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martes, 27 de junio de 2023

MANOWAR - THE KINGS OF METAL

Manowar es una de las bandas más icónicas de la historia del heavy metal, eso es algo que no se les puede negar; por supuesto, si solamente tuviéramos en cuenta la opinión que tienen de ellos mismos, podría afirmarse sin ningún atisbo de duda que estamos ante el grupo más importante, grande, ruidoso y épico de todos los tiempos... por algo son los KINGS OF FUCKING METAL.


La banda nace en 1980 en Auburn (NY) de la mano del inigualable, para lo bueno y para lo malo, Joey DeMaio y desde el primer momento tienen claro el enfoque y la temática que quieren dar tanto a sus letras como a su sonido: sangre, acero, fuego, batallas y muertes protagonizadas por reyes, guerreros, hechiceros y dragones, en la que se ensalzan siempre la fuerza, el honor y la valentía. Resumiendo: testosterona en estado puro. Todo ello aderezado por algunas introducciones sinfónicas, la presencia de coros solemnes y, de vez en cuando, sonidos de choque de espadas o gritos de batalla. Es marca de la casa, es Manowar y no hay nadie que suene igual ni alcance sus cotas de epicidad.

Cierto es que su argumentario puede llegar a resultar repetitivo y que uno tiene la sensación de haber escuchado ya todo lo que debía escuchar de Manowar, así que sus últimos discos han ido perdiendo originalidad, consistencia y calidad porque todo se parece demasiado -aunque peor- a lo que grabaron en los años 80. Se les acusa de tener un diccionario que alberga pocas palabras y por eso sus letras están repletas de "blood", "steel", "warriors", "power", "kill", "metal" y alguna más. No les falta parte de razón a sus detractores, pero eso no fue siempre así, aunque ahora pequen de una alarmante falta de creatividad.

Manowar debuta en 1982 con "Battle Hymns", un disco contundente que dejaba muy claro cuál iba a ser el sello de la banda, un estilo al que se han mantenido fieles durante cuarenta años. Esa década de los 80 supone una época gloriosa para Manowar: alcanzan cotas altísimas de éxito, acumulan legiones de fans y viven su etapa discográfica más prolífica, llegando a su cénit en 1988 cuando lanzan el poderoso y extraordinario "Kings of Metal".


Y allí estaba yo, un verano de finales de aquellos años 80, sumergiéndome en la fantasía épica descubriendo a Manowar al tiempo que abría las puertas al universo de la Dragonlance... amig@s, nunca olvidaré la primera escucha de "Kingdom Come" que incluía el mencionado "Kings of Metal". Este es el disco por antonomasia de Manowar, el que forja la leyenda, el que establece definitivamente su sonido y el que consolida a una banda idolatrada por una horda fiel de seguidores. Y Manowar se lo cree, Manowar desenfunda el acero, reclama sangre y proclama a los cuatro vientos que son los reyes del metal y que "if you're not into metal, you are not my friend". Y claro, un ego tan grande acaba generando ciertas controversias con medios de comunicación, críticos, organizadores de festivales, problemas legales y alguna que otra polémica con miembros de la formación. Y es que Manowar cumple con todos los requisitos preestablecidos por los tópicos masculinos más ochenteros: mujeres, alcohol, sexo, motos y olor a gasolina... nada que sus acérrimos fans no pudieran perdonar.

Después del apabullante "Kings of Metal", hay un segundo disco emblemático: "The Triumph of Steel" (1992), para mí la otra obra cumbre de Manowar, que incluye un tema inicial dividido en ocho actos que explica el auge y caída de Aquiles en algo más de 28 minutos; nunca había escuchado nada igual. Después aún publicarían un muy buen disco, por lo menos a mí siempre me ha gustado, "Louder than Hell" (1996) y entonces llegaría el ocaso de la banda y la evidente falta de originalidad que antes mencionaba. Hay tres álbumes más en su discografía, pero salvo el "Gods of War" (2007) en el que se introducen en el universo de la mitología nórdica y que tiene algunos temas realmente buenos, la banda ha mostrado una alarmante falta de ideas que les ha empujado a remezclar, relanzar, regrabar y remasterizar sus discos. Lo dicho, a Manowar se le está acabando la energía por mucho que sigan sacando pecho y consideren que aún ostentan el trono y la corona del metal.


