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miércoles, 10 de diciembre de 2025

ROBE


Esta mañana me he despertado, como much@s, imagino, con una pésima noticia: el adiós de Roberto Iniesta. El Robe.

Hacía mucho que no escribía en el blog, estoy en otras cosas, y tenía este lugar un poquito abandonado, pero hoy, por motivos evidentes, tocaba volver a dejarme caer por aquí.

Estoy triste, no recordaba una sensación así desde que se fue Antonio Vega, pero la marcha de Robe me ha dolido más adentro porque han sido muchos años escuchando su voz, disfrutando de sus letras, admirando su sabiduría, gozando de sus conciertos y respetando su personalidad auténtica y sin artificios ni adornos. No voy a repasar su trayectoria, tampoco voy a hablar de su discografía, ni me voy a entretener con la típica biografía que ahora saldrá en tropecientos periódicos, canales de YouTube, podcasts y demás historias. Hoy me tocará mucho los cojones que aparezcan cientos de supuestos fans hablando de si Robe esto, Robe lo otro. Hoy me tocará mucho los cojones que aparezcan "expertos" explicando mierdas de su vida, de si consumía, de si los excesos y bla, bla, bla. Hoy me tocará mucho los cojones que personas que no han escuchado ni leído la mitad de lo cantado y escrito por Robe salgan a decir que se va un gran artista. Hoy me tocará mucho los cojones que gente que no sabe ni aprecia el rock anuncie, con tristeza impostada, que España pierde un referente musical. Aunque lo que más me toca los cojones hoy, y mucho, es que Robe ya no esté.

He tenido la suerte de verlo en directo muchas veces, tanto con Extremoduro como en solitario, con los Robe. He tenido la gran suerte de asistir a uno de sus recitales en un paraje tan único y especial como Lanuza, dentro del festival Pirineos Sur. Y lo vi feliz, lo vi pletórico de energía, lo vi gozando en el escenario con su nueva banda. Y con esa imagen me quedo. Con sus palabras resonando en los corazones, con sus versos directos y sinceros, con su mensaje de vivir el hoy y estar presente, de respetar la Naturaleza, de amar y ensanchar el alma. Con esa actitud desafiante y a contracorriente, aunque su contracorriente fuera siempre a favor de viento e invitara a recapacitar y reflexionar sobre cómo vivimos estos tiempos que nos ha tocado vivir.

Voy a echarte de menos, mucho, mucho, pero mucho, porque ya no voy a saber qué aletea en tu cabeza, porque ya no voy a tener una bienvenida a tu temporal, porque, al final, se te ha llevado el aire. Nos quedará tu inmensa obra, en la que buscaremos respuestas tirando de mayéutica.

Siempre has sido y serás una minoría absoluta, la voz de un rock transgresivo que cantaba canciones prohibidas y que era capaz de mandar a tomar por culo, expresando la rabia, la decepción, la frustración y el dolor como muy pocos han sabido. Tus versos, como tú, son irrepetibles y, aunque hoy duela, nos queda el consuelo de poder regresar siempre a ellos y recordar que hay una ley innata, no escrita, que hizo de tu instinto, de tus vísceras, de tu latir y de tus pulsiones un arte construido en estrofas que nos acompañarán en forma de canciones para el final de los tiempos.

Tu tu visión crítica, esa que se va diluyendo en esta sociedad con prisas, y tu invitación a pensar han sido y son un estímulo durante estos últimos años. Ya solo me queda darte las gracias, Robe, y decirte hasta siempre. Hasta siempre, siempre, siempre.

"Nada es impensable, nada es imposible mientras suena esta canción.

Choca lo imparable contra lo imposible dentro de mi corazón".

miércoles, 5 de mayo de 2021

MAYÉUTICA - ROBE

TÍTULO: Mayéutica
AUTOR: Robe
AÑO: 2021
ESTILO: Rock transgresivo
SELLO: El Dromedario Records

"Este disco fue creado durante el año 2018, justamente diez años después de la publicación de La Ley Innata. Diez años tardé en volver. Y de este regreso, o tal vez de todo lo vivido mientras tanto, surgió esta inesperada continuación.
Mayéutica es una canción concebida como una sola obra que consta de cuatro movimientos. Comienza con un interludio, que la enlaza con La Ley Innata, y acaba con una coda sin final (Robe)".

Y Robe publicó su tercer disco en solitario (aunque no está solo, tiene un pedazo de banda detrás) y el mundo de la música volvió a pararse por un instante. Porque hay artistas, pocos, que tienen esa capacidad y producen ese efecto en el universo sonoro. Cada vez que el extremeño lanza un trabajo, se le presta atención y no es para menos; sus canciones, su pluma, su voz, sus inquietudes y sus reflexiones, bien merecen que todo se detenga por unos instantes para poder escucharlas. Aunque, seguramente, a Robe esto le importe relativamente porque ya es una persona que está por encima del bien y del mal, y porque tiene suficiente carrera y personalidad como para hacer las cosas como quiere y para lo que quiere. Y al que no le guste, como diría él, pues "a tomar por culo".

La deriva de Robe, el cambio musical, artístico y literario, venía percibiéndose desde "La Ley Innata", aún con Extremoduro. Curiosamente, el nuevo disco -"Mayéutica"- es una suerte de continuación de aquel y, de hecho, cuando uno abre el libreto del cd, lo primero que ve es una interpretación del "Hombre de Vitruvio" de Da Vinci bajo el título La Ley Innata II. Además, como aquel maravilloso disco de 2008, "Mayéutica" también está concebido como una sola obra que contiene cuatro movimientos, más un interludio y una coda final, es decir, ambos están estructurados de manera muy similar.


