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martes, 27 de junio de 2023

MANOWAR - THE KINGS OF METAL

Manowar es una de las bandas más icónicas de la historia del heavy metal, eso es algo que no se les puede negar; por supuesto, si solamente tuviéramos en cuenta la opinión que tienen de ellos mismos, podría afirmarse sin ningún atisbo de duda que estamos ante el grupo más importante, grande, ruidoso y épico de todos los tiempos... por algo son los KINGS OF FUCKING METAL.


La banda nace en 1980 en Auburn (NY) de la mano del inigualable, para lo bueno y para lo malo, Joey DeMaio y desde el primer momento tienen claro el enfoque y la temática que quieren dar tanto a sus letras como a su sonido: sangre, acero, fuego, batallas y muertes protagonizadas por reyes, guerreros, hechiceros y dragones, en la que se ensalzan siempre la fuerza, el honor y la valentía. Resumiendo: testosterona en estado puro. Todo ello aderezado por algunas introducciones sinfónicas, la presencia de coros solemnes y, de vez en cuando, sonidos de choque de espadas o gritos de batalla. Es marca de la casa, es Manowar y no hay nadie que suene igual ni alcance sus cotas de epicidad.

Cierto es que su argumentario puede llegar a resultar repetitivo y que uno tiene la sensación de haber escuchado ya todo lo que debía escuchar de Manowar, así que sus últimos discos han ido perdiendo originalidad, consistencia y calidad porque todo se parece demasiado -aunque peor- a lo que grabaron en los años 80. Se les acusa de tener un diccionario que alberga pocas palabras y por eso sus letras están repletas de "blood", "steel", "warriors", "power", "kill", "metal" y alguna más. No les falta parte de razón a sus detractores, pero eso no fue siempre así, aunque ahora pequen de una alarmante falta de creatividad.

Manowar debuta en 1982 con "Battle Hymns", un disco contundente que dejaba muy claro cuál iba a ser el sello de la banda, un estilo al que se han mantenido fieles durante cuarenta años. Esa década de los 80 supone una época gloriosa para Manowar: alcanzan cotas altísimas de éxito, acumulan legiones de fans y viven su etapa discográfica más prolífica, llegando a su cénit en 1988 cuando lanzan el poderoso y extraordinario "Kings of Metal".


Y allí estaba yo, un verano de finales de aquellos años 80, sumergiéndome en la fantasía épica descubriendo a Manowar al tiempo que abría las puertas al universo de la Dragonlance... amig@s, nunca olvidaré la primera escucha de "Kingdom Come" que incluía el mencionado "Kings of Metal". Este es el disco por antonomasia de Manowar, el que forja la leyenda, el que establece definitivamente su sonido y el que consolida a una banda idolatrada por una horda fiel de seguidores. Y Manowar se lo cree, Manowar desenfunda el acero, reclama sangre y proclama a los cuatro vientos que son los reyes del metal y que "if you're not into metal, you are not my friend". Y claro, un ego tan grande acaba generando ciertas controversias con medios de comunicación, críticos, organizadores de festivales, problemas legales y alguna que otra polémica con miembros de la formación. Y es que Manowar cumple con todos los requisitos preestablecidos por los tópicos masculinos más ochenteros: mujeres, alcohol, sexo, motos y olor a gasolina... nada que sus acérrimos fans no pudieran perdonar.

Después del apabullante "Kings of Metal", hay un segundo disco emblemático: "The Triumph of Steel" (1992), para mí la otra obra cumbre de Manowar, que incluye un tema inicial dividido en ocho actos que explica el auge y caída de Aquiles en algo más de 28 minutos; nunca había escuchado nada igual. Después aún publicarían un muy buen disco, por lo menos a mí siempre me ha gustado, "Louder than Hell" (1996) y entonces llegaría el ocaso de la banda y la evidente falta de originalidad que antes mencionaba. Hay tres álbumes más en su discografía, pero salvo el "Gods of War" (2007) en el que se introducen en el universo de la mitología nórdica y que tiene algunos temas realmente buenos, la banda ha mostrado una alarmante falta de ideas que les ha empujado a remezclar, relanzar, regrabar y remasterizar sus discos. Lo dicho, a Manowar se le está acabando la energía por mucho que sigan sacando pecho y consideren que aún ostentan el trono y la corona del metal.


No quiero ya entrar a analizar los últimos y flojos EPs "The Final Battle" y "Highlight of The Revenge of Odysseus", un intento bastante bizarro de aproximación a la Odisea que destrozaría el corazón de Homero; a veces es mejor dejarlo antes de empezar a rozar el ridículo.

Sea como fuere, con su grandeza y sus miserias, Manowar es una banda única que ha desarrollado una imaginería propia, que ha ejercido y sigue ejerciendo una influencia brutal en numerosos grupos metaleros y que suma seguidores en todos los rincones del mundo, especialmente en Europa. Si uno piensa en power metal, el primer grupo que le viene a la cabeza es Manowar, es más, Ross "The Boss" afirma que ellos fueron los creadores del power metal. Sus discos contienen auténticos himnos y algunas de sus canciones son sencillamente espectaculares y grandilocuentes. Manowar es una banda grandiosa e irrepetible, como lo son algunos de sus logros (los datos están extraídos de su página web manowar.com):
  • La primera banda de metal en incluir imágenes de espada y hechicería en sus letras y en las portadas de sus álbumes.
  • La única banda que grabó con Orson Welles (su vozarrón aparece en dos temas, "Dark Avenger" y "Defender").
  • Entre las primeras bandas de metal en grabar con orquesta.
  • La primera banda en diseñar y construir sus propios altavoces y guitarras.
  • La primera banda de metal en grabar en Dolby 5.1.
  • La banda más ruidosa del mundo (récord que han batido en tres ocasiones).
  • La primera banda de metal en grabar una canción en más de 18 idiomas diferentes.

Aunque algunos miembros de la banda fueron cambiando, la formación más estable y reconocible siempre ha sido, -con el permiso de Ross "The Boss"- la compuesta por Joey DeMaio al bajo, Karl Logan a la guitarra, Scott Columbus a la batería (lamentablemente, ya fallecido) y Eric Adams a la voz. Aunque, a decir verdad y sin querer restar méritos a los demás componentes, Manowar es Manowar por el bajo inconfundible y la personalidad de DeMaio y por la potencia y calidad vocal de Eric Adams, un hombre capaz de cantar el "Nessun Dorma" sin despeinarse demasiado y, al mismo tiempo, lanzar unos prodigiosos agudos.

Anunciaron que lo dejaban y parecía que la amenaza del retiro era real, pero lo cierto es que, aunque llevan desde 2012 si grabar ningún disco de estudio, han realizado varios conciertos y, de hecho, en 2023 están girando con el "Anniversary Tour"; ¿es su despedida?