No quiero ya entrar a analizar los últimos y flojos EPs "The Final Battle" y "Highlight of The Revenge of Odysseus", un intento bastante bizarro de aproximación a la Odisea que destrozaría el corazón de Homero; a veces es mejor dejarlo antes de empezar a rozar el ridículo.

Sea como fuere, con su grandeza y sus miserias, Manowar es una banda única que ha desarrollado una imaginería propia, que ha ejercido y sigue ejerciendo una influencia brutal en numerosos grupos metaleros y que suma seguidores en todos los rincones del mundo, especialmente en Europa. Si uno piensa en power metal, el primer grupo que le viene a la cabeza es Manowar, es más, Ross "The Boss" afirma que ellos fueron los creadores del power metal. Sus discos contienen auténticos himnos y algunas de sus canciones son sencillamente espectaculares y grandilocuentes. Manowar es una banda grandiosa e irrepetible, como lo son algunos de sus logros (los datos están extraídos de su página web manowar.com):
  • La primera banda de metal en incluir imágenes de espada y hechicería en sus letras y en las portadas de sus álbumes.
  • La única banda que grabó con Orson Welles (su vozarrón aparece en dos temas, "Dark Avenger" y "Defender").
  • Entre las primeras bandas de metal en grabar con orquesta.
  • La primera banda en diseñar y construir sus propios altavoces y guitarras.
  • La primera banda de metal en grabar en Dolby 5.1.
  • La banda más ruidosa del mundo (récord que han batido en tres ocasiones).
  • La primera banda de metal en grabar una canción en más de 18 idiomas diferentes.

Aunque algunos miembros de la banda fueron cambiando, la formación más estable y reconocible siempre ha sido, -con el permiso de Ross "The Boss"- la compuesta por Joey DeMaio al bajo, Karl Logan a la guitarra, Scott Columbus a la batería (lamentablemente, ya fallecido) y Eric Adams a la voz. Aunque, a decir verdad y sin querer restar méritos a los demás componentes, Manowar es Manowar por el bajo inconfundible y la personalidad de DeMaio y por la potencia y calidad vocal de Eric Adams, un hombre capaz de cantar el "Nessun Dorma" sin despeinarse demasiado y, al mismo tiempo, lanzar unos prodigiosos agudos.

Anunciaron que lo dejaban y parecía que la amenaza del retiro era real, pero lo cierto es que, aunque llevan desde 2012 si grabar ningún disco de estudio, han realizado varios conciertos y, de hecho, en 2023 están girando con el "Anniversary Tour"; ¿es su despedida?


Este es mi pequeño homenaje a Manowar porque, a pesar de lo crítico que haya podido ser en algunos párrafos, quiero que quede claro que es una banda capital en mi discografía y a la que sigo escuchando de vez en cuando. Y para rematar esta entrada, os dejo mi listado de canciones favoritas, algo siempre complicado porque son muchos años de Manowar y muchos temas antológicos (como siempre, el orden responde a criterios estrictamente cronológicos):
  • Battle Hymn (Battle Hymns, 1982)
  • Dark Avenger (Battle Hyms, 1982)
  • Revelation (Into Glory Ride, 1983)
  • Thor -The Powerhead- (Sign of the Hammer, 1984)
  • Sign of the Hammer (Sign of the Hammer, 1984)
  • Blood of my Enemies (Hail to England, 1984)
  • Kill with Power (Hail to England, 1984)
  • Black Wind, Fire and Steel (Fighting the World, 1987)
  • Kingdom Come (Kings of Metal, 1988)
  • Heart of Steel (Kings of Metal, 1988)
  • Hail and Kill (Kings of Metal, 1988)
  • The Crown and the Ring (Kings of Metal, 1988)
  • Blood of the Kings (Kings of Metal, 1988)
  • Achilles, Agony & Ecstasy in Eight Parts (The Triumph of Steel, 1992)
  • The Power of thy Sword (The Triumph of Steel, 1992)
  • The Gods made Heavy Metal (Louder than Hell, 1996)
  • Return of the Warlord (Louder than Hell, 1996)
  • Warriors of the World United (Warriors of the World, 2002)
  • Gods of War (Gods of War, 2007)
  • The Sons of Odin (Gods of War, 2007)
  • King of Kings (Gods of War, 2007)