Esta especie de secuela, además de entroncar temáticamente "Mayéutica" con "La Ley Innata", también supone asistir al Robe más extremo y duro; estamos ante el disco más rockero de la nueva etapa musical de Robe. Tal vez sea por la mayor presencia de guitarras eléctricas y distorsión (algo tendrá que ver la participación de Woody Amores) o quizá el concepto del álbum y su continuidad en las letras, pero es innegable el eco de su antecesor. Además, como el primero, "Mayéutica" requiere de varias escuchas para darle todas las lecturas, encontrar ese enraizamiento con "La Ley Innata" y su evolución con respecto al mismo. Es un trabajo que va a exigir mimo para apreciar todos los estilos y arreglos musicales que tienen cabida en sus algo más de 40 minutos de duración.

"La Ley Innata" me encantó, me pareció una puñetera obra maestra y una genialidad, a nivel compositivo y musical, como concepto, como historia de desgarro completamente comprensible. Era un vómito de incomprensión, impotencia, rabia y desesperación magistralmente recogido en seis canciones que siempre, siempre, deben escucharse del tirón para empaparse de todos los sentimientos que transmite y todos los sentidos utilizados por Robe y sus compañeros para grabar semejante disco. Así, tengo la sensación de que con "Mayéutica" va a ocurrir exactamente lo mismo porque, encima, este tiene más valor habiendo transcurrido una década; nuevas vivencias, nuevos reveses, nuevos intereses, nuevos enfoques, nuevas experiencias... diez años dan mucho de sí y más en un tipo coherente, currante y exigente como Robe, que si saca disco, lo saca habiéndose dedicado tiempo antes de tomar esa decisión y convencido de que es un buen trabajo.


Si en el álbum primigenio, el filósofo Cicerón explicaba que la ley innata era aquella en la que el ser humano no había sido educado, sino que formaba parte de su propia naturaleza (léase, el instinto, el miedo, el deseo, el hambre, etc.), en "Mayéutica" será otro filósofo el que dé nombre al disco, pues la mayéutica era el método aplicado por Sócrates para que sus alumnos, a través de las preguntas, descubrieran las respuestas por sí mismos. Así, nos encontramos con otra conexión entre ambos discos y se entiende perfectamente el porqué de los títulos de los dos y de los nombres de sus respectivos cuatro movimientos, muy acordes a los sentimientos y sensaciones que se cantan.


No hay nada al azar, nada (incluyendo la portada y la contraportada), es un disco premeditado, complementario, trabajado, bien construido y repleto de significado. La entrada del guitarrista Woody Amores como nuevo integrante del grupo es una muestra más del cariño de Robe para con sus obras y la banda lo agradece, dotándola de un sonido más potente y poderoso, por eso decía más arriba que "Mayéutica" es el disco que más suena a Extremoduro, aunque sin serlo. Se nota que el grupo lleva ya tiempo trabajando en armonía y unión, la sinfonía es un in crescendo descarado y sin complejos, donde conviven los violines de Carlitos Pérez y los teclados de Álvaro Rodríguez, con la batería de Alber Fuentes y el bajo de David Lerman, siempre acompañados por los coros de un Lorenzo González que rebosan intensidad y dedicación.


Sobre los cortes, la cosa va desde la calma del "Interludio", a unas sosegadas reflexiones en el "Primer movimiento: Después de la catarsis", donde se agarra a un rayito de luz para no perder la esperanza, asumiendo que la cabeza ya hace tiempo que la perdió. De ahí nos asomamos al primer atisbo de desesperación e impaciencia en el "Segundo movimiento: Mierda de filosofía" (por cierto, pedazo de videoclip), renegando de complicaciones, queriendo regresar a lo primario sin necesidad de hacer introspección. Llega el disco entonces a su mejor parte, la más enérgica y emotiva, formada por el tercer y cuarto movimiento -"Un instante de luz" y "Yo no soy el dueño de mis emociones"-, momento en el que se produce el reencuentro (físico u onírico) y Robe se desnuda y anuncia no tener gobierno alguno sobre sus actos y que no hay nada más allá de la luz, de la mirada, de la humedad de su musa, aunque advierte dejar el cuento sin final... por si las moscas. Cerrando con una "Coda feliz" en la que se declara adicto -con todo lo que eso comporta- a ella y al amor, aunque no queda claro si es una declaración o un anhelo. Introspección, profunda y vertiginosa, para que el alumno (nosotros) se pregunte sobre si la felicidad del protagonista de "Mayéutica" es real, si es un regreso o simplemente un encuentro físico fortuito, si es un regocijo de tiempos pasados o sólo un sueño inalcanzable


Larga vida al rey de Extremadura, porque seguiré echando de menos al Extremoduro que me acompañó en mi adolescencia y juventud, porque seguiré añorando sus conciertos, su mala hostia y sus ganas de tocar los cojones, pero siempre quedará Robe para transitar por mi madurez y seguir disfrutando de su talento y sus canciones.

VALORACIÓN: 9/10

jueves, 25 de abril de 2019

EL AZOGUE - MAREA

TÍTULO: El Azogue
AUTOR: Marea
AÑO: 2019
ESTILO: Rock duro
SELLO: El Dromedario Records

"Seré un trozo de luna podrido y resiliente, el dueño silencioso de una lengua candente. Seré el cuerpo presente que se metió el futuro en el calzón".


Ocho años hemos tenido que esperar a que subiera la Marea y que volviera a remojarnos los pies con su rock de barrio, sus versos de contenedor, su poesía de bragueta y revolcón, de mala baba y de raíces auténticas, con ese puntito de romanticismo agreste y salvaje. Echábamos de menos al Kutxi, por mucho que pudiéramos degustarlo a cuentagotas en algunas colaboraciones, porque echábamos de menos su voz cazallera acompañando el vuelo del Kolibrí por su mástil, la energía al bajo del Piñas, la batería de Alén y la guitarra de César. Demasiado tiempo aguardando a que la Marea decidiera volver a arrasar con todo, pero finalmente ha llegado "El Azogue" y puedo afirmar que la espera ha valido la pena.

