influenciar por el genio de Providence en su última serie, cómo iba a dejarla pasar sin echarle un ojo? 

"Fatale" es una muestra más del talento del guionista norteamericano, un thriller intrigrante protagonizado por una femme fatale de irresistible y peligroso atractivo. Tiene todo lo que se le puede pedir a una buena película de cine negro, pero además cuenta con el siempre inquietante terror lovecraftiano en un trasfondo tenebroso. "Fatale" es una serie apta para los seguidores de Brubaker, pero también para los fans de Lovecraft o los amantes de la novela negra. Además, las viñetas de Phillips son un cómplice perfecto para la historia, un complemento a los diálogos ya que ilustran a la perfección lo que las palabras no pueden describir.


La protagonista de "Fatale" es, no podía ser de otro modo, una mujer. Josephine, que tiene todo lo que se le puede pedir y más, esconde mucho detrás de sus largas pestañas y su magnético atractivo, de hecho esconde tantos secretos y tan oscuros que, inevitablemente, aún sabiendo que nos sumergiremos en la mugre y en las entrañas de una mal que va más allá de nuestro plano dimensional, querremos seguir adelante cogidos de la mano de la preciosa Josephine, aunque eso pueda suponer un trágico final a nuestra miserable vida.

Aunque la idea inicial de Ed Brubaker era dedicar 12 números a "Fatale", le han cogido el gustillo a Josephine y la han convertido en una serie regular de tirada mensual. De hecho, en España ya se han publicado dos números más recopilatorios, bajo el sello Panini, en tapa dura (yo los tengo en casa, pendientes de lectura!).

Es un cómic para leer tranquilamente, a ser posible con poquita luz, disfrutando de las viñetas de Sean Phillips y dejándonos atrapar por la trama urdida por Ed Brubaker, pero cuidado... si Josephine se cruza en tu camino, estarás irremediablemente perdido y condenado.

VALORACIÓN: 8/10

jueves, 25 de julio de 2013

LOBEZNO: EL VIEJO LOGAN - MARK MILLAR & STEVE MCNIVEN

 
TÍTULO: Lobezno: El viejo Logan
AUTOR: Mark Millar & Steve McNiven
EDITORIAL: Marvel - Panini
AÑO: 2013
GÉNERO: Cómic

"Una epopeya apocalíptica protagonizada por Lobezno en el mejor estilo de Mad Max que nos lleva varias décadas hacia el futuro. Nadie sabe qué ocurrió la noche en que los héroes cayeron. Sólo que todos desaparecieron y el mal ha triunfado. En el último medio siglo nadie ha visto al hombre simplemente conocido como Logan, pero algo le hará salir de las sombras. Su amigo Ojo de Halcón necesita recorrer miles de kilómetros para poner su familia a salvo. Lobezno se prepara para el viaje de su vida...".

Por una lado tenemos a Lobezno, sin lugar a dudas uno de los personajes más emblemáticos del Universo Marvel, tanto en el cómic como en la gran pantalla. De hecho, acaban de estrenar en el cine "Lobezno Inmortal", protagonizada por Hugh Jackman, que ha sabido interpretar al indómito Lobezno a la perfección.

Por otro lado nos encontramos con Mark Millar. El escocés, a pesar de las controversias que es capaz de generar, es uno de los guionistas más aclamados del momento. Uso y abuso de la violencia, enfoque político-social de las tramas, humor negro y buenas dosis de acción son señas de identidad. Suyas son obras como: "Kick-Ass", "Civil War", "Wanted", "Superman Hijo Rojo" o, el que nos interesa, "Lobezno: El viejo Logan".

Añadamos el trazo de Steve McNiven, que ya había coincidido con el guionista en "Civil War", realista, sobrio y vigoroso, que resulta soberbio para esta oscura historia. Pues bien, la combinación de esos tres elementos, a mi parecer, es perfecta, ya que estamos ante una de las obras cumbres en la biografía de Lobezno.

Han pasado 50 años. Nos encontramos en un futuro con tintes apocalípticos (tiene un cierto regustillo a Mad Max), pero también con aires de western. Los Estados Unidos están gobernados - más bien dominados - por los supervillanos que, tras unir sus fuerzas, han logrado eliminar a la mayoría de superhéroes y, los que sobreviven, lo hacen en la clandestinidad, renegando de su dorado pasado o están en paradero desconocido. Y ¿quién domina el territorio norteamericano con mano de hierro? el pastel se lo han repartido entre Hulk, Cráneo Rojo, Kingpin y el Doctor Muerte, incluso Norman Osborn tiene su pedacito.


Uno de los pocos supervivientes es Lobezno. Recluido y alejado de todo, está de alquiler en una granja californiana con su esposa e hijos, sin molestar, tratando de vivir en paz. Y ¿quién es el "amable" casero? Bruce Banner... como para dejar de pagarle el alquiler, ¿no? Pues Logan no tiene un duro, bueno, un dólar y los Banner aprietan y amenazan. Y la pregunta es, ¿por qué narices Lobezno no les enseña sus garras de adamantium y los pone en su sitio? pues porque el viejo Logan ha prometido no volver a ensuciarse las manos con sangre. La solución pasa por otro superviviente, Ojo de Halcón, que le propone un trabajito: cruzar los Estados Unidos para entregar un misterioso paquete a cambio de un buen puñado de dólares. Así arranca la historia de "Lobezno: El viejo Logan".

El punto de partida ya nos indica que éste es un futuro oscuro, sórdido y bastante retorcido, casi tan retorcido como la lucha interna que enfrenta a Logan contra el peso de una culpa que lo mantiene atormentado... pero esa misma tormenta puede terminar por desatar toda la violencia e instinto animal que, de momento, contiene a Lobezno. Melancolía y crudeza a ritmo de road movie con aroma a western añejo.

Como he dicho antes, la ambientación transpira Mad Max, pero hay otro guiño cinematográfico escondido en sus páginas. El paralelismo entre William Munny, el genial personaje de Clint Eastwood en "Sin Perdón", y el Lobezno de El Viejo Logan, resulta más que evidente. ¡Y mola!


Es una historia entretenida, con gancho, aunque quizá más enfocada a los fans de Lobezno, ya que no encontraremos a un Lobezno desatado y devastador. Quizá para los neófitos en el mundo del cómic sepa a poco y no sea el mejor cómic para introducirse en el mundillo, pero yo anduve mucho tiempo detrás de él y su lectura no me defraudó. Así que nada, espero que lo disfrutéis y más ahora que Panini lo ha sacado al mercado en su edición De Luxe, incluyendo bocetos, portadas y otros extras.

VALORACIÓN: 8'5/10