DIE FOR METAL!

viernes, 14 de febrero de 2020

BARÓN ROJO - EL ÚLTIMO VUELO

Una de las grandes formaciones del heavy nacional vuelve a encender sus motores. Las alas del Barón Rojo volverán a sobrevolar los escenarios por última vez, justo cuando se cumplen 40 años del origen de la mítica banda. 2020 va a suponer la despedida definitiva de este legendario grupo que ha sobrevivido, con más o menos fortuna y con demasiadas movidas internas, a cuatro décadas de historia.

Lamentablemente la despedida -nostálgica por todos los recuerdos que va a remover- no podrá ser todo lo maravillosa que debería ya que, como es sabido, las asperezas entre los miembros de la formación original nunca han terminado de limarse y solamente los hermanos Armando y Carlos de Castro estarán al pie del cañón. Esta vez no tendremos la suerte de ver a José Luis "Sherpa" Campuzano ni a Hermes Calabria compartiendo escenario y, para qué negarlo, sin ellos Barón Rojo no fue, ni es, ni será lo mismo (afortunadamente puede verlos a todos juntos en la gira que hicieron en 2010).

Para mí, imagino que como para much@s, supone el fin de una etapa muy ligada a mi infancia/adolescencia y de grandes momentos acompañado por mi "hermano" Leo. Y aunque Barón Rojo ya no tuviera hoy la creatividad, ni la poderosa presencia con la que irrumpió en los 80, hay un vínculo sentimental indisoluble con esta banda que ha hecho que, a pesar de los años, algunos de sus temas sigan formando parte de mi banda sonora. Y sí, ya nada es como cuando en 1981 publicaron "Larga vida al Rock and Roll", para un año después lanzar el inmortal "Volumen Brutal" y participar en el Reading Festival de 1982 junto a artistas de la talla de Iron Maiden, Gary Moore o Marillion. Tampoco han vuelto a alcanzar la gloria de 1984, que les llevó a girar por América Latina, donde aún conservan una fiel legión de seguidores, o a reunir a más de 12.000 personas en un apoteósico concierto en Madrid.


Su último gran trabajo lo lanzaron a mediados de los 80 y aunque no han dejado de currar nunca, lo cierto es que la historia de la banda ya había escrito sus páginas más gloriosas y, a partir de entonces, Barón Rojo jamás volvería a volar tan alto. En mi opinión, "En un lugar de la Marcha" (1985) es el tercer mejor disco de la banda y es cierto que hay temas rescatables en "Tierra de Nadie" (1987), "No va más" (1988) y "Obstinato" (1989), pero el grupo había tocado techo y ni las canciones, ni los conciertos podían disimular una evidencia: Barón Rojo se estaba agotando.

También era lógico, llevaban sin parar desde 1981, sacando discos como churros, enlazando giras (algunas cruzando el charco), acudiendo a festivales por Europa, además de las obligadas promociones y actuaciones televisivas... un ritmo infernal. Así que la ruptura del grupo a finales de 1989 era relativamente lógica. Ese año Sherpa y Hermes abandonaron la formación cansados físicamente, pero sobre todo por las desavenencias con los hermanos De Castro (y, porqué no decirlo, la relevancia de la banda caía en picado y el heavy había perdido fuelle en España). Tristemente, esos problemas internos no se han arreglado nunca y solamente han servido para enturbiar el nombre del grupo.


A pesar de todo, los hermanos De Castro continuaron adelante con el proyecto y Barón Rojo prosiguió su camino, pero nunca logró remontar el vuelo. Su trabajo ha sido incansable, publicando más discos (uno de ellos, "En clave de Rock", con la sinfónica del Centro Instructivo Musical de Mislata, Valencia), grabando directos, realizando la mencionada gira de reunificación de 2010 e incluso lanzando un ambicioso proyecto llamado "Tommy Barón" (2012) que recreaba la épica ópera rock "Tommy" de The Who. Para rematar, en 2013 se puso a la venta "Barón Rojo, la película", cinta que recopila la historia del grupo y recoge numerosas anécdotas, imágenes inéditas, recortes de prensa, entrevistas, actuaciones... material altamente recomendable e indispensable para todo fan de Barón Rojo!