Este es mi pequeño homenaje a Manowar porque, a pesar de lo crítico que haya podido ser en algunos párrafos, quiero que quede claro que es una banda capital en mi discografía y a la que sigo escuchando de vez en cuando. Y para rematar esta entrada, os dejo mi listado de canciones favoritas, algo siempre complicado porque son muchos años de Manowar y muchos temas antológicos (como siempre, el orden responde a criterios estrictamente cronológicos):
  • Battle Hymn (Battle Hymns, 1982)
  • Dark Avenger (Battle Hyms, 1982)
  • Revelation (Into Glory Ride, 1983)
  • Thor -The Powerhead- (Sign of the Hammer, 1984)
  • Sign of the Hammer (Sign of the Hammer, 1984)
  • Blood of my Enemies (Hail to England, 1984)
  • Kill with Power (Hail to England, 1984)
  • Black Wind, Fire and Steel (Fighting the World, 1987)
  • Kingdom Come (Kings of Metal, 1988)
  • Heart of Steel (Kings of Metal, 1988)
  • Hail and Kill (Kings of Metal, 1988)
  • The Crown and the Ring (Kings of Metal, 1988)
  • Blood of the Kings (Kings of Metal, 1988)
  • Achilles, Agony & Ecstasy in Eight Parts (The Triumph of Steel, 1992)
  • The Power of thy Sword (The Triumph of Steel, 1992)
  • The Gods made Heavy Metal (Louder than Hell, 1996)
  • Return of the Warlord (Louder than Hell, 1996)
  • Warriors of the World United (Warriors of the World, 2002)
  • Gods of War (Gods of War, 2007)
  • The Sons of Odin (Gods of War, 2007)
  • King of Kings (Gods of War, 2007)

DIE FOR METAL!

domingo, 25 de julio de 2021

SENJUTSU: THE WRITING ON THE WALL - IRON MAIDEN

SENJUTSU - IRON MAIDEN:

Estamos de suerte, Iron Maiden ha anunciado el lanzamiento de su próximo disco para el 3 de septiembre de 2021: "Senjutsu". Y eso, siempre, siempre es noticia.

"Senjutsu" supone el decimoséptimo álbum de estudio de la mítica banda británica y, a través de su página web (www.ironmaiden.com), hemos podido saber que el disco contendrá 10 canciones para un total de casi 82 minutos de duración. "Senjutsu", además de en streaming y descargable, estará disponible en los siguientes formatos:
- Standard 2cd (digipak)
- Deluxe 2cd (formato libro)
- Edición especial triple silver & black marble (vinilo)
- Edición especial triple red & black marble (vinilo)
- Super Deluxe Boxset (cd. blue-ray y memorabilia)


Han transcurrido 6 años desde "The Book of Souls", aunque es cierto que - salvo por la maldita pandemia - nunca han estado parados porque se han lanzado a la carretera con las giras mundiales del mencionado disco y la de "Legacy of the Beast". Además, han publicado dos álbumes en vivo: "Book of Souls: Live Chapter" y "Nights of the Dead, Legacy of the Beast: Live in Mexico City". Así que, poco o nada que reprochar a un grupo extraordinario que, echando la vista atrás, comenzó a escribir su historia hace 41 años cuando irrumpieron con "Killers" (1980). Desde entonces y hasta hoy, la leyenda de Iron Maiden & Eddie ha ido derribando todas las barreras del tiempo hasta alcanzar la frontera final y es que, casi con total seguridad, estamos ante la banda más importante de la historia del heavy metal.

"Senjutsu", que podría traducirse del japonés como estrategia y táctica, ha sido grabado en los estudios Guillaume Tell en Surenes (Francia) y presenta en su espectacular portada a un Eddie desafiante, ataviado con una poderosa armadura samurái y en clara posición de estar listo para atacar. También sabemos que ha sido producido, de nuevo, por Kevin Shirley y coproducido por, cómo no, Steve Harris y que, en palabras del propio bajista, contiene "canciones muy complejas que requirieron mucho trabajo para conseguir que sonaran exactamente como queríamos". Harris afirma estar muy orgulloso del resultado y Bruce Dickinson, el otro gran tótem de la banda, añade que "las canciones son muy variadas y algunas de ellas bastante largas. También hay una o dos canciones que suenan bastante diferentes a nuestro estilo habitual", pero confía que la legión de seguidores de Iron Maiden se sorprenda para bien.


Como adelanto de lo que será "Senjutsu", hace pocos días se estrenó el videoclip de la canción "The Writing on the Wall", un temazo cargado de mensaje y simbolismo que viene acompañado de un vídeo de animación realmente espléndido. Y es que la animación ha corrido a cargo de Mark Andrews y Andrew Gordon, dos ex de Pixar, y la dirección ha recaído en manos de Nicos Livesey (Blinkink), que han aunado sus talentos para dar vida a una historia concebida por el propio Dickinson.

En el vídeo, además de la excelente animación que combina técnicas tradicionales y ordenador, se pueden descubrir incontables referencias a la iconografía de Iron Maiden, pero también encontraremos un trasfondo bíblico (Adán y Eva, los Jinetes del Apocalipsis o el banquete de Belsasar), una crítica a la política reflejada en un brutal desequilibrio entre los poderosos y una humanidad abandonada a su suerte o un paisaje desértico y devastador en clara referencia al problema medioambiental al que parecemos abocados.

Sin más, os dejo con "The Writing on the Wall", compuesta por Bruce Dickinson y Adrian Smith: 


domingo, 12 de julio de 2020

RAMMSTEIN: HEAVY METAL UND FEUER

Rammstein es sinónimo de contundencia, de poderío, de imaginería industrial, de controversia y de fuego. Sí, he escrito fuego porque sus directos no se entienden sin la presencia del ígneo elemento en forma de espectacular pirotecnia. Si no los has visto nunca en concierto, no te pierdas el próximo porque Rammstein hace del escenario una fragua y su metal industrial golpea de manera brutal como un martillo sobre el yunque. La puesta en escena, la parafernalia industrial, la provocación y las letras oscuras, dramáticas, sangrientas y sexuales, son sello inequívoco de esta banda teutona de pura cepa. Rammstein es una extraña alquimia que mezcla el metal, la electrónica, el cabaret, la parodia, la contundencia, el sonido contagioso y una actitud desafiante de manera perfecta.

Rammstein nace en Berlín en el año 1994, cuando su líder, Till Lindemann (vocalista), se une a Richard Z. Krupse (guitarra), Oliver Riedel (bajo), Paul Landers (guitarra), Christian Lorenz (teclista) y Christoph Schneider (batería). Por aquel entonces, los años 90, en Alemania había surgido una corriente musical llamada Neue Deuschte Härte de la que, con el paso de los años, se han convertido en el máximo exponente y, sin lugar a dudas, en uno de los grupos alemanes más conocidos -e incómodos- de la historia. Siempre flirteando con la delgada línea roja que separa lo correcto de lo inmoral, Rammstein es un grupo tan odiado como jaleado.