Los de Berriozar regresan con un disco que el mismo Kutxi ha calificado de perfecto, el mejor disco de todos a nivel instrumental y lírico. No soy quién para llevarle la contraria al compadre Romero, así que cada uno juzgue "El Azogue" cuando pueda disfrutarlo. Seguramente le lloverán críticas, como le cayeron en su día a Extremoduro o al propio Robe, porque los más puristas hubiesen preferido un trabajo que recordara a "Besos de perro", pero el inmovilismo nunca ha sido una buena opción vital.


Que una cosa es ser fiel a la esencia, no perder de vista los orígenes, recordar de dónde mamaste y otra, muy diferente, es no querer evolucionar, crecer, aprender y, aunque a algunos nos cueste más que a otros, madurar. Que los Marea ya no tienen 20 años, más bien han cumplido 20 años y su sonido sigue siendo el mismo, pero con algo más de poso, con menos ansiedad, con la misma mala leche canalizada de otro modo y con la perspectiva que te dan las canas. Eso le sucedió a Extremoduro cuando presentó "Material defectuoso", sucedió cuando Robe decidió darse un paseo en solitario y sucede ahora con "El Azogue" y habrá quien considere que se han reblandecido, renunciando a sus orígenes. A ellos les digo que disfruté mucho de la raigambre del Kutxi y que aprecio mogollón lo que le aletea al Robe, así que me gusta cómo suena lo nuevo de Marea.

Marea sigue siendo uno de los mejores y mayores exponentes del rock duro nacional, eso es innegable. Y como saben de dónde vienen, siguen haciendo guiños al Carabanchel del legendario Rosendo y su Leño o a la Plasencia del gran Robe, y saben agradecer el camino que abrieron otros antes, derribando barricadas sin tregua gracias a un tal Enrique Villarreal. Las letras del Kutxi siguen destilando esa poesía envejecida en barricas de ron añejo que un pirata logró como botín en algún abordaje y los dedos del Kolibrí siguen revoloteando con maestría. Que sí, que puede que el grupo haya perdido cierta velocidad punta y cierta contundencia en algunos temas del disco, pero "El Azogue" rezuma Berriozar por los cuatro costados.


Y es que el Kutxi es mucho Kutxi y su lírica inconfundible (en este disco quizá algo menos enrevesada), combinada con su voz de quejíos de madrugada, hacen de él un tipo único en nuestro rock. Y si algo tenía claro es que, cuando Marea decidiera volver, lo haría con dos cojones y con un buen trabajo bajo el brazo. Tal vez en una primera escucha pueda parecer que el disco es continuista, poco arriesgado e incluso plano, pero a medida que uno se lo hace suyo, que empieza a hacerse familiar y a filtrar sus melodías, "El Azogue" comienza a ofrecer todo lo que guarda en cuanto a letras, ritmos, sonido y honestidad.

El disco contiene 10 canciones entre las que hay de todo, desde temas que saben a la Marea más auténtica, algún tema lento y emotivo donde el Kutxi luce su voz y su tinta, otro en el que es el Piñas quien coge el micro, algún medio tiempo, buenos riffs... al final, como decía, todo conserva intacto el ADN de los de Berriozar. Si tuviera que elegir, me quedaría con "Jindama", "Un hierro sin domar", "Ocho mares" y "Muchas lanzas".

Os dejo con el vídeo "En las encías", su primer single, en el que nos encontraremos con un cameo muy especial:


Y que siga subiendo la Marea...

VALORACIÓN: 8/10

martes, 19 de junio de 2018

MI TIEMPO SEÑORÍAS... - ROSENDO

"Mi tiempo señorías, generalmente, lo empleo en las cosas que me preocupan o me divierten", así rezaba una parte de la letra de "Mi tiempo", del álbum "Para mal o para bien" (1994) del incombustible Rosendo. Uno cree que ese tiempo no llegará jamás, que la leyenda del rockero de Carabanchel seguirá creciendo y arropando con su sombra a todos esos grupos que fueron aprendiendo de él, empapándose de su manera de hacer, admirando su personalidad y descubriendo el particular sonido de su guitarra. Rosendo Mercado es un mito, probablemente uno de los tipos más míticos, carismáticos, incorruptibles y respetados de este país y no hablo solamente en el sentido estrictamente musical, sino en toda la dimensión de su persona.

Esto se acaba, como en su día se acabó aquello de jugar al gua, pero Rosendo se ha mantenido fiel a su estilo desde que arrancó su prolífica trayectoria en Leño... corría el año 1978, ahí es nada. Desde entonces, su carrera ha sido sólida e íntegra; honesto consigo mismo, honesto con su manera de vivir y honesto con su manera de entender las cosas. Todo ello recogido en cada palabra de cada canción de cada disco, permitiendo que su voz, sus riffs y sus letras formaran una perfecta combinación. Esa mezcla es la que identifica a Rosendo con un rock único y primordial, puro, como si fuera el origen y padre de todas las bandas de rock duro que, posteriormente, han ido surgiendo y poblando el territorio nacional. Un verdadero referente. Un tipo auténtico.


Respeto. Esa es una de las primeras palabras que me vienen a la cabeza si pienso en Rosendo, un inmenso respeto y admiración. Me quito el sombrero, Sr. Rosendo Mercado Ruiz. Admito que me sabe mal, que me quedé fuera de lugar al saber de la noticia, que una parte de mí se anclará en ese tiempo compartido, que echaré de menos tu desgarbada figura, tu melena que ha ido encaneciendo la experiencia y tus tejanos imperecederos... pero respeto la decisión, aunque duela un poco. Si estuvimos listos para la reconversión entonces, también tendremos que estarlo ahora, a pesar de que esta nueva conversión haya que hacerla sin ti, un poco a tientas y barrancas.