En fin, que son 40 años de existencia y aunque esa historia no siempre ha sido un camino de rosas, no es menos cierto que Barón Rojo es una de las bandas más relevantes del rock nacional. Y ahora, en 2020, Barón Rojo ha decidido escribir la última página de su dilatada trayectoria en una gira por todo el territorio español y que volverá a sobrevolar el Atlántico para bombardear con su legendario heavy-rock el continente americano, llegando a ciudades como Montevideo, Buenos Aires, Medellín, Santiago de Chile, San Francisco, Los Ángeles o New York. Barón Rojo se despide a lo grande... nos veremos en el Infierno!


Así que desde mi blog, humildemente, he querido dedicarles esta entrada a modo de agradecimiento por todas aquellas canciones que formaron parte de mi juventud y que hoy siguen resonando en mi memoria. Os dejo mi Top10 de Barón Rojo y me quedan muchas en el tintero!
  • Resistiré (Volumen Brutal, 1982)
  • Cuerdas de Acero (En un lugar de la Marcha, 1985)
  • Larga vida al Rock and Roll (Larga vida al Rock and Roll, 1981)
  • Satánico Plan (Volumen Brutal, 1982)
  • Barón Rojo (Larga vida al Rock and Roll, 1981)
  • Los rockeros van al Infierno (Volumen Brutal, 1982)
  • Hijos de Caín (En un lugar de la Marcha, 1985)
  • Mil años luz (No va más, 1988)
  • Caso Perdido (En un lugar de la Marcha, 1985)
  • Herencia Letal (Obstinato, 1989)

martes, 19 de junio de 2018

MI TIEMPO SEÑORÍAS... - ROSENDO

"Mi tiempo señorías, generalmente, lo empleo en las cosas que me preocupan o me divierten", así rezaba una parte de la letra de "Mi tiempo", del álbum "Para mal o para bien" (1994) del incombustible Rosendo. Uno cree que ese tiempo no llegará jamás, que la leyenda del rockero de Carabanchel seguirá creciendo y arropando con su sombra a todos esos grupos que fueron aprendiendo de él, empapándose de su manera de hacer, admirando su personalidad y descubriendo el particular sonido de su guitarra. Rosendo Mercado es un mito, probablemente uno de los tipos más míticos, carismáticos, incorruptibles y respetados de este país y no hablo solamente en el sentido estrictamente musical, sino en toda la dimensión de su persona.

Esto se acaba, como en su día se acabó aquello de jugar al gua, pero Rosendo se ha mantenido fiel a su estilo desde que arrancó su prolífica trayectoria en Leño... corría el año 1978, ahí es nada. Desde entonces, su carrera ha sido sólida e íntegra; honesto consigo mismo, honesto con su manera de vivir y honesto con su manera de entender las cosas. Todo ello recogido en cada palabra de cada canción de cada disco, permitiendo que su voz, sus riffs y sus letras formaran una perfecta combinación. Esa mezcla es la que identifica a Rosendo con un rock único y primordial, puro, como si fuera el origen y padre de todas las bandas de rock duro que, posteriormente, han ido surgiendo y poblando el territorio nacional. Un verdadero referente. Un tipo auténtico.


Respeto. Esa es una de las primeras palabras que me vienen a la cabeza si pienso en Rosendo, un inmenso respeto y admiración. Me quito el sombrero, Sr. Rosendo Mercado Ruiz. Admito que me sabe mal, que me quedé fuera de lugar al saber de la noticia, que una parte de mí se anclará en ese tiempo compartido, que echaré de menos tu desgarbada figura, tu melena que ha ido encaneciendo la experiencia y tus tejanos imperecederos... pero respeto la decisión, aunque duela un poco. Si estuvimos listos para la reconversión entonces, también tendremos que estarlo ahora, a pesar de que esta nueva conversión haya que hacerla sin ti, un poco a tientas y barrancas.