Y sí, aunque no te guste el metal, si ya tienes alguna cana, seguro que has escuchado alguna vez el archiconocido "Du Hast" (1997) y sabes que esa canción, que por cierto ganó un Grammy, es de Rammstein. Ese temazo es una muestra perfecta del sonido de la banda berlinesa: poco complejo, con un aire casi marcial que marca el ritmo fácil de seguir de la batería, guitarras pesadas con riffs contundentes inconfundibles, estribillos pegadizos y la presencia de sonidos electrónicos, además de la grave voz de Tim Lindemann. Y si me dijeras, ¿a quién se parecen? pues a nadie, Rammstein es casi un estilo propio, un sonido único.


Desde 1995, año en el que lanzaron su primer álbum ("Herzeleid"), la banda ha permanecido unida y en activo, lanzando su último disco el año pasado, que supone el séptimo álbum de estudio y al que no han puesto título, pero que les ha servido para salir de nuevo a la carretera (aunque el Coronavirus ha interrumpido su gira europea y americana, que retomarán, si es posible, en 2021). Teniendo en cuenta que suman 25 años de trayectoria, lo cierto es que no han sido muy prolíficos y, de hecho, hasta la publicación del último disco, llevaban una década sin entrar en un estudio de grabación, aunque por el camino podemos encontrar un par de recopilatorios y varios discos en directo.


Aunque Rammstein es un grupo coral en el que cada uno de sus miembros tiene su cuota de protagonismo, tanto en los vídeoclips como en los directos, y la comunión entre ellos se evidencia en cada concierto, es innegable que la colosal presencia de Till Lindemann se alza por encima de sus compañeros. Y es que su capacidad interpretativa, su carisma, su voz y la actitud sobre el escenario, además de ese gesto tan típico suyo de golpearse el muslo con el puño al ritmo de la música, hacen de Lindemann un espectáculo por sí solo. Un repaso a los vídeos oficiales de la banda (algunos son una auténtica maravilla) o un vistazo a los directos y verás que Till Lindemann no tiene muchos problemas para cambiar de look, color de pelo, disfrazarse, ensuciarse o jugar con fuego.


Los siete discos publicados hasta la fecha contienen un buen número de éxitos, canciones pegadizas, letras polémicas (creo que les han acusado de casi todo), premios y reconocimientos que han ido cimentando la "leyenda negra" de Rammstein. Además, el último trabajo de 2019 demuestra que la banda teutona tiene benzin und feuer para rato y los directos que pudieron verse antes de la pandemia corroboran que Rammstein es, como decía al principio, un espectáculo que ni debes, ni puedes perderte.


Ya sabéis que, de vez en cuando, hago un top ten, pero siempre basado en mi gusto personal y que no tiene porqué coincidir con el vuestro ni tampoco tienen porqué ser las mejores canciones de Rammstein o las más aplaudidas por la crítica. Estas son mis favoritas y el orden es simplemente cronológico:
  • Du Hast (Sehnsucht, 1997)
  • Sehnsucht (Sehnsucht, 1997)
  • Mein Herz Brennt (Mutter, 2001)
  • Links 2 3 4 (Mutter, 2001)
  • Ich Will (Mutter, 2001)
  • Mein Tail (Reise, Reise, 2004)
  • Ohne Dich (Reise, Reise, 2004)
  • Zerstören (Rosenrot, 2005)
  • Ich Tu Dir Weh (Lieve ist für alle da, 2009)
  • Zeig Dich (Rammstein, 2019)
  • Was Ich Liebe (Rammstein, 2019)

martes, 19 de mayo de 2020

III - DEMONS & WIZARDS

TÍTULO: III
AUTOR: Demons & Wizards
AÑO: 2020
ESTILO: Power Metal
SELLO: Century Media Records






Han tenido que transcurrir 15 años, ahí es nada, para que Demons & Wizards lanzara un nuevo trabajo: "III". Larga espera, sin duda, y más después de que sus anteriores discos, "Demons & Wizards" (2000) y "Touched by de Crimsom King" (2005), fueran bien acogidos por la crítica metalera. Hay que recordar que se trata de un proyecto musical que aúna a dos auténticos iconos del heavy metal como son Hansi Kürsch y Jon Schaffer, líderes de bandas tan potentes y longevas como Blind Guardian e Iced Earth, respectivamente. Quizá eso explique la espera entre disco y disco... pero 15 años no dejan de ser demasiados por mucho que cada uno tenga su propia banda.


"III" contiene 11 temas, variados, desde canciones lentas a otras más aceleradas, pasando por medios tiempos y con guiños evidentes a Blind Guardian e Iced Earth, tampoco podía ser de otro modo, pero lo cierto es que sigue sonando a Demons & Wizards y eso es de agradecer. Para mí es una suerte disfrutar de esta fusión entre dos de mis bandas favoritas y poder escuchar la riqueza vocal de Kürsch al lado de los típicos riffs made in Schaffer, es un lujo. Imagino que también por eso, las críticas hacia los discos de Demons & Wizards son dispares y hay a quien le parecen un producto que no aporta nada, mientras que otros están encantados con cada disco que ve la luz. Yo soy de los encantados, pero eso tampoco quiere decir que, tras 15 años, "III" me parezca una maravilla.

Si te gustan las canciones directas, cortas, rotundas, de estribillo convencional y con regusto a heavy clásico, probablemente "III" te parecerá un pestiño en el que sobran medios tiempos, sobran minutos, sobran coros y sobran composiciones complejas. Pero, claro, teniendo en cuenta que el disco lo han parido Kürsch & Schaffer, ¿realmente alguien esperaba otra cosa? Si alguna vez has escuchado los trabajos de Iced Earth, si alguna vez has escuchado los discos de Blind Guardian, ¿de verdad alguien esperaba que Demons & Wizards hiciera algo distinto y se alejara de sus bandas madre?


"III" es un disco denso, pensado para generar esa atmósfera oscura, para eso han concebido sus letras, coros, guitarras y melodías. Sí, no tiene canciones tan pegadizas como "Demons & Wizards" o "Tocuched by de Crimson King", porque seguramente este sea un disco menos fácil de digerir y, aunque se disfrute igual, no entra de buenas a primeras como los dos anteriores y añadamos que hay 4 temas que superan los seis minutos de duración. Aún así, Demons & Wizards se mantiene fiel a su apuesta, quizá esta vez con una mayor teatralidad (para algunos será sobrecargado), pero sin pasar por alto el punto épico y fantástico habitual de ambas bandas madre. La esencia del grupo se mantiene intacta.