Por suerte, Rosendo seguirá siendo imperecedero y legendario. Aún no se ha terminado, nos quedan unos meses para seguir disfrutando de su locura por incordiar y no está de más darse un paseo por un extensa discografía y repasar la cantidad de canciones que ha ido colando en nuestras vidas con humildad, constancia y mucho, mucho curro. Aunque a veces le haya costado llegar al estribillo, al final siempre ha encontrado la manera de denunciar el mamoneo.


¿Es el final? tal vez sólo sea un merecido descanso, tal vez sea un adiós definitivo, pero lo cierto es que la gira se ha anunciado como de despedida. Rosendo la empezó el 16 de marzo en Jerez de la Frontera y la terminará el 23 de diciembre en Barcelona (al menos, es la última fecha prevista a día de hoy), después de haber pasado por Burlada, Madrid, Bilbao, Santander, A Coruña, Granada, Murcia, Pamplona, Valencia, Gijón, Ourense, Jaén, Tarragona... y otras localidades, permitiendo a tod@s disfrutar de su oficio y buen hacer, escuchando su repertorio de canciones para normales y mero dementes. 

Desde mi blog sólo pretendía rendirle un humilde y pequeño homenaje, por eso quería dedicarle estas palabras al músico que me hizo adentrarme en la senda del rock duro nacional, senda que después he transitado acompañado de Barón Rojo, Barricada, Extremoduro, Platero y Tú, Marea, El Drogas, Fito Cabrales y el gran Robe, entre otros. De no ser por Rosendo es probable que no hubiese llegado a conocer al resto y siempre se lo deberé a la canción "De qué vas?", que recuerdo escuchar en un programa de televisión española, así, de repente, en ese mismo año 1994 con el que abría esta dedicatoria. De ahí a la eternidad, compartiendo 24 años de mi vida con él.


Así que después de varias semanas dedicando parte de mis tardes a escuchar sus discos y cantando en el protector anonimato de mi casa, simulando la pose, el genio y la figura de Rosendo, he decido elegir algunas de mis canciones favoritas de este pedazo de rockero que siempre ha tenido una historia que contar. Una tarea muy complicada, teniendo en cuenta la cantidad de álbumes que ha ido publicando desde que en 1985 apareciera "Loco por incordiar" y hasta 2017, año de su último trabajo, titulado "De escalde y trinchera" (Nota: No aparecen canciones de Leño, solamente de su carrera en solitario).
  • Agradecido (Loco por incordiar, 1985)
  • Callejones (Loco por incordiar, 1985)
  • Loco por incordiar (Loco por incordiar, 1985)
  • Pan de higo (Loco por incordiar, 1985)
  • Aguanta el tipo (Fuera de lugar, 1986)
  • El ganador (Fuera de lugar, 1986)
  • Flojos de pantalón (Jugar al gua, 1989)
  • De qué vas? (Para mal o para bien, 1994)
  • A la sombra de una mentira (Para mal o para bien, 1994)
  • Hasta de perfil (Para mal o para bien, 1994)
  • Listos para la reconversión (Listos para la reconversión, 1996)
  • Vaya ejemplar de primavera (A tientas y barrancas, 1998)
  • Quincalla o no! (Veo, veo... mamoneo, 2002)
  • La triste cagalera (El endémico embustero y el incauto pertinaz, 2007)
  • La verdad vencida (El endémico embustero y el incauto pertinaz, 2007)
  • Amaina tempestad (A veces cuesta llegar al estribillo, 2010)
  • Rompe la cadena (A veces cuesta llegar al estribillo, 2010)
  • A remar (Vergüenza torera, 2013)
  • Ni fu, ni fa (Vergüenza torera, 2013)
  • Cúrame de espantos (De escalde y trinchera, 2017)
  • El túmulo (De escalde y trinchera, 2017)
Solamente me queda decir que... prometo estarte agradecido, Rosendo: salud y buenos alimentos!

lunes, 21 de noviembre de 2016

DESTROZARES. CANCIONES PARA EL FINAL DE LOS TIEMPOS - ROBE

TÍTULO: Destrozares. Canciones para el final de los tiempos
AUTOR: Robe
AÑO: 2016
ESTILO: Rock transgresivo
SELLO: El Dromedario Records

"La palabra "destrozares" es un sustantivo, pero no viene como tal en el diccionario. No pierdas el tiempo buscándola ni intentando entenderla. Solo siéntela.

En este disco hemos puesto todos lo mejor y lo más puro que tenemos dentro. Menos yo. Yo he puesto mis carencias y mis errores. He puesto mi delirio, mi falta de gusto, mi confusión, mis lágrimas, mi vanidad, mi soledad de lechuza y mis contradicciones. 

Robe atropellando a Nietzsche".

Ha transcurrido poco más de un año y Robe vuelve a lanzar un nuevo disco, "Destrozares. Canciones para el final de los tiempos". Yo sólo puedo sonreír, aunque sea una sonrisa con tintes oscuros, tintes que tiñen también las letras del cantante extremeño, pero ojo, esa oscuridad que parece emerger de lo más hondo de las entrañas de Robe también es la culpable de la brillantez de los versos. Así es su último trabajo; brillantemente oscuro u oscuramente brillante, que cada cual lo interprete a su manera.

"Lo que aletea en nuestras cabezas", como comenté en su día, era un disco que tenía una cierta continuidad con los últimos que había publicado Extremoduro, alejándose unos centímetros en su sonoridad por incluir nuevos instrumentos y otros músicos al repertorio, aunque Robe seguía escribiendo a su manera, fiel a su estilo reconocible y auténtico, pero muy volcado en todo aquello que tiene que ver, que produce, que genera y degenera el amor y sus intrincados caminos. "Destrozares. Canciones para el final de los tiempos" se aleja un poquito más aún de Extremoduro porque el rock, la guitarra y el bajo ceden protagonismo a otro tipo de cuerdas y acordes, a los vientos metálicos, a pianos, acordeones y diversos y ricos arreglos musicales (por cierto, repite la misma formación musical que en el anterior trabajo). Sus letras no han variado, el talento del de Plasencia sigue intacto, cada palabra y cada frase llevan el ADN de Robe marcado a fuego. 