Por suerte, Rosendo seguirá siendo imperecedero y legendario. Aún no se ha terminado, nos quedan unos meses para seguir disfrutando de su locura por incordiar y no está de más darse un paseo por un extensa discografía y repasar la cantidad de canciones que ha ido colando en nuestras vidas con humildad, constancia y mucho, mucho curro. Aunque a veces le haya costado llegar al estribillo, al final siempre ha encontrado la manera de denunciar el mamoneo.


¿Es el final? tal vez sólo sea un merecido descanso, tal vez sea un adiós definitivo, pero lo cierto es que la gira se ha anunciado como de despedida. Rosendo la empezó el 16 de marzo en Jerez de la Frontera y la terminará el 23 de diciembre en Barcelona (al menos, es la última fecha prevista a día de hoy), después de haber pasado por Burlada, Madrid, Bilbao, Santander, A Coruña, Granada, Murcia, Pamplona, Valencia, Gijón, Ourense, Jaén, Tarragona... y otras localidades, permitiendo a tod@s disfrutar de su oficio y buen hacer, escuchando su repertorio de canciones para normales y mero dementes. 

Desde mi blog sólo pretendía rendirle un humilde y pequeño homenaje, por eso quería dedicarle estas palabras al músico que me hizo adentrarme en la senda del rock duro nacional, senda que después he transitado acompañado de Barón Rojo, Barricada, Extremoduro, Platero y Tú, Marea, El Drogas, Fito Cabrales y el gran Robe, entre otros. De no ser por Rosendo es probable que no hubiese llegado a conocer al resto y siempre se lo deberé a la canción "De qué vas?", que recuerdo escuchar en un programa de televisión española, así, de repente, en ese mismo año 1994 con el que abría esta dedicatoria. De ahí a la eternidad, compartiendo 24 años de mi vida con él.


Así que después de varias semanas dedicando parte de mis tardes a escuchar sus discos y cantando en el protector anonimato de mi casa, simulando la pose, el genio y la figura de Rosendo, he decido elegir algunas de mis canciones favoritas de este pedazo de rockero que siempre ha tenido una historia que contar. Una tarea muy complicada, teniendo en cuenta la cantidad de álbumes que ha ido publicando desde que en 1985 apareciera "Loco por incordiar" y hasta 2017, año de su último trabajo, titulado "De escalde y trinchera" (Nota: No aparecen canciones de Leño, solamente de su carrera en solitario).
  • Agradecido (Loco por incordiar, 1985)
  • Callejones (Loco por incordiar, 1985)
  • Loco por incordiar (Loco por incordiar, 1985)
  • Pan de higo (Loco por incordiar, 1985)
  • Aguanta el tipo (Fuera de lugar, 1986)
  • El ganador (Fuera de lugar, 1986)
  • Flojos de pantalón (Jugar al gua, 1989)
  • De qué vas? (Para mal o para bien, 1994)
  • A la sombra de una mentira (Para mal o para bien, 1994)
  • Hasta de perfil (Para mal o para bien, 1994)
  • Listos para la reconversión (Listos para la reconversión, 1996)
  • Vaya ejemplar de primavera (A tientas y barrancas, 1998)
  • Quincalla o no! (Veo, veo... mamoneo, 2002)
  • La triste cagalera (El endémico embustero y el incauto pertinaz, 2007)
  • La verdad vencida (El endémico embustero y el incauto pertinaz, 2007)
  • Amaina tempestad (A veces cuesta llegar al estribillo, 2010)
  • Rompe la cadena (A veces cuesta llegar al estribillo, 2010)
  • A remar (Vergüenza torera, 2013)
  • Ni fu, ni fa (Vergüenza torera, 2013)
  • Cúrame de espantos (De escalde y trinchera, 2017)
  • El túmulo (De escalde y trinchera, 2017)
Solamente me queda decir que... prometo estarte agradecido, Rosendo: salud y buenos alimentos!

miércoles, 18 de abril de 2018

METALLICA - THE FOUR HORSEMEN: WORLDWIRED

Metallica, palabras mayores. Aunque primero debo confesar que no soy un gran fan de la banda de trash metal californiana, siempre he sido más de Iron Maiden, Blind Guardian, Manowar o Iced Earth, pero es innegable si hablamos de Metallica, hablamos de uno de los grandes grupos de la historia del heavy metal.