No todas las canciones del disco son excelentes, por supuesto, pero sí creo que hay 4 composiciones realmente destacables:
  • Timeless Spirit; canción con sello clásico de la banda, toques acústicos, un Kürsch sacando a relucir sus cualidades vocales, un in crescendo casi constante y cierto aire progresivo.
  • Dark side of her Majesty; este es un corte pegadizo, con un Kürsch algo más oscuro y con Schaffer luciendo músculo.
  • Children of Cain; para mí la madre de todas las canciones de "III", un temazo de diez minutos de duración que reúne todos los elementos de Demons & Wizards, siendo, tal vez, la canción más compleja del disco.
  • Diabolic; es el primer single de "III" y contiene todo lo que esperas de Demons & Wizards, es directa, entra a la primera y es una manera de decir: "Hemos vuelto". Aquí os dejo el vídeo:

Ya decía antes que "III" no me parece una maravilla, pero me sigue pareciendo un gran disco de power metal y me alegra que Hansi Kürsch y Jon Schaffer hayan vuelto a reunirse para que Demons & Wizards regrese al panorama musical. Respeto mucho a ambos músicos, tengo las discografías casi enteras de Bing Guardian y de Iced Earth, y además me encanta la fantasía épica, el rollo oscuro de demonios y magos, la eterna lucha entre el mal y el bien, etc. Así que si os gustaron los anteriores trabajo de Demons & Wizards seguro que disfrutaréis de "III" (y, además, el Sr. Kürsch está que se sale!).

VALORACIÓN: 7'5/10

viernes, 14 de febrero de 2020

BARÓN ROJO - EL ÚLTIMO VUELO

Una de las grandes formaciones del heavy nacional vuelve a encender sus motores. Las alas del Barón Rojo volverán a sobrevolar los escenarios por última vez, justo cuando se cumplen 40 años del origen de la mítica banda. 2020 va a suponer la despedida definitiva de este legendario grupo que ha sobrevivido, con más o menos fortuna y con demasiadas movidas internas, a cuatro décadas de historia.

Lamentablemente la despedida -nostálgica por todos los recuerdos que va a remover- no podrá ser todo lo maravillosa que debería ya que, como es sabido, las asperezas entre los miembros de la formación original nunca han terminado de limarse y solamente los hermanos Armando y Carlos de Castro estarán al pie del cañón. Esta vez no tendremos la suerte de ver a José Luis "Sherpa" Campuzano ni a Hermes Calabria compartiendo escenario y, para qué negarlo, sin ellos Barón Rojo no fue, ni es, ni será lo mismo (afortunadamente puede verlos a todos juntos en la gira que hicieron en 2010).

Para mí, imagino que como para much@s, supone el fin de una etapa muy ligada a mi infancia/adolescencia y de grandes momentos acompañado por mi "hermano" Leo. Y aunque Barón Rojo ya no tuviera hoy la creatividad, ni la poderosa presencia con la que irrumpió en los 80, hay un vínculo sentimental indisoluble con esta banda que ha hecho que, a pesar de los años, algunos de sus temas sigan formando parte de mi banda sonora. Y sí, ya nada es como cuando en 1981 publicaron "Larga vida al Rock and Roll", para un año después lanzar el inmortal "Volumen Brutal" y participar en el Reading Festival de 1982 junto a artistas de la talla de Iron Maiden, Gary Moore o Marillion. Tampoco han vuelto a alcanzar la gloria de 1984, que les llevó a girar por América Latina, donde aún conservan una fiel legión de seguidores, o a reunir a más de 12.000 personas en un apoteósico concierto en Madrid.


Su último gran trabajo lo lanzaron a mediados de los 80 y aunque no han dejado de currar nunca, lo cierto es que la historia de la banda ya había escrito sus páginas más gloriosas y, a partir de entonces, Barón Rojo jamás volvería a volar tan alto. En mi opinión, "En un lugar de la Marcha" (1985) es el tercer mejor disco de la banda y es cierto que hay temas rescatables en "Tierra de Nadie" (1987), "No va más" (1988) y "Obstinato" (1989), pero el grupo había tocado techo y ni las canciones, ni los conciertos podían disimular una evidencia: Barón Rojo se estaba agotando.

También era lógico, llevaban sin parar desde 1981, sacando discos como churros, enlazando giras (algunas cruzando el charco), acudiendo a festivales por Europa, además de las obligadas promociones y actuaciones televisivas... un ritmo infernal. Así que la ruptura del grupo a finales de 1989 era relativamente lógica. Ese año Sherpa y Hermes abandonaron la formación cansados físicamente, pero sobre todo por las desavenencias con los hermanos De Castro (y, porqué no decirlo, la relevancia de la banda caía en picado y el heavy había perdido fuelle en España). Tristemente, esos problemas internos no se han arreglado nunca y solamente han servido para enturbiar el nombre del grupo.


A pesar de todo, los hermanos De Castro continuaron adelante con el proyecto y Barón Rojo prosiguió su camino, pero nunca logró remontar el vuelo. Su trabajo ha sido incansable, publicando más discos (uno de ellos, "En clave de Rock", con la sinfónica del Centro Instructivo Musical de Mislata, Valencia), grabando directos, realizando la mencionada gira de reunificación de 2010 e incluso lanzando un ambicioso proyecto llamado "Tommy Barón" (2012) que recreaba la épica ópera rock "Tommy" de The Who. Para rematar, en 2013 se puso a la venta "Barón Rojo, la película", cinta que recopila la historia del grupo y recoge numerosas anécdotas, imágenes inéditas, recortes de prensa, entrevistas, actuaciones... material altamente recomendable e indispensable para todo fan de Barón Rojo!

En fin, que son 40 años de existencia y aunque esa historia no siempre ha sido un camino de rosas, no es menos cierto que Barón Rojo es una de las bandas más relevantes del rock nacional. Y ahora, en 2020, Barón Rojo ha decidido escribir la última página de su dilatada trayectoria en una gira por todo el territorio español y que volverá a sobrevolar el Atlántico para bombardear con su legendario heavy-rock el continente americano, llegando a ciudades como Montevideo, Buenos Aires, Medellín, Santiago de Chile, San Francisco, Los Ángeles o New York. Barón Rojo se despide a lo grande... nos veremos en el Infierno!


Así que desde mi blog, humildemente, he querido dedicarles esta entrada a modo de agradecimiento por todas aquellas canciones que formaron parte de mi juventud y que hoy siguen resonando en mi memoria. Os dejo mi Top10 de Barón Rojo y me quedan muchas en el tintero!
  • Resistiré (Volumen Brutal, 1982)
  • Cuerdas de Acero (En un lugar de la Marcha, 1985)
  • Larga vida al Rock and Roll (Larga vida al Rock and Roll, 1981)
  • Satánico Plan (Volumen Brutal, 1982)
  • Barón Rojo (Larga vida al Rock and Roll, 1981)
  • Los rockeros van al Infierno (Volumen Brutal, 1982)
  • Hijos de Caín (En un lugar de la Marcha, 1985)
  • Mil años luz (No va más, 1988)
  • Caso Perdido (En un lugar de la Marcha, 1985)
  • Herencia Letal (Obstinato, 1989)

martes, 2 de julio de 2019

NOSTRADAMUS - JUDAS PRIEST

TÍTULO: Nostradamus
AUTOR: Judas Priest
AÑO: 2008
ESTILO: Heavy Metal
SELLO: Epic Records

"He vaciado mi alma, cerebro y corazón de toda preocupación y he logrado un estado de tranquilidad y quietud de la mente, los cuales son requisitos para predecir a través del trípode de bronce".