"Destrozares. Canciones para el final de los tiempos" tiene un título que no lleva a engaño, que anuncia perfectamente lo que vamos a encontrar en cuanto le demos al play. Robe está cabreado, pero claro, no voy a discutirle su cabreo porque, además, comparto buena parte de ese mosqueo. Algun@s dirán que quizá es una visión un tanto negativa del mundo, que la melancolía y el pesimismo inunda sus letras, pero si echamos un vistazo alrededor o vemos las noticias de un día cualquiera... ¿alguien cree que las cosas se están haciendo bien y que la humanidad camina en la dirección correcta? Que el mundo no es de colores acabas por descubrirlo tú mismo a base de hostias, lecciones y desencuentros; no mola, pero la realidad termina poniendo las cosas en su sitio. Y obliga (iba a decir invita, pero no sería correcto) a la reflexión. Y eso hace Robe, reflexionar, quejarse, confesar y sincerarse en voz alta.

Como decía en el primer párrafo, el disco tiene un marcado contraste de luminosidad y oscuridad. Esa luz la aportan, no solamente la capacidad escriptiva (no sé si existe el palabro, pero seguro que se entiende) y descriptiva de Robe, sino también la luminiscencia que irradia de la riqueza musical. Resulta chocante porque si uno escuchara únicamente las melodías podría llegar a pensar que estamos ante un disco relativamente alegre, pero son una auténtica contraposición al desgarro y la carne viva que se percibe en sus letras. "Destrozares. Canciones para el final de los tiempos" es uno de esos discos para degustar, escuchar con atención, leer sus letras, aunque algunas de sus canciones pongan en evidencia las carencias de la sociedad, la podredumbre de la clase política y el grito de socorro desatendido de un mundo en lenta agonía medioambiental.

Os dejo con el vídeo de "Por encima del bien y del mal", espero que os guste:


Roberto Iniesta es un tipo que siempre ha ido de cara, sin adornos y sin muchas concesiones y esa es una cualidad que he aprendido a valorar con el paso de los años. Me gusta Robe, me gusta mucho. Extremoduro es mi grupo de referencia y disfruto de sus trabajos, aunque los años nos hagan cambiar a todos y arañen algo de aquella furia, pero he crecido con ellos y la madurez aposenta. Yo tampoco soy el de hace 20 años, pero sigo estando en paz conmigo mismo, por eso valoro, admiro y aplaudo la evolución lógica de Extremoduro y el paso adelante de Robe a la hora de lanzar dos discos sin sus escuderos habituales, sólo por buscar un nuevo espacio en el que expresarse, sólo por inquietudes, pero sin renunciar a su pasado porque nadie dijo que la historia de la mejor banda de rock estatal haya concluido.

Gracias, Robe.

VALORACIÓN: 8'5/10

martes, 16 de junio de 2015

LO QUE ALETEA EN NUESTRAS CABEZAS - ROBE

TÍTULO: Lo que aletea en nuestras cabezas
AUTOR: Robe
AÑO: 2015
ESTILO: Rock transgresivo
SELLO: El Dromedario Records






"Este disco se construyó en Plasencia en el verano de 2013. Las canciones llegaron desnudas al local de ensayo y, allí, las vestimos entre los seis. Como no teníamos ni idea de cómo queríamos que fuera el resultado final, buscamos los arreglos con la libertad que da la ignorancia. Y como, además, el resultado final nos importaba un carajo (porque en realidad lo que pretendíamos era divertirnos), dimos con ellos como sin querer, como si quisiéramos. Como si solo concediéramos. Al acabar el verano entramos al estudio a seguir experimentando, con la ayuda de Batiz y de Iñigo, en busca de... seguimos sin saber qué. Aquí tenéis el resultado de nuestro trabajo", así nos introduce Robe a su último proyecto musical.

Roberto Iniesta, Robe, líder indiscutible de Extremoduro, ha lanzado su primer trabajo musical en solitario,titulado "Lo que aletea en nuestras cabezas". Si la gente, tanto fans incondicionales como renegados que habían rajado por considerar que se alejaban de sus orígenes, tenían curiosidad por conocer cómo iba a ser y sonar Robe sin la compañía de sus fieles escuderos, lo cierto es que sigue sonando a Extremoduro, entendiendo ese sonido como similar al que podemos encontrar en trabajos como "La Ley Innata" y "Material defectuoso". Al fin y al cabo, Robe es Extremoduro, cuerpo, mente y alma. Así que tiene sentido y es de cajón que "Lo que aletea en nuestras cabezas" suene a lo que tiene que sonar, más si tenemos en cuenta que la prosa es inconfundible y lleva ese sello suyo tan característico.

No engaña a nadie, ni lo pretende. Robe hace lo que le place y si no le place, no lo hace. Traducido, que si le sale de sus santas pelotas, está inspirado, le rugen las tripas y sus entrañas escupen un nuevo trabajo, él se lo mira, lo remira y, si le gusta el resultado, tendremos el placer de escucharlo. Luego cada cual que asuma las consecuencias del acto de querer acercarse a ese trabajo. Algo parecido sucedió cuando publicó "El viaje íntimo de la locura", una novela no apta para todos los públicos y de digestión, cuanto menos, difícil.