Metallica
nace en 1981 de la mano de Lars Ulrich (batería) y James Hetfield (vocalista, guitarra y líder indiscutible), desde entonces y hasta la publicación de su último trabajo, “Hardwired… to self-destruct” (2016), han transcurrido más de tres décadas y un buen puñado de álbums de estudio, más algún disco en directo. No sé si son los mejores, los gustos ya dependen de cada uno, pero sí es cierto que Metallica llegó a estar en lo más alto y que su discografía posee trabajos que son auténticas referencias en el mundo del metal como “Ride the lightning” (1984), “Master of Puppets” (1986) o el “Black Album” (1991), disco que terminó por encumbrarlos y convertirlos, probablemente, en la legendaria banda que hoy son. 


En definitiva, estamos ante una banda titánica que ha saboreado las mieles del triunfo, laureada con múltiples premios y que sigue arrastrando a millones de seguidores en todo el mundo, aunque buena parte de su éxito se deba al recuerdo de lo que fueron y a los temazos que llegaron a componer (si bien, con “Hardwired… to self-destruct”, parecen recuperar parte de su esencia). Dicho esto, tampoco se puede negar que el carisma y la presencia de James Hetfield, además de la experiencia y buen hacer de Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo, siguen haciendo de Metallica un grupo único y con un poderoso directo que siempre reúne a miles de incondicionales allá donde giren. 


Evidentemente, en una carrera tan longeva y poblada de discos, resulta difícil elegir 10 canciones (+1, mi favorita) que logren resumir toda la trayectoria de Metallica. Además, las canciones siempre responden a un gusto personal, por lo que es bastante posible que no compartamos la totalidad de la elección, que alguien eche de menos algún tema concreto o que considere que alguna de las canciones que he seleccionado no merezca estar en ese top ten casero, pero ahí va mi recopilación. Dejadme aclarar que el orden de las canciones es simplemente cronológico y no de preferencia. 
  • Seek and Destroy (Kill’em All, 1983)
  • For whom the Bell tolls (Ride the lightning, 1984)
  • Welcome home -Sanitarium- (Master of Puppets, 1986)
  • Blackened (… and Justice for all, 1988)
  • Nothing else matters (Black Album, 1991)
  • Enter Sandman (Black Album, 1991)
  • Whiskey in the jar (Garage Inc., 1998)
  • Turn the page (Garage Inc.,1998)
  • The Unforgiven III (Death Magnetic, 2008)
  • Atlas, rise! (Hardwired… to self destruct, 2016)

Y aquí os dejo un vídeo de la canción que más me gusta de toda su discrografía, “Fade to Black” del álbum “Ride the lightning”, publicado en 1984, aunque el vídeo corresponde a un directo de 2008 en el festival musical de Bonnaroo (Tennessee).

miércoles, 27 de mayo de 2015

FRANCO BATTIATO - L'ARTISTA TOTALE

Si cuando empecé este blog alguien me hubiera dicho que un día dedicaría una entrada a Franco Battiato, lo más probable es que hubiera sonreído y negado con la cabeza. No porque no tuviera cabida, sino porque, aunque reconozco que es un tipo al que le tengo simpatía y varias de sus canciones están grabadas en doble pletina en mi cerebro, no he seguido su trayectoria ni tengo en mi casa ninguno de los discos que pueblan su prolífica carrera. Así que ¿qué podía escribir sobre este genio italiano?

Los que ya tengáis cierta edad seguro que recodáis exitos como "Voglio vederti danzare" o "Cerco un centro di gravità permanente", pero yo conocía poco más que las dos que ya he mencionado y "Nomadi"; las tres fueron en su día éxitos de ventas e incluso de pistas y era frecuente ver a Franco Battiato en diferentes programas televisivos españoles, lo que terminó propiciando que interpretara varias de sus canciones en castellano. Hasta ahí llegaba mi cultura musical sobre Battiato y estamos hablando de temas de inicios y mediados de los años 80. Desde entonces, no había vuelto a saber de él.