Nostradamus, personaje controvertido del siglo XVI que a día de hoy sigue dando que hablar gracias a sus profecías. El francés fue primero boticario y después médico, de hecho ejerció recorriendo Francia combatiendo la temida peste bubónica e intercambiando conocimientos e inquietudes con otros médicos, cabalistas y alquimistas... más adelante iniciaría su andadura en el mundo del ocultismo y la adivinación, entrando en contacto con la alta aristocracia y pasando a la historia por su presunta capacidad para revelar el futuro, que culminaría tras la publicación de "Les Prophéties" en el año 1555.

No sé qué vínculo podía existir entre el adivino francés y los británicos Judas Priest, pero lo cierto es que el mítico grupo de heavy metal decidió dedicarle su primer álbum conceptual, publicando "Nostradamus" en el año 2008. De entre toda la extensa discografía de Judas Priest, que arranca en 1974 con "Rocka Rolla" y que, de momento, llega hasta 2018 tras lanzar "Firepower", he optado por "Nostradamus" porque creo que es el disco más especial de toda su larga trayectoria debido a su carácter único, una especie de rara avis que no dejó indiferente a la crítica (evidentemente, tampoco a los fans de la banda de Rob Halford).


"Nostradamus" es un disco de casi una hora y cuarenta y cinco minutos, lo que quiere decir que hay que escucharlo con cierta calma y en más de una ocasión para apreciar todo el trabajo que hay detrás de él, tanto en la concepción del proyecto, como en la elaboración de las letras y en su posterior musicalización y arreglos. No conviene perder de vista que estamos ante un álbum conceptual, así que debe mantener una coherencia y homogeneidad que no demandan los discos convencionales. Para tamaña empresa deciden volver a contar con la participación de Don Airey, un reputado teclista dentro del mundo del metal (ya había colaborado con ellos en "Painkiller" y "Demolition") que había trabajado con grupos de la talla de Deep Pruple, Black Sabbath, Rainbow o Whitesnake, y que también poseía los conocimientos y la experiencia como compositor y arreglista que demandaban un proyecto tan colosal como "Nostradamus". La presencia de Airey para el uso de teclados y sintetizadores, la introducción de coros en algunas canciones y los mencionados pasajes instrumentales hacen que "Nostradamus" se acerque más al metal melódico y sinfónico, dejando un poco de lado el sonido puramente Judas Priest.


Para los británicos suponía un desafío; era la primera vez en su extensa carrera que asumían un reto así e imagino que debían ser conscientes de la magnitud de la posible tragedia de antemano, porque "Nostradamus" no iba a ser un disco que la prensa especializada fuera a pasar por alto y porque era bastante probable que los fans más acérrimos de la banda pudieran sentirse descolocados, más aún cuando su anterior trabajo, "Angel of Retribution" (2005), había tenido una notable acogida. ¿El resultado? pues supongo que el esperado, "Nostradamus" recibió críticas de todo tipo, desde los que los acusaron de pretenciosos por abarcar más de lo que podían, que el disco era exageradamente largo y le sobraban minutos o que el resultado global era muy irregular; otros, en cambio, alabaron su elaborada composición que incluía pasajes instrumentales, su pulida producción o el destacable trabajo vocal de Halford. A mí me parece un disco a tener en cuenta, desde luego no es el mejor trabajo de Judas Priest, pero "Nostradamus" sí resulta muy interesante por su propia concepción, por la historia del personaje en el que se centra y por escuchar a Rob Halford en registros algo diferentes de lo habitual.

"Nostradamus" contiene, nada más y nada menos, 23 cortes, aunque hay que decir que "solo" 14 son temas cantados y el resto corresponde a pasajes instrumentales (algunos, en mi opinión, innecesarios) que pretenden funcionar a modo de introducción o de transición entre una canción y otra. Quizá ese sea el principal inconveniente del disco porque, si bien alguno resulta brillante y enlaza a la perfección con la canción a la que precede, otros interludios aportan poco y son olvidables. En cuanto a las canciones, pues creo que hay para todos los gustos, incluso para los que han seguido a Judas Priest toda la vida, porque temas como "Nostradamus" o "Future of Mankind" enlazan con lo más tradicional, pero también encontraremos estribillos pegadizos como los de "Prophecy" o "Visions", melodías más elaboradas como en la envolvente "Exiled" (el punto dramático en la voz de Halford es brutal en este tema) o en la épica "Pestilence and Plague" y piezas realmente hermosas como "Alone".


Con todo, a pesar del ingente trabajo musical, de la presencia de Don Airey a los teclados, de los arreglos, de los coros, de los interludios instrumentales... el gran protagonista es, sin duda alguna, Rob Halford. Y no es el que resto de la banda esté mal, al fin y al cabo las guitarras de Downing y Tipton, la batería de Travis y el bajo de Hill suenan como deben, tienen sus minutos de protagonismo y resultan reconocibles, pero es que Halford está omnipresente. Y sí, claro, no tiene la potencia de la juventud ni esa capacidad para subir a cotas infinitas, sus agudos imposibles se dosifican, pero en "Nostradamus" su voz sí es más perfecta, más pulcra y, sobre todo, más camaleónica y adaptable, logrando meterse en los distintos estados de ánimo que tuvo que atravesar Nostradamus a lo largo de su vida. Halford logra transmitir desde el enfado, al drama, pasando por la resignación y por el tormento que debían suponerle las supuestas visiones proféticas. En mi opinión, Rob Halford está sublime interpretando, en el sentido más amplio de la palabra, cada una de las canciones del disco casi como si fuera un actor.

Os dejo con el tema "Prophecy", cantado en directo en 2012, durante el "Epitaph World Tour" por los legendarios Judas Priest:


Quién sabe si el futuro está escrito...

VALORACIÓN: 7'5/10

lunes, 1 de octubre de 2018

JOMSVIKING - AMON AMARTH

TÍTULO: Jomsviking
AUTOR: Amon Amarth
AÑO: 2016
ESTILO: Death Metal
SELLO: Metal Blade Records

"Jomsviking: una legendaria hermandad de mercenarios vikingos muy activos entre los siglos X y XI, fieles al paganismo nórdico, especialmente al culto dedicado a Odín y Thor. Han aparecido en numerosas sagas islandesas, pero algunos historiadores cuestionan su existencia, pero parece que se asentaron en Jomsburg, una fortaleza situada al sur del mar Báltico".

Amon Amarth lanzará el próximo 16 de noviembre de 2018 "The Pursuit of Vikings", un nuevo disco, más DVD y otros extras, que recopilará sus 25 years in the eye of the storm, a través de dos grandes conciertos que la banda ofreció el año pasado en el Summer Breeze Open Air de Dinkelsbühl (Alemania) y un documental sobre los mencionados 25 años de carrera, narrado por los propios componentes de la banda sueca.