Las personas evolucionamos, que no siempre quiere decir que mejoremos, simplemente que la evolución es innata en el ser humano y como individuos sucede como proceso natural en nuestro paseo por la vida. Quiere decir que cambiamos? en muchos aspectos, por un mero proceso de aprendizaje y conocimiento de nuevos puntos de vista, pero la esencia de cada uno suele resultar inmutable. No se me ha ido la olla ni me he puesto metafísico, este párrafo filosófico de todo a cien venía a introducir la siguiente cuestión: Robe no es el mismo de "Rock transgresivo" o "Pedrá", pero sigue siendo él. Sigue teniendo la misma mala folla, cinismo, expresividad y rebeldía, sólo que ahora las encauza de otra manera y, últimamente, ahondando en la temática del amor y la búsqueda del mismo, el desamor y los desengaños, tratar de comprender todo lo que gira a su alrededor. 

Mas de un@ estará ahora pensando si el Robe anda enchochao y ha grabado un disco de nubecitas de algodón de azúcar. Calma! Es un disco de amor, sí, pero a la manera del de Plasencia, es decir, en carne viva, con desgarrones y heridas cicatrizando. Rudo. Claro, no tiene ese punto de animal asilvestrado de hace 20 años cuando Robe era una furia extremeña que disparaba bellotas, tampoco está la guitarra de Iñaki Antón "Uoho" para ponerle ese puntito de rock duro y puro, pero sigue transitando hacia la complejidad compositiva, el trabajo en las letras y en los arreglos musicales. Y qué narices, a mí este Robe me pone, como me ponía en el 2002 con el "Yo, minoría absoluta" o en el 1996 con "Agila".

Robe se ha rodeado de jóvenes músicos, desconocidos, pero no exentos de talento: Carlitos Pérez, David Lerman, Alber Fuentes, Lorenzo González y Álvaro Rodríguez Barroso le han acompañado en su andadura, introduciendo instrumentos de viento, teclado y cuerda a las ya consabidas guitarras y batería. Algo que tampoco es nuevo en los últimos trabajos de Extremoduro, pero que suena algo diferente en "Lo que aletea en nuestras cabezas" porque la bestia de Uoho no anda desbocada.

El disco contiene 8 cortes, entre ellos el single de presentación "... Y rozar contigo", aunque yo me quedo con otros temas como "De manera urgente", "Guerrero" o el colofón final de "Contra todo". Es un trabajo redondo, en mi opinión, claro, y probablemente uno de los mejores discos de rock de este 2015, constatando que Roberto Iniesta es a día de hoy un reputado letrista y músico. Os dejo con el tema que abre "Un suspiro acompasado":


Mi consejo... ya tardas en escuchar "Lo que aletea en nuestras cabezas".

VALORACIÓN: 9/10

miércoles, 2 de abril de 2014

NOTICIA: GIRA 2014 PARA TODOS LOS PÚBLICOS - EXTREMODURO

Extremoduro vuelve a la carretera, una noticia que siempre es cojonuda porque los directos de la banda de Robe y Uoho son una maravilla. Para el/la que no haya estado nunca en un concierto de la mejor banda de rock nacional... ya estáis tardando!

La gira "Para todos los públicos" arranca el 16 de mayo en la capital maña, en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, y tiene previsto cerrarse el 1 de noviembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona (y allí estaré!).

De todos modos, os dejo el enlace a su web donde podréis ver todas las ciudades por las que van a arrasar, así como las fechas y recintos: www.extremoduro.com/conciertos.php

Y para subir un poco la temperatura...Mi voluntad!


Salud y que todos aquellos que podáis ir al concierto lo disfrutéis!

viernes, 15 de noviembre de 2013

PARA TODOS LOS PÚBLICOS - EXTREMODURO

TÍTULO: Para todos los públicos
AUTOR: Extremoduro
AÑO: 2013
ESTILO: Rock duro
SELLO: Warner Music

"Aviso a menores. Atención niños: no os fiéis nunca de una persona que no diga tacos".



Que Extremoduro saque nuevo disco siempre es noticia. Lo curioso del caso es que han pasado de ser un grupo alternativo y minoritario en sus inicios, a ser un grupo esperado y respetado que sigue ampliando su audiencia y aumentando las expectativas. Normal, aunque algunos se hayan resistido, el peso de la lógica tenía que acabar imponiéndose y Extremoduro ubicarse en el lugar que le corresponde: en lo más alto del rock de este país.

"Para todos los públicos" viene precedido del polémico "Material defectuoso" (yo sigo sin entender la polémica y creo que es uno de los mejores discos de la banda) y de la exitosa gira Robando perchas de hotel. Lo cierto es que Extremoduro ha tomado nuevos derroteros, más bien, ha explorado otros senderos y desbrozado caminos, cosa que no ha sentado del todo bien a algunos fans que han echado de menos el sonido primigenio del grupo y han clamado por un regreso a los añorados orígenes. Tal vez "Para todos los públicos" consiga una reconciliación de aquellos que no supieron o no quisieron valorar la demostración de talento, creación, versatilidad y perfeccionismo que supuso el colosal "La Ley Innata".

Si "Para todos los públicos" es un retorno a la esencia de Extremoduro, yo no termino de tenerlo del todo claro, pero sí creo que es una excelente combinación de pasado, presente y futuro porque contiene todo lo que fueron, lo que son y hacia dónde caminan. Eso sí, de nuevo es un disco que hay que escucharlo mucho y bien porque Robe sigue en plena ebullición prosaica y el grupo inmerso en sus flirteos con diversos estilos, por lo que no es un trabajo sencillo de aquellos que engulles a la primera y ya te ha calado hasta los huesos. Requiere de cariño, cobijo y atención porque encierra un rock duro inimitable que rebosa calidad en cada estrofa.

El single que sirvió de aperitivo, "Qué borde era mi valle!", era un auténtico petardazo, sonido Extremoduro en estado puro: voz desgarrada y cabreada de un Robe desatado, Uoho haciendo bramar su guitarra, Miguel aporreando el bajo, marcando bien los ritmos, y Cantera haciéndose notar en un temazo de aquellos que reivindican una y otra vez que esta banda es una de las más sólidas que ha parido madre.