No hace mucho, mirando las noticias, me sorprendió gratamente ver que Franco Battiato seguía en activo y que había actuado recientemente en L'Auditori de Barcelona. Habían transcurrido muchos, muchos años, pero ahí estaba él, feliz en el escenario con sus cascos en las orejas, un montaje con ordenadores, vestido elegantemente, con el pelo ya plateado y ante un público completamente entregado. Aluciné con la complicidad entre el artista y su público.

Como soy un tío curioso, rápidamente me puse a buscar información sobre el cantante italiano y vi que, no solamente seguía en plena forma, sino que su puesta en escena era atrevida ya que el disco lanzado en 2014, "Joe Patti's Experimental Group", era una clara apuesta por la música electrónica y experimental... y eso con 70 años, ahí es nada. Además, este 2016, lanzaba al mercado "Le nostre anime", una antología de sus éxitos y material inédito cuando se cumplen 50 años de brillante, longeva y inquieta carrera.


Franco Battiato
, nacido en Jonia (Catania), es un artista polifacético. Aunque su principal actividad es musical, también ha hecho alguna incursión en el cine, como director, y flirtea con la filosofía y la pintura. Propenso a la experimentación, en su afanosa e inagotable búsqueda de nuevos sonidos, patente desde el arranque de su carrera, Battiato ha pasado por el pop, el rock progresivo, la música electrónica, los arreglos orquestales y la canción puramente de autor. Por si fuera poco, ha producido ópera. Vamos, que inquieto lo es un rato.

Las canciones de Battiato son, por así decirlo, muy humanas porque los principales temas que hallaremos en sus letras son el amor, la filosofía, la religión, los problemas de su Italia natal, el sentido de la vida... no son letras intrincadas, aunque tampoco son sencillas y hay que leer entre líneas para terminar sacando a la luz todo su significado. No siempre es fácil, a veces el enfoque espiritual de las mismas y un cierto aire onírico, complica su interpretación.


Total, que llevo varias semanas intoxicándome de este monstruo musical italiano y rebuscando en su discografía, lo que me ha permitido descubrir auténticas joyas y no he podido resistirme a elaborar una pequeña lista de las mejores canciones de este genio imperecedero:
  • Voglio vederti danzare
  • Cerco un centro di gravità permanente
  • Nomadi
  • Prospettiva Nevski
  • Alexander Platz
  • Caffe de La Paix
  • La cura
  • Gli ucelli
  • Un irresistibile richiamo
  • Il mantello e la spiga
  • L'ombra della luce
  • Un'altra vita
  • E ti vengo a cercare
P.d.- Clàudia e Jordi, questo post è dedicato a voi.


DEP , uno de los grandes se marcha en 2021; arrivederci, Battiato.

jueves, 18 de julio de 2013

EL SALMÓN - ANDRÉS CALAMARO

TÍTULO: El Salmón
AUTOR: Andrés Calamaro
AÑO: 2000
ESTILO: Rock n'roll y otros muchos
SELLO: DRO East West






Corría el año 2000. Andrés Calamaro caminaba con paso firme en solitario tras disolver Los Rodríguez. Saboreaba el éxito que le habían reportado los discos "Alta Suciedad" (1997) y el aclamado "Honestidad Brutal" (1999), uno de los mejores discos de rock del momento que, en mi humilde opinión, lo sigue siendo (puedes leer la reseña aquí). Sus canciones eran pasto del pueblo, cantadas, tarareadas y conocidas hasta la saciedad gracias a las emisoras de radio y aprovechaba el tirón que le proporcionaba su fama como ex-Rodríguez.

Tal vez embriagado por esa popularidad, viendo la vida desde la cima y paladeando el dulce sabor del éxito, Calamaro entra o, más bien, permanece en una fase de explosión creativa sin límites. Una auténtica vorágine compositiva, una espiral musical que no parece querer detenerse y que exprime al máximo su talento... tan extrema será esa experiencia músico-vital que conducirá al músico argentino por tortuosos senderos poco recomendables y, cuanto menos, arriesgados incluso para su salud.