Aprovechando ese inminente lanzamiento, haré un breve repaso de la poderosa formación sueca y os hablaré de su último disco publicado en 2016: "Jomsviking". El origen de la banda nos lleva hasta Suecia y al año 1992, buscando la inspiración para bautizar el grupo en la montaña Amon Amarth, más conocida como Orodruin o Monte del Destino, sita en la Tierra Media, el maravilloso universo creado por JRR Tolkien. Como veis ya hace unos cuantos años que pasean su metal por muchos escenarios y países, exhibiendo su poderío, su contundente directo y su preferencia por la temática vikinga y por la mitología nórdica. Amon Amarth, que lleva ya 10 discos publicados, se ha consagrado como uno de los grupos referentes dentro del death metal melódico, fama que les llegó con el brutal "Twilight of the Thunder God" (2008) y que consolidaron con el "Surtur rising" (2011), discos que los encumbran a lo más alto y que les permite, actualmente, gozar de un respetado y merecido estatus. Mención especial merece Johan Hegg, líder y principal cara visible de Amon Amarth, aunque Ted Lundström (bajista) y Olavi Mikkonen (guitarra) lleven tanto o más tiempo que él en la formación.


Realizada esta breve introducción, pasaré a hablaros de "Jomsviking", último álbum de estudio y primer álbum conceptual que edita Amon Amarth en su larga trayectoria. He optado por hacer un breve prólogo al inicio para tratar de explicar, de manera muy sucinta, quiénes eran los jomsviking y para que podáis haceros una idea del contenido del disco. En palabras de Johan Hegg, el disco narra la historia de un joven vikingo enamorado de una muchacha a la que casarán con otro, accidentalmente mata a un hombre y se ve obligado a huir, pero jura regresar para recuperar a la chica y vengarse... y para ello se une a los temibles jomsviking. Así pues, "Jomsviking", canción a canción, nos va explicando cómo ese joven vikingo empezará a caminar por un sendero de violencia, sangre y venganza que deberá llevarlo hasta su amada.


No es su mejor disco porque, como otras grandes bandas, los años, el éxito y una crítica bastante unánime, pueden llevar a un cierto acomodo. Así, "Jomsviking" resulta un buen disco, de excelente factura, producción y sonido grandilocuente que tiene de original, como ya comenté antes, el hecho de que sea conceptual, pero que aporta poco más a la discografía de Amon Amarth. Sí, claro, es reconocible desde el primer riff, desde que el doble bombo empieza a tronar, desde que Johan Hegg irrumpe con su vozarrón y desde que las cuidadas melodías y el pulido trabajo instrumental cabalgan de la mano con el death metal rumbo a Valhalla. En ese sentido, Amon Amarth se mantiene fiel a su estilo personal, regalando un disco que gustará a todos sus fans y quizá convenza a algún recién llegado, pero que no logrará hacer ni un ápice de sombra al poderoso "Twiligth of the Thunder God", aunque sí reconozco que mejora a su anterior trabajo "Deceiver of the Gods" (2013).

Contiene temas muy pegadizos, desde su singles "First Kill" y "At dawn's first light", pasando por "Raise your horns" o la sorprendente "A dream cannot be", cantada a duo con la legendaria Doro, aunque a mi las que más me gustan son "The way of Vikings" y "One thousand burning arrows".


En definitiva, disco currado, que suena muy bien y que no deja de ser otro eslabón en la sólida cadena forjada por Amon Amarth.

VALORACIÓN: 7'5/10

miércoles, 18 de abril de 2018

METALLICA - THE FOUR HORSEMEN: WORLDWIRED

Metallica, palabras mayores. Aunque primero debo confesar que no soy un gran fan de la banda de trash metal californiana, siempre he sido más de Iron Maiden, Blind Guardian, Manowar o Iced Earth, pero es innegable si hablamos de Metallica, hablamos de uno de los grandes grupos de la historia del heavy metal.


Metallica
nace en 1981 de la mano de Lars Ulrich (batería) y James Hetfield (vocalista, guitarra y líder indiscutible), desde entonces y hasta la publicación de su último trabajo, “Hardwired… to self-destruct” (2016), han transcurrido más de tres décadas y un buen puñado de álbums de estudio, más algún disco en directo. No sé si son los mejores, los gustos ya dependen de cada uno, pero sí es cierto que Metallica llegó a estar en lo más alto y que su discografía posee trabajos que son auténticas referencias en el mundo del metal como “Ride the lightning” (1984), “Master of Puppets” (1986) o el “Black Album” (1991), disco que terminó por encumbrarlos y convertirlos, probablemente, en la legendaria banda que hoy son. 


En definitiva, estamos ante una banda titánica que ha saboreado las mieles del triunfo, laureada con múltiples premios y que sigue arrastrando a millones de seguidores en todo el mundo, aunque buena parte de su éxito se deba al recuerdo de lo que fueron y a los temazos que llegaron a componer (si bien, con “Hardwired… to self-destruct”, parecen recuperar parte de su esencia). Dicho esto, tampoco se puede negar que el carisma y la presencia de James Hetfield, además de la experiencia y buen hacer de Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo, siguen haciendo de Metallica un grupo único y con un poderoso directo que siempre reúne a miles de incondicionales allá donde giren. 


Evidentemente, en una carrera tan longeva y poblada de discos, resulta difícil elegir 10 canciones (+1, mi favorita) que logren resumir toda la trayectoria de Metallica. Además, las canciones siempre responden a un gusto personal, por lo que es bastante posible que no compartamos la totalidad de la elección, que alguien eche de menos algún tema concreto o que considere que alguna de las canciones que he seleccionado no merezca estar en ese top ten casero, pero ahí va mi recopilación. Dejadme aclarar que el orden de las canciones es simplemente cronológico y no de preferencia. 
  • Seek and Destroy (Kill’em All, 1983)
  • For whom the Bell tolls (Ride the lightning, 1984)
  • Welcome home -Sanitarium- (Master of Puppets, 1986)
  • Blackened (… and Justice for all, 1988)
  • Nothing else matters (Black Album, 1991)
  • Enter Sandman (Black Album, 1991)
  • Whiskey in the jar (Garage Inc., 1998)
  • Turn the page (Garage Inc.,1998)
  • The Unforgiven III (Death Magnetic, 2008)
  • Atlas, rise! (Hardwired… to self destruct, 2016)

Y aquí os dejo un vídeo de la canción que más me gusta de toda su discrografía, “Fade to Black” del álbum “Ride the lightning”, publicado en 1984, aunque el vídeo corresponde a un directo de 2008 en el festival musical de Bonnaroo (Tennessee).

jueves, 8 de junio de 2017

THE LAST STAND - SABATON

TÍTULO: The Last Stand
AUTOR: Sabaton
AÑO: 2016
ESTILO: Power Metal
SELLO: Nuclear Blast






Me hice con él el fin de semana pasado, pero Sabaton lo había publicado bastante antes, de hecho "The Last Stand" era lanzado al mercado en Agosto de 2016. Fieles a su estilo y a su apuesta por la temática bélica, la banda de power metal sueco dedica este disco, como reza su título, a la resistencia, a la obstinación, a la osadía (o inconsciencia) de pequeños grupos de hombres que plantaron cara a situaciones de clara inferioridad y lograron repeler al enemigo, caer con honor o, con su sacrificio, permitir que otros sobrevivieran. Eso le añade más de carga épica a "The Last Stand", algo que de por sí ya lleva Sabaton en su ADN.