Como siempre, Robe no se casa con nadie ni compone al gusto de nadie: ni dios ni amo. Él compone, él escribe y él mismo se censura, ya declaró que no sacarían nada nuevo si no era material de calidad. Es de agradecer su honestidad asilvestrada y lo que no se le puede negar a Extremoduro es la cuidadosa elaboración y producción de los últimos discos.

No entraré más en el debate porque para mi no existe como tal. La cosa es bien sencilla: cumplimos años y eso quiere decir que yo no soy el mismo que escuchaba "Agila" en 1996. Y si yo he cumplido años, pues Extremoduro también y cumplir años no implica únicamente sentarse a ver cómo aparecen arrugas o canas, no, implica madurar, crecer, evolucionar, aprender y abrir los ojos. Al que no le guste, pues va siendo hora de aceptarlo. Nada permanece inmóvil.

Sobre las canciones que dan vida a "Para todos los públicos", he visto varias páginas que hacen un análisis individualizado, así que no me adentraré en ese terreno, que cada uno lo escuche, disfrute, berree y salte a su manera y se deje seducir una vez más por el embrujo de Robe y su capacidad para escupir versos. Al final, cada uno encuentra su o sus canciones favoritas y no siempre tienen que ser las mismas que le entusiasman a tu vecino (en mi caso, mi vecino está hasta los cojones de Extremoduro).


Yo me quedo, además de con "Qué borde era mi valle!", con "Locura transitoria", que abre el disco de manera magistral en un tema largo, elaborado, con cuarteto de cuerdas, una letra del carajo y un in crescendo muy agradecido; "Poema sobrecogido", con un deje aflamencado en la voz de Robe, compleja y desgarradora, tiene pinta de convertirse en un temazo de aquellos que arraigan con cada escucha, y, finalmente, "El camino de las utopías", que pone el broche final al disco y que ya conocíamos, con visos de convertirse en un clásico en los directos.

Larga vida a Robe, larga, extrema y dura!

VALORACIÓN: 8/10

viernes, 31 de mayo de 2013

POESÍA BÁSICA - EXTRECHINATO Y TÚ

TÍTULO: Poesía Básica
AUTOR: Extrechinato y Tú
AÑO: 2001
ESTILO: Rock duro / Poesía
SELLO: DRO






Uno de aquellos discos únicos, una rara avis que merece ser escuchado (y leído) varias veces para apreciarlo en toda su dimensión.

Extrechinato y Tú es el proyecto musical que, después de muchos años, sacaron adelante Robe Iniesta, líder de Extremoduro, Iñaki "Uoho" Antón, guitarrista de Platero y Tú y de Extremoduro, Fito Cabrales, líder de Platero y Tú y de Fito y Fitipaldis, y el poeta Manolillo Chinato.

Todo comienza a fraguarse debido a la amistad que une a Robe con Chinato y aunque en 1996 nace la idea y se pone en marcha el proyecto a modo de homenaje al poeta (que ha colaborado en varias ocasiones con el extemeño y con el bilbotarra), el disco no verá la luz hasta el año 2001, debido a los diferentes trabajos discográficos y giras que por aquel entonces mantenían ocupados tanto a Extremoduro como a Platero y Tú. Pero, finalmente, todos esos años de esfuerzo y colaboración darán como fruto el excelente disco "Poseía Básica".


El disco pone música a los poemas de Chinato, aunque hay contribuciones en las letras de Robe y de Fito, y en él tiene cabida la guitarra eléctrica, la acústica, los teclados y hasta una pequeña orquesta con sección de vientos (trompeta, trombón, saxo, etc.) y otra de cuerdas (violín, viola, violonchelo y contrabajo). Como podéis imaginaros se trata de un disco elaborado, de cuidadas melodías y variado musicalmente, de letras desnudas y crudas, con momentos de auténtico rock duro donde Uoho suena tan libre como es, otros más recogidos e íntimos y pasajes de épica orquestal emocionante en los que se irán turnando la voz quebrada de Chinato recitando y las voces, tan complementarias y tan distintas, de Robe y Fito.

Aunque el sonido pueda tener reminiscencias y un ligero sabor a Extremoduro y Platero, lo cierto es que posee su carácter propio. Lo mismo sucede con las letras, donde se aleja del rock urbano para adentrarse en paisajes mucho más agrestes y bucólicos, ya que Chinato, poeta asilvestrado, llena sus versos de amor, de libertad, de esperanza, de injusticia y de la relación del hombre con la naturaleza.

En el disco abre con "A la sombra de mi sombra", primer single del álbum, cantada a dúo por Robe y Fito y única con vídeo oficial que aquí os dejo:


También encontramos la tierna "Rojitas las orejas", conocida porque aparecía en el primer disco de Fito y Fitipaldis, "A puerta cerrada", aunque para mi hay tres canciones imprescindibles (puedes escucharlas pinchando en los títulos): 

- Viento: un grito a la libertad, con un Chinato desafiante acompañado por la guitarra desbocada y los riffs de Uoho y los coros de Robe y Fito... déjame ir contigo, rebelde y risueño.
- Tres puertas: sólo por cómo lo recita Robe ya valdría la pena, pero la instrumentación y el toque entre épico y encabronado que va creciendo, consiguen ponerte los pelos de punta... para mañana, ya me he comido mi pequeña ración de esperanza.
- Abrazado a la tristeza: la voz de Fito, las intervenciones de Chinato y Robe, el sonido acústico, la sección de cuerdas y la trascendencia de su letra le confieren un aire tan hermoso como triste... menos mal que con los rifles no se matan las palabras.