Andrés Calamaro desembarca en Madrid ese año 2000, decidido presentar un ambicioso y arriesgado proyecto: "El Salmón". ¿Por qué ambicioso y arriesgado? Bueno, principalmente porque se trata de un disco quíntuple que contiene 103 canciones... seleccionadas de entre las más de 400 que había grabado. Sí, más de 400, así que podéis haceros una idea de la envergadura del proyecto musical y de su complejidad.

Además, el disco contenía todo tipo de estilos. Aunque predomina el rock n'roll, uno puede encontrar tango, bolero, mambo, reggae, blues, pop, baladas, versiones de los Beatles, alguna de Eric Clapton y de Bob Marley e incluso canciones argentinas clásicas de Spinetta... casi nada. Por si todo eso fuera poco, además decide grabar las canciones en un portaestudio de 4 canales y llega a utilizar micrófonos caseros, por lo que la calidad y claridad acústica se resiente en algunos pasajes. Hay momentos en los que uno llega a imaginarse a Calamaro paseando por el piso, recién levantado de la cama, con el portaestudio colgando a su lado y cantando.

Calamaro apostó por dar rienda suelta a su creatividad sin filtro y, podría decirse, perdió el pulso porque "El Salmón" terminó convertido en una rareza, una especie de disco de culto, un experimento que fracasó comercialmente y que le llevó a una sequía creativa que se prolongó durante cuatro años y en la que se llegó a temer tanto por su salud como por el posible fin de su carrera musical. Todo aquel torrente creativo tuvo como centro neurálgico su estudio casero Deep Camboya, en Buenos Aires, rodeado de sus músicos más allegados: Ciro Fogliata, Guillermo Martín, Candy Caramelo, Gruingui Herrera, el Niño Bruno y Coti Sorokin.

Hay de todo, casi parece un disco inhumano tanto para los músicos como para los oyentes. Tan pronto piensas "Joder, qué pedazo de canción!", como es capaz de dejarte perplejo y pensar "En serio ha grabado esto?". Luego, con el tiempo y con varias escuchas, descubres canciones escondidas que se te pasaron por alto, algunas hermosas, otras graciosas y también material con un punto freak.


Para tratar de entender qué supone "El Salmón" os dejo algunos fragmentos de lo que escribió sobre el disco el propio Andrés Calamaro: "... además del método kamikaze de composición frenética, únicamente dedicados a encender el fuego sagrado de la inspiración y la locura... Las jornadas duraban lo inconfesable, y durante periodos importantes alcanzamos, así la pena máxima y la ultraviolencia... Empezamos en la clandestinidad grabando en aparatos preprofesionales, aquellos que cualquiera despreciaría para sus maquetas inclusive... La convivencia resultó en momentos musicales, y poéticos, notables, siempre en cuatro canales, en máquinas grabadoras de plástico que no resistían las horas continuas de uso y abuso... Es cierto que podríamos haber terminado en la cárcel o en el hospital... Me quedo con la compañía de mis más antiguos amigos que se atrevieron a llegar hasta el final del río, a ellos gracias".

10 años después de aquel exceso, en 2011, salió a la venta un disco titulado "Salmonalipsis Now". Se trata de un álbum doble (54 canciones) que recopila los mejores cortes de "El Salmón" y que, además, incorpora algunos temas inéditos... casi como una especie de homenaje conmemorativo de los diez años del mítico disco.

Y ya que se trata de un recopilatorio he pensado que, ya puestos, voy a seleccionar las mías (podréis escucharlas pinchando en sus títulos). Mi best of de "El Salmón" contendría estas 10 -por aquello del dorsal de Maradona- canciones:
- Lorena (mi favorita)
- 100% de nada
- Días distintos
- All U need is pop (con la colaboración de Bunbury)
- El Salmón (vídeo oficial)
- Chocolate
- Me cago en todo
- No te bancaste
- Un barco un poco
- No sé olvidar

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VALORACIÓN: Esta vez no puedo ponerle una nota a un disco como "El Salmón". Es una obra tan colosal, irregular, caótica, brillante, atrevida, genial, sorprendente, bizarra... que podrían pegarle tantas etiquetas como canciones contiene, por lo que resulta difícil de clasificar y, por lo tanto, de cualificar. Lo dejo a gusto del consumidor. Salud!