Los suecos se han hecho un nombre en muy poco tiempo. Hoy es un banda respetada con multitud de seguidores y fans, más que consagrada y apostaría por ellos como uno de los grupos más potentes en los años venideros. Cuando las vacas sagradas del heavy metal, mal que me pese, vayan dejando los escenarios porque el curso natural de las cosas se va abriendo paso, Sabaton parece destinada a ser banda predominante. Y motivos no faltan: estilo propio, potencia, melodías pegadizas, buen directo, trabajadores incansables (8 discos en 11 años y sus respectivas giras), conexión con el público y la voz y personalidad de su líder, Joakim Brodén.


Llegué a Sabaton en 2012, así que soy relativamente nuevo, con el espectacular "Carolus Rex" (pincha aquí para leer la reseña) y entonces decidí hacer un retrospectiva y descubrir trabajos muy consistentes como "Coat of Arms" y "The Art of War". Desde entonces no he perdido la pista a los suecos y también disfruté del "Heroes" (2014) y su posterior gira (también podéis leer la reseña aquí). Así que las expectativas eran muy altas con "The Last Stand", pero debo admitir que, en esta ocasión, el disco me he dejado un poco frío. Ojo, no es un mal disco, ni mucho menos, pero es un disco que no aporta demasiado al rico repertorio de Sabaton y que sabe a poco.

Me explico. Es un disco de Sabaton y, por lo tanto, suena a lo que uno espera de los suecos y eso está bien porque siguen siendo honestos, fieles a su estilo y siguen sabiendo manejar a la perfección sus mejores virtudes, pero, tal vez, se echa de menos alguna novedad, alguna concesión, que arriesguen un pelín y se salgan del corsé porque "The Last Stand" es eso, un disco profesional, efectivo y algo conservador. Sabaton apuesta sobre seguro y eso, aunque tiene sus ventajas, digamos que deja un regusto un poco amargo a los que esperábamos una exhibición musical algo mayor.

Y no es que al disco le falten buenos temas como "The lost battalion", "The last stand", "Shiroyama" o "Sparta", o que los teclados de Brodén tengan mayor importancia que en su anterior trabajo (a veces, de hecho, demasiada presencia), o que los coros le den ese punto de intensidad en determinados momentos... por eso digo que, en general es un buen trabajo, pero, teniendo en cuenta, además, que las canciones recorren diferentes épocas, países y conflictos bélicos, desde las Termópilas a la Gran Guerra, pasando por la guerra anglo-zulú, tal vez Sabaton podría haber jugado con esa diversidad temporal y cultural para dotar al disco de mayor personalidad, sin perder la esencia del grupo. Como curiosidad, el uso de las gaitas en el tema "Blood of Bannockburn", una de las pocas licencias que se salen del sonido habitual en una canción que tiene pinta de funcionar a las mil maravillas en los directos de Sabaton.


El disco contiene 10 cortes (más dos bonus tracks que cumplen, sin más):
- Sparta: la famosa batalla de las Termópilas en que los 300 espartanos comandados por Leónidas, se midieron heróicamente al poderoso Imperio Persa de Jerjes.
- The last dying breath: nos traslada a la Gran Guerra, en 1915, al momento en que los serbios, a las órdenes del comandante Gravilovic, deciden hacer frente en Belgrado a la alianza entre Imperio Austro-Húngaro y Alemania en una lucha desigual y desesperada.
- Blood of Bannockburn: ¿habéis visto "Braveheart"? bueno, pues este es otro episodio de la guerra de independencia escocesa (1314), a la postre una batalla definitiva en la que Robert Bruce, futuro rey, lograba la libertad de Escocia.
- Diary of un unknown soldier/The lost battalion: volvemos a la Gran Guerra, esta vez a 1918, al bosque de Argonne, donde unos pocos americanos resistieron a una semana de incansable ataque alemán. Muchos murieron, pero permitieron que las tropas aliadas rompieran la línea enemiga.
- Rorke's Drift: llegamos a África, a la segunda mitad del siglo XIX, en plena guerra anglo-zulú cuando unos pocos británicos atrincherados repelieron una tremenda carga zulú que los superaba en número.
- The last stand: 1529, el saqueo de Roma. España y el Sacro Imperio Romano Germánico arrasan la ciudad y esta canción relata la heroica resistencia de la Guardia Suiza en las escalinatas de la Basílica de San Pedro, permitiendo la huida del Papa Clemente VII.
- Hill 3234: batalla contemporánea (1988) en territorio afgano, cuando un regimiento aerotransportado de sólo 39 soldados de la URSS logró sobrevivir al ataque muyahidín en la colina 3234, garantizando así el paso seguro al convoy soviético.
- Shiroyama: supone el final de una era, de un tiempo, el de los samuráis. En 1877, un cuerpo de tan sólo 500 samuráis, a las órdenes del general Saigo Takamori, se enfrentó en una carga suicida a las tropas de la armada imperial japonesa, equipada con cañones, ametralladoras y demás artillería. La secuencia final de "El último samurái" recoge esa carga de caballería desigual.
- Winged hussars: una unidad de élite de la caballería polaca, llamados alados porque en la parte posterior de su armadura llevaban enganchadas unas alas con estructura de madera decorada con plumas. Su participación en la batalla de Khalenberg (1683) resultó fundamental para levantar el sitio de la ciudad de Viena al que estaba sometida por el Imperio Otomano.
- The last battle: en los últimos estertores de la II Guerra Mundial (1945) una curiosa alianza de soldados americanos y soldados antinazis de la Wehrmacht (única alianza que se produjo durante toda la guerra), además de prisioneros franceses del Castillo de Itter, lograron defenderse con éxito del ataque de un pelotón nazi.


En definitiva, "The Last Stand" es un disco más en la trayectoria de la banda sueca, un trabajo decente y correcto, pero que no creo que pase a la historia. Sabaton no defrauda, pero tampoco sorprende, aunque siempre es de agradecer aprender con ellos esos pequeños capítulos de la Historia bélica mundial. Los fans habituales quedarán satisfechos, pero no creo que consigan aumentar su tropa de seguidores y ganar nuevos adeptos. Joakim Brodén está pletórico y Sabaton es una banda intensa, de eso no cabe duda, por eso estoy convencido de que su próximo disco será muy superior.

P.d.- Destacar el trabajo gráfico de la portada y el del libreto con las letras de las canciones y una pequeña intro histórica, muy interesante.

VALORACIÓN: 7'5/10

miércoles, 26 de abril de 2017

THE BOOK OF SOULS - IRON MAIDEN

TÍTULO: The Book of Souls
AUTOR: Iron Maiden
AÑO: 2015
ESTILO: Heavy Metal
SELLO: Parlophone






He tardado en dedicar a una entrada a un grupo tan mítico como Iron Maiden, quizá por no saber qué disco elegir, quizá por prudencia al temer no estar a la altura o, simplemente, por respeto. Estamos hablando de una banda legendaria, de referencia, auténticas estrellas que han influido en cantidad de grupos y que ocupan un lugar preferente en el universo del heavy metal. De hecho, yo no concibo el metal sin Iron Maiden.