En total son 10 cortes, algunos realmente hermosos y vibrantes, que ofrecen algo más de 40 minutos de pensamientos y de rock gracias a la poesía fácil y directa de Manolillo Chinato, la rabia que puede imprimirle Robe Iniesta o los momentos más pacíficos de Fito Cabrales. Recomendable, como decía, por ser diferente y porque las letras rebosan sentido y sentimiento.

VALORACIÓN: 9/10

lunes, 6 de mayo de 2013

EN MI HAMBRE MANDO YO - MAREA

TÍTULO: En mi hambre mando yo
AUTOR: Marea
AÑO: 2011
ESTILO: Rock Duro
SELLO: Warner






Los descubrí en 2002 y por casualidad. En un bar del Eixample, entre el ruido de las conversaciones de fondo y un futbolín de toda la vida, escuché algo muy parecido a Extremoduro y pensé que el bueno de Robe sacaba nuevo disco... pero no, eran unos chavales de Berriozar (Navarra). Marea, así se llamaba el grupo. Así que, al día siguiente, me acerqué a la tienda de discos y compré "Besos de perro". Desde entonces les he seguido fielmente y los he visto tres veces en directo.

Amamantados por Rosendo, como casi todos, y deudores de Extremoduro y Platero y Tú, Marea irrumpe en el panorama musical español en 1999 con "La Patera". Doce años después, publican su sexto álbum de estudio: "En mi hambre mando yo".

El disco suena a rock, del de toda la vida. Más que sonar, rezuma rock en sus 10 canciones, un rock muy sencillo, directo, básico, sin contemplaciones y muy efectivo, el rock que llevan los Marea en sus venas y que han mamado desde pequeñitos.


No sé si es el mejor disco del grupo, pero sí parece el más compacto porque resulta difícil destacar alguna canción por encima de las demás y porque todas ellas son buenas composiciones, manteniendo un nivel más que notable desde el primer segundo.

Así que no aporta nada nuevo a la trayectoria del grupo, pero sí mantiene la solidez y deja entrever la progresión en cuando a madurez y evolución como músicos, pues han limado y pulido las asperezas musicales de los inicios, el sonido es ahora más nítido y suenan a la perfección como bloque. La guitarra de Kolibrí es una maravilla, bien secundada por la guitarra de César Ramallo y el bajo contundente de El Piñas, siempre acompañados por la batería de Alén Ayerdi y la inconfundible voz de Kutxi Romero, alma mater del grupo y principal compositor de sus trabajadas letras.

Quizá, de entre las 10 canciones, yo me quedaría con "Canaleros", que posee un sonido clásico made in Marea, "Sobran bueyes", toda una declaración, y "Plomo en los bolsillos", un medio tiempo que tampoco puede faltar en cualquier disco de los navarros.


En definitiva, Kutxi vuelve a impregnar el disco con sus letras tan corrosivas como desnudas y con su voz ruda. Marea sigue sonando a rock callejero de dientes apretados y puños cerrados, destilando gotitas de romanticismo agreste.

VALORACIÓN: 8/10

miércoles, 3 de abril de 2013

MATERIAL DEFECTUOSO - EXTREMODURO

TÍTULO: Material Defectuoso
AUTOR: Extremoduro
AÑO: 2011
ESTILO: Rock duro
SELLO: Warner Music





Extremoduro. Palabras mayores.

Décimo álbum de estudio de la banda de Robe Iniesta y, seguramente, el que más controversias ha generado entre sus fans. A mi, personalmente, me parece un pedazo de disco, pero puedo entender que más de uno se haya quedado descolocado cuando empieza a sonar "Desarraigo" (pincha en el título para escucharla), el primer tema.

Teniendo en cuenta de dónde venían cuando en 2008 publicaron "La Ley Innata" (brutal), no debería sonar tan ajeno "Material Defectuoso", pero para los que buscaban el rock duro más callejero, ácido y con mala leche de "Rock Transgresivo", "Deltoya" o "Agila"... aquí lo encontrarán a cuentagotas.

Y es que, nos guste o no, todos nos vamos haciendo mayores y eso también le sucede a Extremoduro (su primer disco lo graban en 1989), pero eso no quiere decir que hayan perdido un ápice de fuerza, manteniendo el estilo característico que imprime Robe en sus letras, el sonido inconfundible de la guitarra de Iñaki "Uoho" o el carácter indomable del grupo. Al fin y al cabo, son considerados por muchos una de las mejores bandas de rock en español.


El disco contiene 6 temas que destilan calidad y madurez, dejando entrever todo el trabajo de composición, reflexión y escritura que ha habido detrás y que me permiten afirmar que estamos, probablemente, ante el álbum más maduro, elaborado e íntimo del grupo hasta la fecha. Lo que se intuía en "La Ley Innata", se confirma en "Material Defectuoso": el grupo ha crecido, el talento de Robe está en un punto dulce (su gusto por escribir buenas canciones y darle vueltas a las letras se nota en cada tema) y las cuerdas de Uoho suenan de maravilla, aunando ambas virtudes para que no olvidemos que Extremoduro sigue abriendo sendero.

Ellos ya avisaron: "Ya está está en la calle nuestro nuevo disco Material Defectuoso. No es comida rápida; degustadlo sin prisa. Esperamos que os guste tanto como a nosotros". Y así es, puede que la primera vez no termine de entusiasmarte "Si te vas", que pienses que te equivocaste de grupo cuando arranque "Tango suicida" y que creas que la única canción auténtica sea "Mi espíritu imperecedero", pero cuando quieras darte cuenta, Robe te la habrá jugado otra vez y lo amarás sobre todas las cosas.


Y si, después de todo, el disco no te gusta, Robe te dirá que "siempre he hecho lo que me sale de las pelotas". Pues espero que sus pelotas sigan trabajando. Larga vida a Extremoduro!

Aquí podéis visitar su página web: www.extremoduro.com

VALORACIÓN: 9'5/10