Los Irons lanzaron su primer álbum en 1980, ahí es nada, e imagino que algun@s de los que me leéis no habíais ni nacido (eso me hace sentir irremediablemente veterano). Y aquí siguen, no sólo publicando discos, también girando mundialmente. Varios de sus temas son himnos que forman parte de una discografía que trasciende más allá del tiempo y de las edades de sus seguidores, con canciones que agrandan la leyenda de Iron Maiden: "The number of the Beast", "The Trooper", "Hallowed be thy name", "Dance of the Death", "Fear of the Dark", "Run to the hills", "Revelations", "Powerslave", "Aces high", "Blood brothers", "The Talisman" y así un largo etcétera en el que cada un@ de vosotr@s añadiría más títulos.

Finalmente, imagino que por ser su último álbum de estudio hasta la fecha, me he decantado por "The Book of Souls", publicado en septiembre de 2015. Probablemente esté entre los trabajos más criticados de Iron Maiden, bueno, seguro que el anterior ("The Final Frontier") aún recibió más hostiejas, y supongo que ese es uno de los motivos por los que lo he elegido, consideraba que valía la pena romper una lanza a su favor. No en vano era un disco muy esperado porque, para muchos, los británicos no habían grabado un trabajo destacable desde "Brave New World" (2000) y achacaban a la banda que un cierto acomodo y que sacar nuevo disco fuera una excusa perfecta para girar y vender más camisetas.


Entiendo a los fans más acérrimos de Iron Maiden, de veras, he vivido procesos similares con otros grupos que, irremediablemente, cumplen años... es uno de esos caprichos que tiene la Naturaleza; nos hacemos mayores. Ojalá la energía, la fuerza, la plenitud, el descaro, el hambre y las ganas de comerte el mundo fueran permanentes, pero todos vamos sumando años y el tiempo va aplacando los ánimos, conteniendo las furias y cambiamos el enfoque con el que observamos la vida. Entonces conviene no olvidar que la base de que los Maiden está ya rondando los 60 y alcanzando los 64 años. Añadamos que son casi cuatro décadas de andadura para 16 discos de estudio e innumerables giras y conciertos. ¿Lo tenemos? toda esa ecuación hace que presuponer que Iron Maiden volverá a sonar como en "Killers" o en "Seventh son of a seventh son" resulte imposible e improbable. Nadie es como como era en 1983, de hecho nadie es como era en 1997 o incluso en 2010. Las cosas cambian, pero Iron Maiden continúa siendo un pedazo de banda de heavy metal que, como muchas otras, ha ido evolucionando conforme transcurrían los años.

Realizada esa reflexión personal sobre la maduración y aumento de sabiduría que sufrimos todos, vayamos a por el disco.

"The Book of Souls" tiene tres particularidades: 1. Es el primer disco doble de estudio de la banda, 2. Rompen cinco años de silencio, que supone el período más largo sin publicar disco y 3. Contiene la canción más larga de la historia de la formación, "Empire of the Clouds" (18 minutos). No está mal, parece una declaración de intenciones y pone de manifiesto que no se conformaban con grabar cualquier cosa, sino que pretendían regresar con algo especial... ¿lo han conseguido?


Especial es, desde luego, porque es un trabajo de composiciones bastante largas (más de una supera los 10 minutos sin problema) y densas, de metal pesado y de evidente deriva progresiva, pero eso tampoco es algo del todo nuevo en el grupo desde que vio la luz el siglo XXI. Sí, claro, sigue presente algún tema directo y sencillo, muy Maiden, de esos más vertiginosos, pero "The Book of Souls" es un disco de marcado carácter progresivo. Yo tengo la sensación de que ellos mismos han querido explorar sus límites e ir un paso más allá, al fin y al cabo, Iron Maiden tiene poco que demostrar y no han de rendir cuentas ante nadie, así que... ¿por qué no retarse ellos mismos?

Cierto, el disco puede parecerte un peñazo. Sabes que no defrauda porque suena a los Irons y saben lo que hacen, es decir, arriesgan poco y tiran de todos sus trucos, pero que aporta poco y sigue rayando el nivel de los últimos trabajos de la banda. O puede parecerte un disco excelente de elaboradas composiciones, en el que Bruce Dickinson brilla, las tres guitarras enseñan lo bien que saben bailar juntas, Seteve Harris aporta toda su energía y Nicko juega cada una de sus bazas de maestro de baquetas. Creo que es uno de esos discos para el que no hay término medio.


A mí me gusta. Admito que ha requerido de varias escuchas para terminar encontrando su magia, pero me gusta bastante, es más... igual es que me hago mayor, pero me encantan los discos que crecen con cada nueva escucha, en los que descubres matices distintos, que alcanzan nuevas sensaciones. Escuchado con detenimiento me encantan algunos momentazos de Dickinson, la camaradería eléctrica de Murray, Smith y Gers, la atmósfera global y épica de algunas canciones o pasajes, imaginarme a Harris en su pose habitual tocando el bajo con toda el alma y a McBrain rodeado de esa cantidad ingente de bombos y platillos. Ojo, con eso no estoy diciendo que sea un disco para estar entre lo más granado de los Irons, pero tampoco me parece un trabajo que deba ser denostado. ¿Riesgos? han asumido varios, desde la duración de las canciones, la complejidad de las mismas u optar por mantener la apuesta por un metal más progresivo, alejado de la esencia original del grupo, pero continuista con sus últimos trabajos. Esos cambios pueden suponer un contratiempo importante para los más puristas, pero, si uno logra desprenderse de los prejuicios, para mí es un trabajo elaboradamente disfrutable.

Puede que las canciones actuales no soporten una comparación con los clásicos de Iron Maiden, pero eso es algo que sucede en todas las formaciones musicales de cualquier estilo. Aún así, para mi gusto, sí hay cortes que pasan a formar parte de la leyenda de la banda británica: "Tears of a clown" o la homónima "The Book of Souls", además del pedazo de trabajo musical y compositivo, casi un desafío, que supone la titánica "Empire of the Clouds". Os dejo con "If Eternity should fail", que abre el disco como un buen cañonazo:


No voy a analizar una por una las canciones de "The Book of Souls", hay mil críticas por internet que realizan ese encomiable trabajo de disección pormenorizado, yo he preferido realizar una reseña más global, sobre el conjunto del disco.

Finalmente, valorar la portada, que también es algo característico de los Maiden porque el entrañable Eddie forma parte del imaginario heavy. No es una portada muy elaborada, cierto, pero a mí me gusta ese fondo absolutamente negro y esa especie de mueca sonriente de un Eddie chamánico dando la bienvenida al libro de las almas... UP THE IRONS!!!

VALORACIÓN: 8/10